FILOSOFIESTA

HACIA LA FILOSOFÍA DESDE LA DIVERSIÓN Y HACIA LA DIVERSIÓN DESDE LA FILOSOFÍA

Toma una palabra cualquiera y repítela hasta la saciedad. Tal vez descubras que en un momento determinado ese significante se separa del signifcado y toma de alguna manera consistencia propia o entidad o vacío o la nada. En fin, tú verás

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Respuestas a esta discusión

Realmente, yo creo que todo el mundo ha tenido esta experiencia anteriormente, aunque no tuviera conciencia de ello, porque, quién no ha repetido una y otra vez una palabra hasta que, cuando la dices, ya no la relacionas con eso que significa. Por ejemplo, si dices muchas veces coche, llega un momento en el que esa palabra es, simplemente una consecucion de sonidos, pero que no tiene nada ver con la idea de coche que tenemos en la cabeza. Esto nos da indicios de que las cosas no se llaman de una forma porque “transmiten” llamarse de esa forma, sino que se llaman de una forma u otra en funcion de los nombres que los humanos le han ido poniendo, y las transformaciones que estos han ido sufriendo con la evolucion del lenguaje, y su division en diferentes lenguajes, en los que las palabras tienen unos rasgos fonéticos y morfológicos distintos, pero un mismo significado .

Esta experiencia me ha resultado bastante extraña, porque hay palabras que, por mucho que lo intentes, no pierden el sentido, como por ejemplo la palabra “rastrillo” en mi caso. Además, habia veces en las que, poniendole mucho empeño en repetir la palabra, esta no perdía su sentido, mientras que si la dices una y otra vez sin pensar, pierde el sentido muy rápidamente. Esto me paso con la palabra pelota.

La verdad es que hubo un momento, mientras decía las palabra en alto, me sentía muy absurdo, por el hecho de estar repitiendo una y otra vez, una palabra, si saber bien qué era lo que quería conseguir. Es evidente que queria que la palabra repetida perdiera el sentido, pero... ¿Por qué?

Yo he intentado buscar una relacion entre la constante repeticion de la relacion y la perdida de significado, y lo unico que he podido interpretar es que cuando tu pronuncias esa palabra, al mismo tiempo, el concepto aparece en tu mente, es decir, la palabra es un “vehiculo”para traer al pensamiento el significado de la palabra, por ello, cuando repetimos tantas veces la palabra, el sentido de la misma se queda permanentemente en nuestra mente, por lo que no necesitamos ese “vehículo”, y éste pierdo su significado. Tambien he observado que, cuando se dice una palabra en un lenguaje ajeno al propio, como el inglés o el francés,no se produce esa perdida en el significado. Esto puede estar debido a que, en otros idiomas, la importancia de la parte fonética y morfológica es la misma que la de la parte simbólica, mientras que el idioma propio, la parte simbólica es más importante que la parte fonética y morfológica. La parte fonética y morfológica se denomina significante, mientras que la parte simbólica se llama significado.

Bien, quitarle el sentido a una palabra se puede hacer de una manera tan simple como es repetir el nombre de algo tantas veces que lo dices sin pensar y casi ya no sabes ni a lo que te estás refiriendo y luego eres capaz de ver ese objeto y decir azúcar y es como si le dijeras agua o silla o tabla. He estado quitándole el sentido a algunas palabras simples como el azúcar, agua, mesa, patata, girasol, maceta etc. Incluso he estado haciéndolo con nombres de personas que conozco y al decir 100 veces el nombre de mi mejor amiga es como si le dijese FRAUGENIO O JACINTA Y ADELAIDA PORQUE DA IGUAL COMO LA LLAME PORQUE EL SENTIDO DE LA PALABRA SE HA PERDIDO Y NO SE COMO LLAMARLA AHORA NI CUANDO VOLVERÁ A TENER SENTIDO SU NOMBRE. Cuando una palabra pierde el sentido pierde el significado su significante e incluso eres capaz de decirlo en otro idioma que te va a dar exactamente igual porque para qué vas a llamarla por un nombre si ese nombre para ti no es absolutamente nada, para qué si es como si la palabra monja ahora dices polla, para ti ya no es una palabra vulgar, puedes usarla para referirte a una cosa tan santa como es una monja porque ya da igual. Imagina que estás estudiando una frase para un examen de un enunciado y la frase dice un adjetivo es una palabra que usamos para calificar un sustantivo y añadirle una cualidad pero ahora la repites 100 veces y dices oh mierda y ahora qué coño estoy diciendo y luego llega el examen y esa frase sigue sin tener significado y tú pones el adjetivo es el rocio de la mañana añadiéndole patatas en ajopollo con remolacha y judías y tornillos. Una frase que pierde significado es un problema grande porque no sabes cuándo podrá volver a tener su significado real ni nada.

VACIAR UNA PALABRA DE SIGNIFICADO

He decidido responder a esta experiencia porque al enunciármela mi profesor en clase me di cuenta que  no era la única que hacía eso de pensar una palabra tanto hasta el punto de quitarle todo su significado, porque no sería la primera vez, ya que más de una vez me he puesto a pensar en una palabra (algo típico en esas tardes aburridas en las que no sabes ni que hacer y que tu mente no da para más que para rayarte de esas maneras) , como por ejemplo mi nombre y me pregunto el por qué de que sea así, porque tiene esas letras, un nombre no significa nada así que su composición que reglas o que criterios sigue, porque tiene esas vocales y esas consonantes, o por qué no tiene más letras , tiene que haber un porqué para haber realizado esa formación de letras, tiene que haber una razón; lo repito tantas veces que pierde todo el sentido, y me llega a sonar raro hasta mi propio nombre. También lo hice con palabras cotidianas simples, sencillas, todas al azar como pueden ser escalera, pino, montaña, escombro, monja, iglesia, calendario, estantería, carpeta, sentimiento, estudiante, filosofía, deporte,   ,caja, lámpara, cuna, estuche ,cuerpo, jarrón, coletero, bola, subrayador, mesa, tortilla, enfermedad, redacción, documento, estilo, diseño, correo, animal, referencia, lengua, mundo, calle, lotería, experiencia, significado, canción, autobús, vehículo, bebida, agua, hielo, reunión, conversación, viaje, avión, reja, ladrillo, tejado, biberón, insertar, morfología, científico, fuente, campo, estación, taquilla, ayuntamiento, sol, tierra, barro, juguete, agenda, toallitas, teléfono,   botella, actuación, crucero, ropa, chaqueta, pizarra, libro, mosquitera ,marco, vaso, patata, piedra, manta, elefante, cojín, espacio, ruptura, relación, edición, lectura, cabeza, importante, cuatro,  cuadrado, recuperación, rayas, mosaico, cargador, película, letra, funda, alcohol, taza, portátil, máscara, cepillo, francés, miserable, cuerda, pantalón, escalofrío… con palabras compuestas como portaminas, pararrayos, balonmano, televisión,  fotografía, automóvil, inmóvil, despampanante, traslúcido, lavavajillas, telepatía… con palabras largas y complicadas como esternocleidomastoideo o supercalifragilisticoespialidoso (para mi, cuanto más larga es la palabra, más pérdida de significado tiene)  e infinidad de palabras más como pueden ser verbos, adjetivos, adverbios, es decir,  con todas las palabras que tu quieras; Voy a explicar lo que yo he hecho para esta experiencia y lo que he observado al realizarla. He escogido la palabra por ejemplo estatua y la he descompuesto por sílabas, letras, o simplemente la he dicho miles de veces seguidas muy rápido y muy lento (he llegado a decir esta palabra tantísimas veces que hasta se me llegó a trabar la lengua), hasta que llega un momento en el que te planteas el verdadero significado de esa palabra, porque pierde todo el sentido, te suena muy raro, tanto que al decirlo ya no suena como las anteriores veces,o simplemente llegas a no relacionar esa palabra con nada, ni siquiera con su significado, empiezas a preguntarte el por qué de que esa palabra sea así, si verdaderamente existe, empiezas a hacerte muchas preguntas sobre esa palabra, de donde viene, o por qué se le atribuye el significado que nosotros le hemos dado, hasta que llega un punto en el que te sientes excitado, agobiado, angustiado, inquieto… no entiendes lo que quiere decir esa palabra, pienso por qué tiene ese significado y no cualquier otro, ¿por qué a las palabras se le asignaron significados al azar o coinciden todas sus letras en conjunto con lo que quiere decir, o solo su raíz, o tienen que ver con su forma, o su utilidad, o su qué? Es una experiencia que llama mucho mi atención y  que por lo menos a mi me hace un lío mental muy grande, porque pone en duda el significado que tu conocías de una palabra o de todas las palabras hasta ahora conocidas, es algo difícil de explicar. En definitiva me parece una experiencia un poco sin sentido, nunca mejor dicho, y que no será la última vez que realice cualquier día que esté aburrida y no tenga nada mejor que hacer. 

Para mí quizá no sea una experiencia tan nueva como otras ya que muchas otras veces he empezado a coger palabras al azar y repetirlas muchas veces tantas que acaben perdiendo su significado por completo, te repites tantas veces esa palabra que empiezas a pensar porque se llaman así por ejemplo árbol ¿por qué un árbol se llama así y no de otra forma? O casa porque se llama de esa forma, pienso que esta experiencia, a lo mejor sea una cuestión que muchos nos hemos planteado en alguna ocasión.

Yo he vaciado de sentido la palabra chancla, de primeras a simple vista no parece una palabra tan extraña como lo vas a pensar al finalizar esta experiencia, bueno empezaré a describir lo que he sentido mientras realizaba esta actividad.

Al iniciarla yo repetía la palabra chancla un par de veces muy seguro de lo que decía, la pronunciaba con mucha precisión pero no notaba nada extraño por la que llamarse la atención , por lo que seguí diciendo chancla en repetidas ocasiones y con distintos tonos de voz tan diferentes que en algunas de ellas me sentía un tanto tont@, a la vez que extrañad@, seguidamente la fui diciendo cada vez mas rápido hasta que dejé de repetir la palabra imaginándome la en mi cabeza si no que de tanto decirla ya la repetía automáticamente sin pensar en nada al cabo de unos minutos me fui desviando del tema y volví al inició, me paré a pensar en la palabra chancla, la decía descomponiéndola chan y luego cla lo hice de mil maneras posibles y cuando te das cuenta esta a perdido totalmente el sentido, estas diciendo sílabas por decir, yo pensaba que lo que decía no tenía sentido y en definitiva era así, muchas veces había jugado con mi padre a decir jamón muy rápido tan rápido que acabarás diciendo monja siempre cuando acababa de decirlo y reírme me ponía a pensar en palabras que hicieran lo mismo que con monja y jamón pero poquitas veces encontraba algunas que hicieran el mismo juego.

Me pareció una experiencia un tanto divertida por lo que otra vez me puse a decir la palabra chancla hasta llegado un punto que me parecía gracioso como sonaba la palabra chancla después de repetirla tantísimas veces y acabé planteándome el sentido de esa palabra que al final acabe pensado en las millones de palabras que existen que estamos usando constantemente o que todavía ni siquiera conocemos y lo interesante que es ver que pronunciando muchas veces alguna palabra acabe perdiendo completamente su significado tanto que hasta se te trabe la lengua de mencionarla bastantes veces.

En muchas ocasiones he pensado que pasaría si ha alguna palabra le pusiéramos otro significado por ejemplo casa ponerle árbol, si nos paramos a pensarlo sería ilógico.... pero es ilógico porque desde siempre nos lo han planteado así, no porque realmente lo sea, desde hace mucho se nos dice que las palabras vienen de las lenguas antiguas así como el latín, pero a lo mejor no tiene porque ser así y alguien le puso ese significado por el cual hoy las conocemos así sin mas de repente, así por azar..

Creo que esta experiencia es algo confusa nos puede confundir, porque en cuestión de segundos una palabra que tenía perfectamente su significado asignado a algo un objeto un sentimiento o cualquier otra cosa material o no, da igual, lo que importan es que en poco tiempo ese término en nuestra cabeza a a perdido todo el significado, a mi me ha parecido como otra palabra distinta de la que aún no conocía lo que significaba.

Me esta resultando un poco difícil responder a esta pregunta, ya que es complicado expresar con palabras como pierden el sentido las palabras, pero lo que si me he dado cuenta es que muchas veces las palabras realmente si te pones a pensarlo no designan nada, designan un objeto que tiene una utilidad pero... no dicen nada pero lo dicen todo, es un tema bastante contradictorio por lo menos para mí, nosotros escuchamos palabras a lo largo de todo el día y no nos parecen nada fuera de lo normal pero si nos pusiéramos a analizarlas sería algo bastante curioso, gracias a ello fijarse en como reaccionan las personas a diferentes acciones mediante las palabras y que muchas veces las palabras son lo que nosotros queremos que sean, vivimos tan ajetreados sin pensar casi en nada a veces en tonterías y no nos paramos a pensar en las pequeñas cosas tan curiosas que nos rodean como esta vaciar de sentido una palabra.

-Vaciar una palabra:

No es la primera vez que vacío una palabra. Pero, por qué no, repitámoslo.

En este caso la palabra será "bol". Creo que es perfecta para esta actividad. Palabra sencilla, tres letras, con un significado concreto y que, sin embargo, da mucho que pensar.

Vaciémosla. Adiós a su significado, su función, su estructura, adiós a la palabra pues, al fin y al cabo, después de hacer eso, nada queda en ella.

Podrás cansarte por repetido, incluso llegar al límite de loco perdiendo la cordura. ¿como una palabra puede, sin más, perder todo el sentido? Es ahí cuando te das cuenta de que significante y significado se separan. Sin embargo, me resulta mucho más difícil vaciarla cuando intentas hacerlo apropósito. Es decir, desde mi experiencia como vaciador de palabras, sé, que las palabras se vuelven incoherentes de manera automática y estúpida, sin quererlo. Cuanto más intentamos que desaparezca, más visualizamos el concepto físico en nuestra mente, en este caso, solo pensamos en el cuenco de madera o cerámica, incluso de plástico, como forma. Pero hacer que pierda todo lo que es, su significado como palabra, es algo espontáneo. Es así, que solemos vaciar palabras muy a menudo, replanteándonos si la hemos dicho bien o cayendo en la duda de nuevo de como se escribe, o como se pronuncia. Es por esto que contaré una experiencia ya pasada.

Bol. Parece que algo tan básico y con un significado tan firme no puede llevar a confusiones. Pero todo lo contrario. Son las cosas más tontas como bol, o váter, las que, por el uso tan a menudo (y a veces excesivo por falta de vocabulario)que les damos a estas palabras, se vacían ellas solas. Palabras que solemos usar habitualmente, que se desgastan y repiten hasta la saciedad. Si en vez de "bol" usásemos otros términos como "cuenco", "tazón", "vaso" o "taza" no machacaríamos, hasta gastar y agotar el término.

Todo suele empezar con alguna conversación coloquial. "Pásame el bol". "¿Tienes un bol?". Supongamos que el oyente nos ignora, no nos hace caso o no hay un bol. Así, diríamos "pues necesito un bol", "eh, oye, pásame el bol", o cualquier cosa para llamar la atención.

Poco a poco, bol se nos metería tanto en la cabeza que acabaríamos por preguntarnos

¿De qué estamos hablando? ¿Bol?

Al final no son las palabras las que otorgan significado a las cosas, sino al revés. ¿por que las cosas se llaman como se llaman? Tal vez podríamos retomarnos a los antiguos griegos, el origen de las letras, los sonidos, y la relación de estos con las características de las cosas. Podríamos decir que los nombres son una ligera descripción de aquello a lo que se refieren, pues, antiguamente, el nombre iba relacionado con aquello que quería nombrar. Sin embargo todo esto apenas raspa la verdadera realidad. No podemos basarnos únicamente en los griegos etc. Las palabras nos han sido dadas con sus significados. Cuando aprendemos una lengua asumimos la herencia del significante y el significado. Aún así, la palabra no hace al objeto si no todo lo contrario. El objeto puede existir de antes, y después otorgarle ese conjunto de letras y sonidos para así llamarlo. El bol como figura, forma, mensaje, significado, se creó mucho antes que la palabra. Pero para no tener que decir "eh, me puedes pasar ese recipiente parecido a una taza pero que no tiene asa" pues es mucho más cómodo y lógico ponerle un término concreto para facilitar su velocidad y compresión, así se pasaría a un simple "eh, me puedes pasar ese bol" y fin.

Así que no es de extrañar que, cuando vaciamos una palabra está pierda su función, porque realmente la palabra en sí no significa nada. Si por alguna razón todos los boles del mundo desapareciesen y se eliminasen, y ya no te produjesen mas boles nunca más, nadie sabría que es un bol. Esa palabra dejaría de tener sentido, y sin embargo se puede seguir escribiendo y pronunciando. Pero no significaría nada, no sería lógico, y por mucho que repitiésemos la palabra "bol" está carecería de función. Así, al recipiente en vez de "bol" se le podría haber otorgado la palabra "estuche". El término estuche ahora pasaría a relacionar lo que ahora conocemos por bol. Así, si vaciamos una palabra, el objeto al que hace referencia no dejaría de tener un sentido y un significado. Un bol seguiría siendo un bol, pero empezaríamos a dudar del por qué de  la palabra "bol" ya que igual que ha sido bol elegido para ese significado podría  haber sido cualquier otro significante. Siempre hemos relacionado bol con lo que significa así que cambiarlo todo sería confuso.

Repetida hasta la saciedad la palabra, bol empezaría a sonar gracioso. Prácticamente al vaciarla podríamos considerar que es una palabra nueva y tal vez algo que antes significaba algo y que de repente pierde todo su sentido, sea cómico. Nos volvemos loros de tanto repetir la palabra intentando buscar eso que hemos perdido. Todo volverá a la normalidad cuando te des cuenta de que la  palabra sigue existiendo como palabra y de que no estás tan loco como parece.

En muchas series de TV también vacían palabras a modo de chiste o para dejar al protagonista como loco o momento de paranoia. Pero vaciar una palabra, cuestionarse su por qué, su origen es algo lógico pues, al fin y al cabo, es terminología que usamos todos los días.

Así, en un episodio de HIMYM (How I Met Your Mother "Cómo conocí  a vuestra madre") Ted, el protagonista también vacía la palabra bol (que conste que yo la vacié antes, pura casualidad).

Si ya quieres perder la cabeza hay un vídeo en el que son 10 mnts Ted diciendo "Bowl". Eso ya es para los más valientes. 

De tanto repetir la palabra ya te parecerá que dices otra. De bol pasas a ball, luego bola, bolos y así hasta todo el diccionario.

Pero, como dice Ted "todo suena raro si lo repites 100 veces". 

http://www.youtube.com/watch?v=0vv0ru44NQA

Vaciar una palabra de sentido

Cuando leí esta experiencia, pensé que era una tontería y que iba a ser pan comido, pero a la hora de ponerme a pensar, me dí cuenta de que; 

Primero, no se que palabra elegir, cuando pienso una, o me parece demasiado fácil, o demasiado difícil. Al final, como estaba delante del escritorio elegí "escritorio"

Empecé a intentar "vaciar la palabra de sentido" y cuando llevaba un rato, se me trababa la lengua y cada vez lo decía mas rápido, hasta que llegué al momento en el que me di cuenta de que la palabra que estaba diciendo no tenía sentido ni significado. Intenté decirla otra vez para, por decirlo de alguna manera, acordarme de lo que significaba; cuando esperé unos cinco segundos, que es cuando dejas de pensar en la palabra, esta vuelve a cobrar sentido. Esta experiencia la hice inconscientemente cuando tenía unos ocho o nueve años, cuando se puso de moda entre mi grupillo de amigos decir palabras muy rápido como "jamón", que si lo dices muy rápido se convierte en "monja", esta era la que mas repetíamos. En ese momento yo no le daba importancia a lo que ocurría, y hasta me parecía gracioso.

Esta es una experiencia que me parece muy interesante, dado que ni siquiera yo se lo que está pasando en el momento en el que estoy tan desorientada que me pierdo en la palabra. No se explicar lo que pasa por mi cabeza en ese momento, pero seguro que en mi cerebro hay una confusión impresionante, entre que intentaba volver a decir la palabra y que no podía porque creía que no la estaba diciendo, ya que en mi cerebro era otra palabra completamente distinta. 

En conclusión, he de decir que esta experiencia me ha gustado bastante, ya que es un poco diferente a cuando lo he hecho otras veces, debido a que esta vez lo he hecho consciente mente, es un poco lioso lo que acabo de decir, pero bueno espero que el que lea esto se entere un poco de lo que intento decir.

recomiendo hacer esta experiencia, es un poco extraña si estas en tu casa solo y pensando que vas a poner, pero la verdad una vez que hayas empezado te va saliendo todo solo,porque ha medida que lo vas pensando lo vas escribiendo.

Vaciar una palabra de sentido.

Creía que era al único que le había pasado esto alguna vez. Cuando era pequeño siempre me solía ocurrir cuando jugábamos con los amigos al típico juego de repetir la palabra “monja” para acabar diciendo finalmente la palabra “jamón”. Terminaba sin encontrarle ningún tipo de significado, tanto a la primera palabra como a la segunda.

Yo, al ver que me pasaba esto me quedaba como un poco preocupado y a veces, hasta un poco nervioso, no sabía si era normal. Empezaba a recordar rápidamente el significado de las palabras, para ello me ponía a pensar ejemplos de frases u oraciones que contuvieran estas palabras vacías de sentido. Por ejemplo, pensaba en “la monja es religiosa, cree en Dios y tiene fé.” O por ejemplo, también se me podía ocurrir otra con la otra palabra como “para Navidad, mi padre compró un jamón para toda la familia porque venían mis primos de Madrid.”

Al volver a encontrar el significado que había perdido por un momento la palabra me sentía como aliviado, puede parecer absurdo y de tontos pero es la verdad.  Ahora que sé que esto le pasa a toda la gente, no me pondré nervioso ni preocupado cuando me vuelva a pasar porque ya he visto y me he dado cuenta de que es una tontería.

Es muy curioso el montón de cosas que nos pasan a las personas y creemos que solo nos pasa a nosotros porque nunca antes se la habíamos escuchado a nadie decir que le hubiese pasado. Quizás sea por la cosa de decírselo a los demás porque pensamos que son cosas absurdas y que es imposible que le pasa a más gente a parte de a nosotros. Con el grupo de amigos que tengo que no nos da vergüenza decirnos ni contárnoslo absolutamente todo nos suele pasar esto de decir que nos ha pasado algo absurdo que creemos que solo nos pasa a nosotros y escuchar de todos: “-Tío, a mí también me pasa, que casualidad, creía que era al único que me pasaba.”  

También me he dado cuenta muchísimas veces de estas cosas en la red social “twitter”, donde la gente pone tonterías a todas horas para entretenerse y pasar el rato. De vez en cuando me metía en cuentas curiosas y leía “tweets” que decían: “dale a favorito si tu también…” y me quedaba asombrado de todas las cosas que creía que solo me pasaban a mí y resulta que tenía miles de favoritos.

Volviendo al tema, me resulta bastante curioso el hecho de que se vacíe una palabra de sentido, aunque la llevemos utilizando desde poco después de nacer, con tan solo repetirla x número de veces. Imagino que si pudiéramos repetir todas las palabras que conocemos a la vez, ¿se nos olvidaría nuestro propio lenguaje? Pues yo creo que sí, porque no podría poner ejemplos con frases que contuvieran las palabras porque estarían todas vacías de sentido. Tal vez volvieran a nuestra cabeza solas y se llenarán de sentido por si solas al tiempo o tal vez no, y no nos pudiéramos comunicar más ni hablar entre nosotros. Volveríamos a las televisiones sin sonido, tendríamos que aprender todos el lenguaje con las manos que utilizan las personas que no pueden hablar, es decir, los mudos. También podríamos comunicarnos por medio de la escritura, mediante cartas o llevando todo el mundo consigo una pequeña pizarra donde escribir todo lo que quisiéramos decir en ese momento.

En definitiva, la conclusión que he podido sacar con esta experiencia ha sido darme cuenta, una vez más, de la cantidad de cosas que nos pasan a los humanos y que, hasta que no vemos que le pasa también a la demás gente, creemos que solo y únicamente nos pasa a nosotros. Por eso deberíamos, cada vez que nos pase esto otra vez, interesarnos y ser curiosos y preocuparnos por preguntar a la gente si también les pasa o realmente sólo le pasa dicha cosa a dicha persona. Aunque a veces pienso que, con lo grande que es el mundo y con el montón de personas que vivimos en él, es muy difícil encontrar a una persona que le pase algo que solo le pase a dicha persona en todo el mundo.

He oído muchas veces la expresión ‘’no me llames tanto que me vas a gastar el nombre’’ pero, ¿vaciar una palabra de sentido? Eso jamás lo había oído. Bueno, pues me voy a poner manos a la obra. Ya están todos avisados de que no me interrumpan aunque me oigan hablar sol@.

Primero tengo que elegir mi palabra y va a ser ‘’disforia’’. Empiezo a nombrarla: disforia, disforia,… voy pausadamente. Después de un rato veo que no pasa nada. Pues bien, voy a acelerar un poco: disforia, disforia, disforia,… me canso más, pero no pasa nada. Vale, pues la voy a decir más rápido aún. ¡Ahora sí! Llevo un rato largo diciendo esta palabra muy rápido y la cosa ha cambiado bastante. No sé si lo puedo explicar. Al principio te cansas porque te falta el aire, la boca ha empezado a secarse, el tacto de la lengua se asemeja al de una lija, me rozaba con los dientes, con el paladar, todo se hacía un lío. No me daba tiempo a pronunciarla pues mi boca iba más lenta que mi mente. Mi mente va por delante y mi boca no la pilla, se quedaba atrás.

Si paraba un instante y respiraba bien volvía a tener sentido, pero al coger carrerilla otra vez, volvía a pasar lo mismo. De pronto me doy cuenta de que no sé qué estaba diciendo, yo vocalizaba rápidamente y era consciente de lo que estaba pronunciando, pero esa palabra ya no se parecía en nada a la que había estado repitiendo. Tenía la sensación de hablar en otro idioma, de decirla al revés. Mientras pasaba esto inconscientemente me preguntaba si la palabra se había vaciado y sí, sí lo había hecho.

Me dio por pensar en los bebés. ¿Cómo vivirían la experiencia de aprender palabras? Todos hemos sido bebés, pero obviamente no nos acordamos de este proceso. ¡Qué mal se debe de pasar cuando te bombardean con miles de palabras y que todas sean nuevas y distintas entre sí! Y además cada una con un significado distinto. Lo que está claro es que con las palabras exteriorizamos una idea y todos tenemos una imagen mental de lo que decimos, pero cuando esa palabra se va deteriorando desaparece esa imagen mental. Yo he llegado a pensar ‘’¡qué mal suena! ¿De verdad que eso se llama así?’’. Se pierde el sentido de todo, hasta dudas de si se llama como tú lo dices.

Me he tenido que parar, respirar hondo, volver a la realidad y he vuelto a pronunciar la palabra disforia, y sí, ahora todo vuelve a tener sentido.

 

 

He cogido una palabra al azar, más concretamente la palabra pantalla y al repetirla tantas veces al principio la decía inconscientemente, como un impulso, como una fuerza. Como una fuerza que me empuja y no es una decisión razonada. Como la fuerza que nos empuja a elegir la profesión que ejercemos e incluso nos empuja a elegir la ciudad o la casa en la que vivimos, al menos yo así lo siento. No entiendo por qué ocurre esto, de tanto repetir una palabra en voz alta, tu cerebro hace que la digas automáticamente sin pensarlo. Es el poder de empujarnos a repetir, como por ejemplo el latido del corazón, como nuestra vida late al ritmo de la repetición que el inconsciente impulsa. En este caso, la repetición es una repetición sana y es la fuerza que nos empuja a repetir compulsivamente. Sí, esa es la palabra, como si la palabra se convirtiera en un impulso. Mientras decía la palabra, al principio si tenía claro su significado, pero con forme la iba diciendo para empezar aumentaba automáticamente el ritmo de velocidad y cada vez era más rápido, hasta llegar a un punto en el que al decirla inconscientemente, no me paraba a pensar en su significado y no caía en su significado, como si hubiera perdido su valor y la dijeras sin saber que significa. Esto me hace pensar que realmente nosotros hemos puesto el significado a las palabras, pero una palabra es un conjunto de sílabas sin más... Nosotros sabemos la definición en nuestra cabeza automáticamente con mencionar una palabra tan solo, es increíble esto, incluso hay palabras que se escriben igual (homónimas) pero tienen un significado diferente, y nuestra cabeza lo relaciona automáticamente. Es increíble el poder de nuestra mente para formar una frase tan rápidamente y encontrar el significado de cada palabra instantáneamente. Nuestra mente tiene un poder maravilloso y aún me sorprende. Realmente esta experiencia para mí no es como las otras ya que esto es algo que hago mucho, pensar en el significado de una palabra y quitarle su valor porque realmente el valor se lo damos y quitamos nosotros, una palabra por sí sola no tiene ningún valor, tan sólo son sílabas, no tiene significados, y para otros puede tener incluso más cosas y estar más desarrollado el significado que para otros. Cada persona es un mundo con todo, y como no, no podría ser menos con esto. Pero todo suena raro si lo repites muchísimas veces, incluso ya ni sabes pronunciarlo... Pero cómo asusta eso de pronunciar una palabra muchísimas veces y que no tenga ningún tipo de sentido, que no te produzca ninguna sensación ni se te venga nada a la cabeza, simplemente el acto mecánico de pronunciar deprisa la palabra. Es raro y asusta porque es cómo si estuvieras engañando a tu cerebro y te sientes rara, pero coges aire, miras hacia otro lado, vuelves a pronunciar la palabra y se te viene en mi caso la imagen de una pantalla a la cabeza, y de repente sí, vuelve a tener significado y vuelve a tener sentido la palabra y con sólo pronunciarlo sabes perfectamente que es y eres consciente de la palabra. Pero si lo vuelves a hacer rápido y muchas veces, vuelve a ocurrir, y es raro y asusta un poco. Con la magia ocurre algo parecido, consiste en engañar a la mente con efectos ópticos para hacernos creer lo que no es y deja mucho que pensar que nuestro cerebro y nuestra mente sean tan manipulables como para por simplemente repetir una palabra ya el significado lo pierda para ella y sea vacío, o nuestros sentidos nos engañen, o la magia tenga una tapadera que resulte ser un truco y no es lo que tú creías que era. ¡Es muy extraño todo! pero es el poder del cerebro.

VACIAR UNA PALABRA DE SENTIDO.

Esto ya lo había hecho muchas veces antes, y la verdad es que con las varias palabras que las he hecho, todas han acabado vacías completamente y sonándome muy pero que muy raras.  Algo lo cual me ha rayado bastante cada vez que lo he hecho.

Pongo el ejemplo de vaciar la palabra ‘periódico’, cuando empecé a vaciarla, empecé a decirla muchas veces seguidas y muy rápido, luego mucho más lento, y ya cada vez más lento. Hasta que esta palabra empezaba a carecer de sentido y de significado.

Si nos ponemos a decir ahora mismo muchas veces ‘periódico’ nos daremos cuenta de que carece de sentido al repetirlo tanto, y esto es algo que raya mucho, porque cuando ya le has sacado todo el sentido a esa palabra, te quedas diciendo, bueno, ¿ y ahora qué? Y es ahí cuando ya dejas de decirla y de pensarla, al ratito, vuelves a pensarla y ya ha cobrado de nuevo su sentido. Pero claro si nos ponemos a deletrearla y a pronunciarla lento y muchas veces, vemos como otra vez comienza a carecer de sentido y de significado.

La verdad es que me he parado muchas veces a pensar por qué será que pasa esto, es un tema que nunca se han encontrado respuestas, y  a mí me gustaría encontrar alguna, pero me es imposible, porque es que no tiene lógica que al repetir muchas veces una palabra, ésta misma acabe perdiendo su sentido y su significado y ya te suene hasta rara decirla y piensas ¿Qué es eso? Y ni sabes responder esta pregunta por que como la palabra ya ha perdido todo su sentido, pues te quedas vacía y pensando sin parar en el significado de esa palabra.

Pero es que lo mismo pasa con cualquier palabra. Toda palabra que repitas muchas veces, acaba perdiendo todo el sentido y el significado, y acaba rayándote mucho la cabeza.

Yo de chiquitilla hacia esto, y me sentía muy rara e iba corriendo a mi madre a preguntarle que qué me había pasado que porque se me había olvidado lo que era un ‘perro’ ( mi madre me ha contado esto por eso me acuerdo) y yo lloraba por que no sabía ya lo que significaba ‘perro’ y mi madre se reía de mí y me decía que si no quería olvidar por instantes el significado o el sentido de las palabras, que no las repitiera muchas veces porque si no era como que su sentido se iba volando y ya volvería a los minutos, o cuando dejase de nombrar esa palabra. Ahora me acuerdo de esto y es gracioso, pero claro, sigo sin saber el porqué se va el sentido de las palabras cuando las repetimos muchas veces seguidas.

Cada vez que pienso el por qué podría ser esto, nada más que se me viene una palabra a la cabeza para vaciarla, y así consecutivamente…

Espero que alguien algún día diga que tiene el por qué pasa esto y que al explicárnoslo lo entendamos todos y es ahí cuando vaciar una palabra de sentido no tendrá tanta incognita.

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