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(Presocráticos) ¿Puede haber reflexión filosófica si previamente el ser humano no se sorprende ante la realidad?

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En mi forma de verlo es imposible, no podemos reflexionar filosóficamente hablando si no nos sorprendemos de lo que nos sucede y de lo que sucede a nuestro alrededor.Es por esto que pienso que para poder reflexionar filosóficamente es necesario un mínimo nivel de madurez y sorpresa.

No, dado que si todo lo miramos como si fuera normal las cosas nuevas no nos sorprenderían. 

Si al ver cosas nuevas no nos interesamos o nos sorprendemos de ello, no intentaremos buscar cosas nuevas ya que no nos interesará y por tanto, no reflexionaremos sobre ello ni sobre nada.

si, porque a lo mejor se hace cuestiones de cosas que le suceden y le llegan a plantearse las cosas y recurrir a la reflexión filosófica.

El que el ser humano se sorprenda, es uno de los factores primordiales para que se de lugar a una reflexión filosófica. pero yo creo que no es totalmente necesario, creo si se dan casos en los que hay reflexión sin que el filosofo o individuo se sorprenda de la realidad, simplemente con que tenga curiosidad sobre algo o una duda que no pueda resolver por una vía científica puede dar lugar a una reflexión filosófica.

yo creo que si puede haberla porque aunque sea bastante necesario para una reflexión filosófica que el ser humano se sorprenda ante la realidad no es totalmente necesario y tu puedes lleva a cabo una reflexión  sobre un tema por obligación como si mi grandioso maravilloso profesor de filosofía me mandara reflexionar sobre unas 20 cuestiones filosóficas las cuales nunca me plantearía ni me sorprende si no fuera por trabajo asi que en general sorprenderse por el tema que vas a reflexionar es un gran incentivo pero no necesario.

En mi opinion, no puede haberla. El hecho de que haya una reflexión filosófica, implica, en si, que hay curiosidad previa por algo a lo que queremos dar respuesta, algo a lo que nuestra razón no alcanza, por ello nos sorprende, si no nos sorprendiéramos ante la realidad, significaría que la conocemos en su totalidad, ya que, lo que nos sorprende a lo humanos es aquello que precisamente escapa a nuestra razón, aquello a lo que todavía hay que dar repuesta.

El conocimiento nace de la reflexión, la reflexión de la curiosidad, y a su vez esta última nace de la sorpresa por algo que aún desconocemos.

No creo que sea posible. Si no sentimos curiosidad por lo que nos rodea y no tenemos ciertas inquietudes acerca de lo que percibimos, ¿para qué vamos a reflexionar? En este caso, se supone que ya lo sabemos todo, nada nos perturba y, por tanto, no nos hace falta pensar sobre el origen, causa o consecuencia de nada.

No obstante, creo que ésta es una situación irreal. El ser humano es un ser curioso y metomentodo por naturaleza. El que piensa que lo sabe todo es un ignorante; pues todo está aún por descubrir. La vida sería muy aburrida si ya lo supiéramos todo, ¿qué sentido tendría? No tendríamos sueños ni metas por alcanzar, tampoco deseos, anhelos o esperanza. No podríamos asombrarnos por descubrir algo desconocido hasta ese momento; la vida perdería esa chispa que la hace atractiva.

En nuestra vida diaria, sin darnos cuenta, reflexionamos e intentamos dar respuesta a cuestiones o situaciones que nos inquietan.  Intentamos buscar el porqué de todo lo que nos rodea, intentamos alcanzar el máximo conocimiento posible del máximo número de cosas. Ésto es lo que nos mantiene activos y no deja que nuestras cabezas paren de trabajar, haciendo que estén en constante búsqueda de la verdad.

Yo pienso que sí. Muchos relacionan el hecho de sorprenderse con la curiosidad, si buscamos el significado de ambas palabras observamos que: curiosidad es "el deseo de conocer lo no se sabe", mientras que sorprender es "pillar desprevenido o admirar/maravillar con algo imprevisto o raro".

Yo diría que el no sorprendernos ante la realidad no nos condiciona a llegar a plantearnos un asunto o tema y realizar esa reflexión, es decir, yo puedo pensar (por ejemplo) el por qué del bien o el mal sin que este asunto me "maraville" o me entusiasme. Sin embargo, es ahí donde entra en juego la curiosidad, la cual creo que si que es necesaria para que podamos llegar a esa reflexión; si yo no tengo el más mínimo deseo en conocer lo que desconozco no me planteo y mucho menos me dedico a reflexionar sobre un tema que no parece preocuparme o interesarme,independientemente de que lo haga o no.

De todos modos creo que todo el mundo se sorprende y siente alguna vez curiosidad por algo, por mínima que sea, es inevitable sorprenderse y curiosear sobre algún tema de manera que siempre llegaremos, queramos o no, a reflexionar y plantearnos el por qué de algunas cosas.

Como conclusión, yo pienso que no es necesario sorprenderse para que haya reflexión filosófica pero sí debe haber curiosidad para ello.

Yo creo que no es posible que exista la reflexión filosófica sin que exista un asombro por lo que nos rodea. El ser humano es curioso por naturaleza, necesita saber cómo funcionan las cosas, porque son así,... y para responder a estas preguntas necesita sorprenderse de lo que le rodea. Este asombro por la realidad hace que nos planteemos esas preguntas e intentemos responderlas.

Los niños pequeños cuando aprenden a hablar lo que hacen la mayoría del tiempo es preguntar acerca de las cosas de su alrededor. Desde que percibieron el mundo por primera vez todo les asombra y cuando aprenden a hablar es cuando empiezan a intentar dar una explicación a esas cosas que les rodean.

Conforme vamos creciendo y adquiriendo experiencia las cosas nos dejan de asombrar, porque las hemos visto repetidas veces y ya no esconden ningún misterio para nosotros, las vemos como cosas "normales". Eso hace que perdamos la curiosidad por nuestro entorno y caigamos en una vida rutinaria en la que todo nos parece igual y nada nos sorprende.

Hay que salir de ese estado de pasividad y empezar a relacionarnos con nuestro entorno y hacernos preguntas. Esto nos hará capaces de tener una mente más abierta, de ver cosas que a los demás les parecen normales como cosas sorprendentes, de despertar de nuevo nuestra curiosidad e intentar dar respuesta a esas preguntas.

La base de la filosofía está en las preguntas que nos hacemos acerca del mundo, de nuestra realidad y cómo funciona, si no nos sorprendemos ante la realidad, esta curiosidad no existiría, y las reflexiones filosóficas, por tanto, tampoco.

No puede haber reflexión filosófica si previamente el ser humano no se sorprende de lo que sucede a su alrededor, puesto que es la base para que esta reflexión surja. Al sorprendernos, es de algo que no conocemos y nos preguntamos qué es, para qué sirve, qué debemos hacer... queremos darle una respuesta a esa pregunta sobre lo que nos soprendemos como cuando somos chicos y tenemos el primer contacto con algo, nos sorprendemos y preguntamo buscandole un sentido a esto.

El ser humano se sorprende ante algo que no conoce y quiere darle una respuesta y para dar dicha respuesta necesita una reflexión

No, ya que la filosofía surge cuando los hombres se sorprenden de las cosas que hay a su alrededor y se empiezan a plantear preguntas sobre ellos mismo y su entorno. Por tanto, un hombre no puede reflexionar sobre algo sin previamente haberse sorprendido y haberse echo cuestiones sobre esto. La finalidad de esta reflexión es encontrar respuestas ante aquello desconocido que nos sorprende y dar un sentido.

Se cree que la filosofía surgió en Grecia en el S.VI a.C, pero en realidad la filosofía ha existido siempre. Desde el principio de la humanidad el hombre se ha echo preguntas sobre aquello que desconocía, por tanto ya había reflexión filosófica desde entonces.

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