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HACIA LA FILOSOFÍA DESDE LA DIVERSIÓN Y HACIA LA DIVERSIÓN DESDE LA FILOSOFÍA

¿Crees que los testigos en un juicio pueden llegar a decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad?

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Está claro que es lo que deberían de hacer pero a todo el mundo le gusta inventarse cosas, sobre todo si el que está acusado de ser el culpable es alguien que le ha causado mal o con quién no se ha llevado nunca bien. En este caso el testigo a lo mejor diría pequeñas mentiras o se lo inventaría todo (siempre siendo algo lógico o normal para convencer al juez de que está diciendo la verdad) para fastidiar y causarle problemas al acusado. Esto es muy injusto para el acusado, quien a lo mejor no ha hecho nada malo que merezca ser castigado. Pero en cambio, el testigo se iría muy contento y satisfecho por su acción. Hay personas que son así de crueles y no le importa que esté en la cárcel una persona inocente. Tampoco les da cargo de conciencia, a lo mejor ni tienen. Por muy increíble que parezca, es así. Lo sé por propia experiencia. Y en realidad estas personas son las que deberían estar en la cárcel o si no vivir lo mismo que le han hecho a la otra persona. Si ellos fueran el acusado, ¿les gustaría que le contaran al juez algo completamente inventado y diferente a lo que ocurrió en realidad solamente por el simple hecho de fastidiar? Y después de ponerse en la piel del otro, ¿se arrepentirían de haber mentido y traicionado al otro? En cuanto a la primera pregunta, a nadie le gustaría estar en esta situación porque no es nada agradable. Y en cuanto a la segunda, yo creo que no se arrepentiría porque una persona cruel no cambia en la vida. Incluso podría causarle risa saber lo que ha sentido el otro y sentirse orgulloso de ello.

También podríamos encontrar el caso de que un testigo mienta para cubrir a su amigo que es el verdadero culpable. ¿Sería en este caso justo mentir? En mi opinión: no. Mis padres me han enseñado que hay que ser honrado y si hacemos algo malo, asumir las consecuencias. Así que por muy amigo tuyo que sea debemos afrontar la realidad y si la otra persona te aprecia tanto como tú a ella, te entenderá y te perdonará. Si por el contrario se enfadara contigo porque le has ‘traicionado’, te darás cuenta de que no es una amistad verdadera. Puede ser muy duro reconocer que una persona muy cercana a ti debe ir a la cárcel. Esto supondría también un castigo para ti por dos razones. Una, que te daría un gran cargo de conciencia. Todo el mundo iría diciendo que está en la cárcel por tu culpa y que no hiciste nada para remediarlo. Y otra, que no la verías, ni la tendrías a tu lado, por lo tanto supondría una gran ausencia. Entonces, si vemos ente ejemplo, ¿qué lugar sería mejor ocupar: el del testigo o el del culpable?

Por otra parte, si mientes en una situación tan crítica como un juicio y alguien lo sabe, podrías tener un castigo mucho mayor incluso que el del culpable. Es un número bastante bajo el de las personas que dicen totalmente la verdad. Este aspecto puede influir mucho en la resolución. Imagina que un testigo honrado debe reconocer que en realidad el culpable no es el acusado sino él mismo. ¿Lo haría? También podemos encontrar un caso en el que el testigo al decir la verdad sea perseguido por los aliados del culpable para castigarle por decir la verdad.

Hay tantas opciones que realmente lo más inteligente sería no decir la verdad completa, sino adaptarla a los propios intereses; no sólo por el bien propio sino también por el del acusado. Esta no es una acción muy moral pero a veces debemos asumir riesgos para garantizar un buen resultado. No queremos ni salir perjudicados ni que la otra persona nos condene personalmente a nosotros o que no reciba el castigo merecido.  

Desde el punto de vista legislativo se puede decir que las personas que acuden a un juicio como testigos deberían decir la verdad y nada más que la verdad por el simple hecho de que al jurar estas jurando bajo un juramento legislativo ya que después te advierten que si incumples esto puede llevarte a unos serios problemas legislativos ya que estas jurando y al ver que juras, esto te lleva a que si al haber dicho mentira estas infringiendo la ley y al hacer esto, la gente la mayoría de las veces por miedo a ser condenados y a que podrían ser investigados y por ello prefieren decir mejor la verdad para no tener problemas o algo parecido. Pero todo esto puede ser muy diferente en distintos tipos de casos debido a que las personas pueden tener varios tipos de puntos de vista y acciones que puede llevar a una persona a decir la verdad o simplemente mentir por un hecho que te puede llevar a un extremo que te puede perjudicar como por ejemplo un familiar o un amigo, el hecho es que sea una persona importante para ti por lo que esto te lleve al límite de mentir aun así sabiendo las consecuencias sin pensar también en lo que la otra persona que va en contra o en oposición piense o como se sienta que tu llegues a mentir en su contra ya que puede que le llegue a perjudicar o simplemente esa persona que es aquel que miente no piensa que en esa situación está en un juicio y que no es cualquier cosa como se podría decir sino que es algo definitivo ya que una parte puede salir ganando y la otra perdiendo y esto lleva a que si tu llegases a ser la persona que va al contrario de la otra no te gustaría que te hagan lo mismo sino que tú mismo al estar en uno de estos juicios te gustaría que se llegue a hacer un juicio lo más justo posible ya que es algo que te perjudica y en verdad no te gustaría que te lo hagan pero por el contrario y mirándolo desde el otro punto de vista que se puede o sino podría llegar a ver en estos casos es el de que tu llegues a ser la persona que necesite de la ayuda de este recurso que sería la ayuda de un amigo o familiar que te saque de este apuro y no te lleguen a sentenciar una condena y así por decirlo en esto mismo salvarte de esta situación y por esto exactamente no se podría decir si una persona llega a decir la verdad ya que de esto depende de cual sea la persona y la situación de este, del contrario, o de ti mismo al ver como podrías ayudar a una persona o simplemente ser justo y llevar tu propia decisión siendo justo y haciendo que el juicio sea justo para las ambas partes o elegir dejarte llevar por la persona que quieres defender aun así mintiendo y por ello esta persona es subjetiva a la hora de elegir si decir la verdad o salvar a la persona que puede llegar a confiar en ti y así además consiguiendo un gran favor a parte de esa persona que en un futuro este mismo podría beneficiarte y llegar a salvarte de esta situación en la que te llegue a pasar. Por esto y finalizando se puede decir que una persona dependiendo de cada una misma decide si decir la verdad y nada más que la verdad así siendo la subjetividad de cada uno pero aun así llegando a pesar de cada uno el elegir la justicia o la mentira aun así sabiendo todos los pros y los contras que puede llevar esta situación planteada en la que podrías ser severamente castigado legislativamente pero en todos los casos dice la verdad para ser justo.

Pienso que habrá veces que será así, pero otras muchas estoy seguro que toda, toda la verdad no la dirán, y según pienso yo pueden influir muchos factores, y voy a poner varios ejemplos:

 

            Puede pasar que unos testigos presencien un asesinato y el asesino descubra que los ha visto, ahora los persigue, los acosa y los chantajea, o testificáis a mi favor, o ya sabéis lo que os espera, os perseguiré hasta dar con vosotros. Y entonces ahora como actuar, habrá gente que no le tema a eso, porque piensen que van a estar protegidos, y otros que sean más débiles y piensen que decir la verdad es complicarse la vida y mientan. Y esos comportamientos no se pueden juzgar a la ligera, porque es muy fácil opinar, cuando no te toca a ti, pero hay que ponerse en la piel de los demás. No sabemos cómo actuaríamos hasta que no nos pasa a nosotros.

 

            Otro caso puede ser el que estamos acostumbrados a ver en la tele diariamente, sobre todo en casos de corrupción política, en los cuales hay mucha gente involucrada que se tapan unos a otros y como comprenderás, esta gente cuando vayan a un juicio, pienso que, aunque hagan juramento jamás dicen la verdad, porque cuando han sido capaces de robar, estafar, etc. a mucha gente, incluidos gente del pueblo que le han quitado ahorros, casas etc. Yo pienso que la verdad no la van a decir jamás.

 

            Y Podría poner un montón de ejemplos más, y la verdad es que eso no se sabe en muchos casos, aunque un juez tenga que dar por valido lo que dice un testigo, ya que como está bajo juramento se supone que dice la verdad.

 

            De ahí que muchas películas que echan en televisión o en el cine, que a veces están basadas en hechos reales, su argumento va de un juicio en el cual algunas veces por la declaración de algunos testigos al declarar mintiendo el juez declara culpable a una persona inocente o viceversa, de dejar en libertad a una persona corrupta porque los testigos han declarado a su favor por estar coaccionados.

 

            Y cuando estamos viendo estas películas que por regla general suelen ser muy interesantes, siempre hay tertulia en casa, porque unos defienden una parte, otros otra, y es que vuelvo a repetir que el comportamiento humano, es muy difícil de predecir, porque en un mismo caso, estoy seguro que cada persona actuaria de una forma distinta.

 

            Y luego habrá otros casos en los que todo se desarrolle con normalidad y los testigos digan absolutamente la verdad, y el juez aparte de desarrollar su trabajo bien, también haga justicia de verdad tanto para una parte como para otra. Pero por desgracia pienso a lo mejor estoy equivocado, que muchas veces se cometen injusticias. Y hay que pensar que una decisión equivocada por un juez, le puede trastocar la vida por completo a una persona que sea inocente.

 

            Pero pienso que errores hay en todas las facetas de la vida, y la justicia, no va a ser menos, aunque lo que, si es cierto, que los testigos a veces tendrían que tener más protección y a lo mejor eso haría que no estuviesen coaccionados, y si es en caso contrario, lo mismo que tampoco pudieran ser sobornados para lo contrario.

 

            Lo que también es para mí pecar de inocente, es decir, yo creo que un testigo como está bajo juramento, siempre dice la verdad, porque eso sería lo ideal, pero eso es una autopsia, y hay que ser realista y pensar que las cosas pasan y por eso a veces vemos el mundo un poco injusto, y decimos si todos hiciéramos siempre lo que es correcto, el mundo estaría de otra forma en todos los sentidos. Lo bueno de esto es que hay gente que por defender la verdad y lo justo de las cosas, son capaces de dar hasta su vida.

No todo el mundo piensa la verdad como igual, es decir, cada uno puede tener una verdad diferente y cada propia persona puede pensar que algo es más o menos importante, también , por supuesto, todo depende de la situación en la que se encuentren.

Hay muchos medios para conocer la verdad, como las muecas y los gestos, los signos que hacen que algo parezca mentira incluso con un solo parpadeo con los ojos un especialista podrá decir si alguien está mintiendo o no, pero lo que no sabrá nunca es lo que realmente esa persona, piensa o tiene que decir porque quizás ni esa misma persona sepa saber decir su propia verdad.

La verdad es que yo creo que un juicio es demasiado importante como para mentir pero en el mundo hay muchos tipos de personas, sobre todo cobardes, esos que no pueden decir la verdad que tienen que afrontar por tener miedo a algo. Yo creo que un testigo en un juicio no puede decir la verdad y nada más que la verdad porque primero se inventaría sucesos o actos que ni si quiera han pasado, todo para defenderse a el mismo, por supuesto, y si luego se arrepintiera de lo hecho, de haber mentido y dijese que promete decir la verdad porque eso no le ha funcionado para nada, ¿lo haría? O a lo mejor otra cuestión es ¿deberíamos creer que va a decir solamente la verdad¿, quizás muchos pensaríamos que si por ser un testigo que supuestamente quiere hacer el bien, pero verdaderamente siempre se le escaparía algo, es algo así como el conocimiento que nunca podríamos llegar a tenerlo porque podremos tener una idea aproximada pero nunca conoceremos cada segundo de algún momento, esto mismo pasa con la verdad, los sucesos se contarían segur lo que el propio testigo ha visto pero no desde la propia “realidad”, todo esto quiere decir que aun que ese testigo quisiese decir todo lo que sabe , todo lo que pudiese decir para ganar en un juicio no podría, es cierto que podría decir algunas cosas que no son verdad pero hay cosas que ni el propio testigo ve, por lo tanto es una verdad pero no totalmente.

Luego imagina que el delincuente a sido alguno de la gente que quieres, por ejemplo tu padre, imagina que ha matado o ha intentado matar a alguien, y tu lo sabes, claro que lo sabes pero la pregunta es,¿ dirías toda la verdad?¿ o mentirías? ¿ dejarías que tu padre se salvase y que a ti tampoco te pasase absolutamente nada? Seguramente lo haríamos por que nos sentiríamos culpables si por nuestra culpa tu propio padre acabase mal ¿pero has pensado en la familia de la víctima? ¿en como se sentirían? Al haber perdido a alguien sin ni si quiera poder a ver probado a hacer justicia a pesar de todo. Y no niego que halla personas que quieran decir la verdad y todo lo que saben, sino que aun que pensemos que podemos no es así.

Pero ¿ y si pasa que resulta que la verdad absoluta existe ? Y que la decimos sin querer por que esta en nuestro interior o mediante las palabras, es decir, ¿y si la decimos pero no sabemos interpretarla y por eso no nos damos cuenta?

Yo creo que la verdad absoluta es inalcanzable y por lo tanto nadie podría decir solo la verdad aun que realmente lo quisiera.

Creo que la verdad que se persigue en un juicio tiene poco que ver con la verdad absoluta o verdad total, ya que en un juicio de lo que se trata es de buscar el mayor número de pruebas que puedan hacernos ver como culpable o inocente de haber cometido un delito a una persona.  Precisamente para evitar tomar decisiones que puedan estar influenciadas por sentimientos que puedan afectarnos en la toma de decisión, debemos eliminar o dejar de fijarnos en detalles que forman parte de la verdad, pero que no aportan  nada al juicio en sí. 

Por ejemplo.  Una persona comete un robo, alguien lo ve, y lo llaman a declarar. Pero este testigo  además conoce al ladrón, y sabe que tiene un buen motivo para hacerlo, en este caso si dice toda la verdad estaría influyendo  a favor del que ha hecho algo mal.

 

Esto me hace pensar que no existe una verdad única, ya que esta no se puede medir con exactitud. Esta siempre influida por multitud de aspectos que hacen que cualquier hecho se vea de manera diferente según la persona que lo presencie. Además puede verse influenciado por el momento en que se encuentre esa persona, por su estado de ánimo, sus experiencias anteriores, el conocimiento  que se tenga de las personas que intervienen. Etc.

 

Ya que hemos dicho que en un juicio no interesa la verdad total, sino la que ayude a esclarecer unos delitos, y que además no existe una verdad absoluta, sino que esta influenciada por la persona, su estado de ánimo, sus experiencias, etc. Además de todo esto, existe la tentación de no decir la verdad, sencillamente porque pensemos que es más beneficioso no decirla. Es lo que mi madre llama mentiras piadosas.  Ejemplos existen  muchos. Si vas en un avión y sabes que existe un riesgo de accidente, y te preguntan probablemente cuentes una mentira para evitar crear pánico y provocar el accidente. Solamente si le ves una utilidad lo contarías.  Pienso que en un juicio ocurre lo mismo. Si crees que la información que vas a dar, se puede interpretar mal y pude llevar a una sentencia injusta, lo mismo crees conveniente no decir toda la verdad.

El problema más grave  para el testigo que tiene que declarar en un juicio, creo que es cuando tiene claro la verdad de lo que ocurrió, y o bien por miedo a la responsabilidad o por que tenga  algún interés en el resultado del juicio, duda entre decir la verdad y mentir, o sencillamente porque le resulta más cómodo.  En este caso es donde se demuestra la integridad de las personas.  Aquí es donde se debe de dar la importancia a la declaración según las experiencias anteriores con cada testigo.

Por todo lo que hemos dicho con anterioridad, creo que no existe una verdad absoluta, que la verdad va a estar influenciada por muchos aspectos subjetivos. Un mismo suceso que ha sido observado por varias personas distintas, si pides que te cuenten lo que ha ocurrido, seguro que coincidirán en una parte, pero habrá cosas o detalles que unos nos contaran y otros no se habrán dado cuenta, esto creo que se debe a que las personas estamos influenciadas por nuestras experiencias anteriores y estas nos hacen preocuparnos en detalles diferentes a cada uno.  En estos casos nos podríamos plantear que la realidad es la suma de las declaraciones, pero siempre nos quedará la duda de si falta algún detalle que nadie se haya dado cuenta y que sea importante para el juicio.

En el caso que hemos expuesto anteriormente. El testigo que declare en un juicio, puede haberse fijado en unos detalles que para el son importantes, pero que no sean determinantes para lo que se quiere demostrar, y sin embargo no haberse dado cuenta de lo que en verdad importa. En estos casos, no existe ninguna culpa para el testigo. 

‘’La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad’’ es algo que escuchamos sobre todo en los juicios. El juez le pide al delincuente que jure que va a decir la verdad y nada más que la verdad y que no va a mentir, para que se averigüen el máximo de cosas posibles sobre el problema. Pero, ¿se puede decir la verdad y nada más que la verdad? Algunas religiones intentan alcanzar esa verdad, que parece que es imposible de saber, pero,¿se puede realmente?

En el caso de que sea no, que no se puede decir toda la verdad y nada más que ella, sería porque nadie la sabe, es decir, nadie (filósofos, universitarios, científicos…) sabe cuál es la verdad absoluta. Tú puedes tener una concepción distinta a la que piensen los demás acerca de la verdad. Por ejemplo, nosotros llamamos rotulador al rotulador pero, ¿es en realidad un rotulador o sólo lo llamamos así porque es como nos lo han enseñado? En realidad no se puede decir la verdad absoluta si no la podemos pensar. Nos llevaría miles y miles de años pensar qué es la verdad absoluta y qué es lo que la engloba, por lo tanto, si no la podemos pensar, en teoría no tendría que existir.  

En el caso de que sí, que sí se puede decir toda la verdad y nada más que la verdad, sería porque alguien la ha hallado, bien a través de sus creencias religiosas o bien por su estudios y experimentos científicos. Si esto fuera así, la persona que conociera la verdad absoluta no se la podría contar a los demás, porque nosotros no la conocemos porque es algo muy grande y no tendríamos suficiente tiempo de contar y asimilar tanta información. Si se pudiera conocer la verdad absoluta no sería de forma completa, sino sólo de algunos temas que son incuestionables.

Mi opinión acerca de si se puede o no decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad es que no. La verdad absoluta, al igual que el conocimiento absoluto, es algo que no se puede alcanzar en la vida, ya que engloba infinitas e indescriptibles cosas.  Aunque esto depende de lo que cada uno sepa, no se puede decir toda la verdad. Por ejemplo, en  un juicio, tú tienes tú verdad y otra persona diferente tiene la suya. Cada uno tiene una concepción diferente a la verdad. Ésta depende de los hechos que haya vivido esa persona y los conocimientos de ésta. Por ejemplo, un niño de 10 años no va a pensar los mismo acerca de las guerras que un adulto maduro, aunque no se sepa cuál es la ‘’verdad real’’. Yo pienso que hay muchas opiniones, que alguna será la ‘’verdad real’’ pero no se puede saber cuál es, para una persona será su pensamiento y para otra el suyo.  Por otra parte, creo que todos nosotros y el mundo que nos rodea, sabemos una parte de esa verdad absoluta. En general, todos pensamos diferente  y aunque nosotros creamos que lo que nosotros pensamos es la opción correcta, puede ser que no lo sea. Por esto pienso, que a lo mejor si juntáramos todas las opiniones reales de todas las personas del mundo, se podría llegar parcialmente a la verdad absoluta, pero nunca a la completa, ya que, como he dicho antes, nos llevaría muchísimo tiempo juntar todas las opiniones, ver cuál es la más verdadera, justificarla y juntarla en un mismo texto. Esto es, porque si nuestras opiniones son diferentes, una de ellas tiene que ser la verdadera, no lo pueden ser las dos. Por ejemplo, si alguien dice que él ve un círculo en el cielo y otra persona distinta dice que ve un triángulo en el mismo sitio, una de esas dos realidades tienes que ser real y la otra falsa. No puede ser algo un triángulo y un círculo a la vez.

 

Para poder responder a esta pregunta, primero debemos hacernos otra pregunta:¿qué es la verdad? Es una pregunta que numerosos filósofos han intentado responder, planteándose así  otras cuestiones como si es posible hallarla, si puede ser absoluta, si es única, incluso si existe. Pues bien, yo pienso que ahora mismo no puedo encontrar respuestas a esas preguntas, pero tal vez a medida que vaya escribiendo esto se me van ocurriendo distintas formas para responderlas. Para empezar debo conocer que significa la palabra verdad, pues según la Real Academia Española puede significar siete cosas distintas:

  • Conformidad de las cosas con el concepto que de ellas forma la mente.
  • Conformidad de lo que se dice con lo que se siente o se piensa.
  • Propiedad que tiene una cosa de mantenerse siempre la misma sin mutación alguna.
  • Juicio o proposición que no se puede negar racionalmente.
  • Cualidad de veraz.
  • Expresión clara, sin rebozo ni lisonja, con que a alguien se le corrige o reprende. 
  • Realidad.

Todas esas acepciones siguen sin decirnos que es la verdad, puesto que el significado sigue siendo muy poco claro y concreto. El refrán “nada es verdad ni nada es mentira, todo depende del color del cristal con que se mira” nos sigue afianzando en la idea inconcreta de lo que es la verdad, pues depende del punto de vista desde donde miremos. Esto se ve en la famosa frase de Ortega y Gasset: “yo soy yo y mis circunstancias”, donde se puede entender que cada persona ha sido educada de forma distinta y ha vivido distintas experiencias, esto hace que su percepción de la realidad sea diferente a la de los otros, por lo que nadie puede tener la misma visión de la verdad que los demás.

Bajo mi punto de vista y en un aspecto muy mundano la verdad se limitaría a observar el hecho que ha ocurrido y transmitirlo tal cual, de esta forma no hay mucha posibilidades de que lo que se transmite sea erróneo, puesto que si uno ve como un coche se salta un semáforo y atropella un peatón y lo cuenta al juez tal y como ha ocurrido, no habrá la menor duda de que ese hecho es verdadero, ya que es algo muy claro y no hay juicios de valor ni subjetividades respecto a un acontecimiento tan claro.

Distinto sería si hablamos de un  juicio en el que se está juzgando un hecho político o un hecho de corrupción donde los testigos van a defender cuestiones incluso ideológicas, y por tanto la verdad que ellos van a transmitir es una verdad totalmente parcial y nada objetiva. Un testigo que presencia un acto delictivo puede creer haber visto algo y estar convencido de ello, lo que haría que para él fuera la verdad absoluta, mientras que puede ocurrir que desde la situación en la que él se encontraba había una realidad muy distinta a la que ha ocurrido, lo que convierte su testimonio en falso.

En la vida cotidiana muchas veces ante un hecho que conocemos, es preferible callar la verdad, aunque la conozcamos y estemos seguros de ella, ya que podríamos hacer daño con ella a otras personas, por lo que decidimos maquillarla o directamente omitirla.

Todos pensamos que preferimos saber la verdad aunque pueda dolernos y ser dueños de esa verdad para tomar la decisión que creamos más oportuna, el refrán “ojos que no ven corazón que no siente” en algunas ocasiones, aunque te ayude a vivir en principio más tranquilo, también hace que vivas más engañado y depende de cómo cada persona quiera enfrentare a la realidad, puede que haya gente que prefiera vivir en la ignorancia con tal de evitar el dolor, mientras que otras personas prefieran superarlo y tener una visión más completa de la realidad para poder decir por sí mismos.

Desde mi punto de vista, el hecho de decir la verdad, toda la verdad y nada más que la verdad depende de las circunstancias y de las personas.

La frase decir la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad nos recuerda a los juicios, ya que en las películas americanas que vemos en televisión lo suelen decir, pero también quiero enfocar la pregunta a la vida. Todas las personas hemos mentido alguna vez en nuestra vida, ya sea en un juicio o en nuestro día a día.

En primer lugar, cuando en un juicio se le pregunta al acusado si va a decir la verdad, toda la verdad, y nada más que la verdad, éste generalmente responde que sí; en algunos casos lo dicen inconscientemente, ya sea por los nervios o bien por otros factores que puedan darse en ese momento. El problema es que cuando llega la hora de hacer preguntas en el juicio, algunas personas no dicen absolutamente toda la verdad, ya que es muy difícil y prácticamente imposible hacerlo si realmente son culpables, pues si se delatan, saben que serán castigadas. Sin embargo, en otros casos dicen que sí, siendo muy conscientes de lo que dicen; en la mayoría de casos porque el acusado no es realmente responsable de nada, no tiene ningún miedo y, en consecuencia, no suele mentir. Pero hay otros casos en los que el acusado aún respondiendo que sí, de forma premeditada piensa mentir, por lo que ha mentido cuando le han preguntado inicialmente y está claro que mentirá en las siguientes preguntas. No obstante, también debemos tener en cuenta que el hecho de que alguien no esté mintiendo no quiere decir que necesariamente diga la verdad; hay mucha diferencia entre no mentir y decir la verdad, ya que una persona puede que no esté diciendo la verdad bien porque no la conoce o bien porque piensa que es de otra manera, pero a mi modo de ver no está mintiendo, simplemente está diciendo lo que él pensaba que era la verdad, aunque realmente no la sea.

Ahora bien, todo esto pasa en las películas, pero si nos centramos más en la vida real, ¿se puede decir siempre la verdad? Pienso que no, es prácticamente imposible, de hecho las personas tendemos a mentir cuando nuestra autoestima se ve afectada; por ejemplo, cuando nos preguntan algo en lo que la respuesta nos hace sentir avergonzados de nosotros mismos, tendemos a mentir; cuando una persona nos pregunta algo relacionado con ella misma, y sabes que la respuesta que le des puede no gustarle o herir su sensibilidad y, por tanto, harás que te sientas mal, entonces también mentimos. Por ejemplo, cuando una mujer le pregunta a su pareja si el vestido que lleva puesto le queda bien, y aunque piense que no, le dice que sí. De igual forma, cuando una persona se siente amenazada por algo que ha hecho y sabe que si se delata será castigado (como ocurre también en los juicios), tiende a mentir. A las personas, diariamente se nos plantean preguntas normales a las que no les damos importancia, pero aún así, en algunos casos mentimos. En todo esto también hay que tener en cuenta, como en el caso de los juicios, que no es lo mismo mentir, que no decir la verdad.

También tenemos casos en los que decimos mentiras piadosas en las que sabemos que mentimos, pero lo hacemos porque es mejor que decir la verdad. Puede ser cuando intentamos proteger a algo o alguien, para no herir sentimentalmente a algunas personas… En este caso, respondiendo a la pregunta, no se trata de que se pueda decir la verdad o no, se trata de si se debe decir la verdad o no. No obstante, muchas veces las verdades duelen, y aunque duelan es mejor decirlas para que esa persona sea mejor; en otras ocasiones es mejor no decir nada o simplemente mentir.

Es imposible no mentir, tal vez en un juicio puedes llegar a decir la verdad, pero cuando sales de él y estás en la vida diaria es totalmente imposible no mentir, aunque lo hagamos para hacer el bien. Pienso que no ha habido ninguna persona que no haya mentido, no hay ninguna persona que no mienta, y no habrá ninguna persona, que en algún momento de su vida, no mienta. Y quién diga que nunca ha mentido, ni miente, ni mentirá, …….acaba de decir la primera mentira de su vida.

Cuando decimos la verdad, nos referimos a nuestra verdad, la verdad que nosotros conocemos y la que podemos ver con claridad desde nuestra perspectiva. Pero la verdad absoluta es imposible de conocer. Y la verdad parcial es muy relativa, porque para lo que nosotros creemos que es la verdad, para otro no puede ser verdad. Todas las verdades serían como el conjunto de la verdad absoluta, pero tampoco, es imposible llegar a ella. No todo es blanco o negro, las cosas pueden ser grises, grises oscuros, grises claros… En cierto modo, conocer la verdad absoluta sería algo negativo, porque si nosotros conociéramos todo dejaríamos de esforzarnos, porque ya todo está hecho, ya todo está conseguido, no nos pondríamos metas, no tendríamos objetivos por conseguir. Si ya todo está descubierto, no habría progreso, nos estancaríamos y la vida sería un bucle en el que vivimos para no hacer nada y todo sería aburrido. También todos seríamos iguales, nadie destacaría porque todos sabemos exactamente lo mismo, todos seríamos listos y sería injusto que cada uno trabajara en algún oficio diferente si todos estamos cualificados para desempeñar todos los trabajos y por ejemplo, nadie tendría derecho a conseguir el trabajo y sería injusto que todos no cobrasemos lo mismo.
No existirían los colegios, ni las universidades, nuestros padres conocerían los mejores métodos para enseñarnos y cuando ya hayamos aprendido todo, trabajaríamos nada más al terminar de estudiar. Tampoco existirían las desigualdades sociales, ya que todos somos iguales. No existirían los hospitales, nosotros nos podríamos curar a nosotros mismos.
No habría Gobierno, ni presidente, ni alcaldes, ya que nadie lo puede hacer mejor que nadie.
No existirían conflictos ni guerras, si todos sabemos todo, todos pensamos lo mismo y no habría motivo para enfadarnos.
Conocerlo todo también implica conocer el futuro que nos depara, y si no nos gusta, podríamos cambiar el presente para cambiar nuestro futuro.
Ya que conocemos todo, ¿Para qué queremos vivir? Nos levantamos sin tener que hacer nada para otra vez acostarnos y todos los días serían monótonos, aburridos. Si la vida es aburrida, querríamos morirnos para conocer algo nuevo, pero también sabríamos lo que pasa después de morirnos. Conclusión: lo que da sentido a la vida es no saber ciertas cosas. La curiosidad es el sentido de la vida.

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