FILOSOFIESTA

HACIA LA FILOSOFÍA DESDE LA DIVERSIÓN Y HACIA LA DIVERSIÓN DESDE LA FILOSOFÍA

Toma una palabra cualquiera y repítela hasta la saciedad. Tal vez descubras que en un momento determinado ese significante se separa del signifcado y toma de alguna manera consistencia propia o entidad o vacío o la nada. En fin, tú verás

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Respuestas a esta discusión

Vale, creia que era el unico en el mundo que se ponia a hacer esto pero veo que tu tambien lo haces, yo tengo una muy buena amiga que bueno cuando estamos aburridos nos ponemos a escuchar que no oi, palabras, por ejemplo "suelo" adquiere otra dimension si la escuhcar, puedes incluso separar los golpes de voz y veras que "suelo" no significa nada, incluso hay palabras que si las escuchas son orrendas, y otras en cambio las podrias pasar escuchandolas todooo el dia. incluso si haces una especie de "diccionario" de sonidos, os dareis cuenta que a algunas palabras le sobran ciertos sentidos. ¿Que palabra te te gusta? repitela muchas veces y ya veras que mal suena
Bueno, esto ya lo había hecho antes más de una vez la verdad, normalmente me ocurre con palabras de canciones; repito una palabra tantísimas veces que cuando me callo y me pongo a pensar por un momento me pregunto ¿Qué estoy diciendo? ¿Qué significa esto? ¿Y por qué es este su significado? Creo que esto sucede por el efecto de la repetición, te haces tal lío que cuando quieres acordar ya no sabes ni lo que dices, más bien dicho, no sabes que quiere decir esa palabra. Sentí que al dejar de repetir la palabra, pasados unos instantes todo volvía a ser normal y la palabra empezaba de nuevo a llenarse de sentido.
de siempre me a encantado la palabra fuego y ahora ya veo como toma consistencia dentro de mi cabeza nose es extraño al hacerlo casi que experimentas estar al lado de un fuego
Veamos la siguiente experiencia... vaciar una palabra de sentido... por ejemplo con la palabra bolígrafo o cualquiera que se nos ocurra, puede ser relacionada con la se quiera: pañuelo, roca, silla, cabeza, chaqueta, canción, armario, puerta, mochila, avestruz, animal, coche, camión, teléfono, casa, barrio, tenedor, comedor, helado, rosa, almohada, cantante, abrigo, persona, animal, cosa, planta, azul, color, morado, rojo, televisión, video, números, signos, aparato, camiseta, pantalón, lengua, cinturón, lazo, maestro, amapola, asignatura, futuro, años, vida, muerte, deseo, sentimientos, basura, papel, cartón, material, collar, anillo, pulsera, granos, póster, CD, palabra, amor, alegría, tristeza, separación, extrañar, verbos, pañuelo, caminar, andar, bailar, suspirar, correr, amable, sonido, móvil, amar, amor, amante, amigo, amistad, pepino, fruta, hortaliza, edredón, punto, coma, comer, salir, fiesta, noche, día, mediodía, medianoche, rap, cantar, danza, loco, travieso, familia, tío, tía, local, estuche, mantecados, luz, opaco, … Y así con infinidades de palabras, cualquiera vale.
A veces pienso que cuando hago esto, parecemos tontos o tontas pero es que tiene toda la razón del mundo. Llegas a un momento en el que no te acuerdas de lo que era la palabra, e incluso te pones nervioso o nerviosa.
Pienso que nada puede existir sin una causa. Porque pienso que si no sabes el significado de dicha palabra, no sabes lo que es, no sabes que existe, para ti no existe. Puede que tengas la idea, pero si no sabes lo que es, su propio significado no existe. Y esto es lo que te pasa cuando empiezas a decir una y otra vez una misma palabra
Creo que más de una vez he llegado a hacer esto más de una vez... Un día cualquiera o en una situación cualquiera, en la que te aburres, y no sabes lo que hacer o que espontáneamente empiezas a decir una palabra que se te pasa por la mente , millones y millones de veces, así sucesivamente hasta que llegas a la conclusión de que no tienes ni idea de lo que significa dicha palabra. Dices la palabra o las palabras de todas las maneras que puedas decirlas e incluso cambias el orden de las letras, las pones como en el abecedario, empiezas a decirla al revés y así de muchísimas formas, de todas las que se te puedan ocurrir. Y por más que intentas recordar lo que significaba no das pie con bola. Intentas decir la palabra o un sinónimo de ella incluso, para saber lo que es pero de diferente forma. Y te das cuenta de que esa palabra no tiene sentido. En cambio para ver si eres tú o no, (por si te estás confundiendo) vuelves a intentarlo con otra palabra diferente. Siguiendo más o menos los mismos pasos, pero con una palabra distinta. Al fin y al cavo llevas a la gran conclusión de que eres tú la o el que falla y no es la palabra. Parece que tenemos como una cosa en la cabeza que hace que cuanto más digamos una cosa, más se nos olvida. Es como si nos pasásemos de unos límites del saber.
Con cualquier palabra pues me ponía a deletrearla una y otra vez sin parar, después la diría gritando o de cualquier forma o cambiando el orden de las letras y diciendo la palabra una y otra vez de muchísimas formas, me pondría a bailar y a tocar por todos los sit al diciendo la palabra al revés...
La palabra que deseo tomar es por ejemplo la de bolígrafo.
Pues empecé a decir muchas, muchas, muchas, muchas, muchas pero que muchas veces ¿eh? bolígrafo, bolígrafo, BOLÍGRAFO, BOLÍGRAFO, b-o-l-í-g-r-a-f-o y así repitiéndome muchísimo cada vez mas y mas hasta que llegué a la conclusión de que no tenía ni idea de lo que significaba la palabra, me empezaba a preguntar a mi misma, que podía significar, pero no encontraba la respuesta. Hasta que llegué en un momento en el que no tenía ni idea que significaba bolígrafo he de aquí vacié una palabra de sentido.

Saludos, Popper!
A mi me ha pasado muchas veces, lo de repetir una palabra una y otra vez. Es como si el significado no coincidiera la palabra. Incluso me puse a pensar por qué llamarían a ese objeto de esa manera, cuando podría haber sido de otra, por qué ese conjunto de sonidos hace que piense en ese objeto, si no tiene mucho sentido. Ay, me estoy haciendo un lio. Supongo que es dificil explicar un sentimiento.
Es curioso lo que me ha pasado mientras hacía esta experiencia. Llevo varios días detrás de hacerla, y ya he intentado vaciar varias palabras...sin éxito. El otro día, mientras desayunaba, el sujeto del experimento era Mantel. En clase lo intenté con Lápiz, y lo he vuelto a intentar en varias ocasiones, con Coche, Pan, Libro, Paloma, Cacahuete, Manta, Sol, Tren… y varias más. De hecho, acabo de intentarlo con Alce (¿Alce? Sí, Alce, parece rebuscado, pero sólo lo es un poco) para ver si conseguía vaciarla y así poder finalmente hacer la experiencia y poder por fin escribir las seiscientas cincuenta palabras. He repetido Alce unas…¿cincuenta veces?¿O quizás más? Más rápido, más lento, en voz alta, susurrando, con voces extrañamente agudas o graves, vocalizando excesivamente, dividiendo la palabra en sílabas y luego en letras y luego pronunciando cada letra durante cinco segundos, y luego fijándome en cómo se pronuncia físicamente (he llegado a la conclusión de que repetir el sonido /z/ muchas veces cansa la lengua)… Lo he intentado en repetidas ocasiones pero el caso es que no puedo. No consigo vaciar la palabra, por más que lo intente. Mientras lo intentaba me estaba autoconvenciendo a mí misma de que Alce era un término extraño y carente de sentido y de que no existía relación alguna entre el sonido a-l-c-e y el animal éste con cuernos, y aún así no lo he conseguido. En realidad, cuanto más lo pensaba, más difícil me resultaba aislar la palabra y hacer que careciese de significado.
Lo mejor de todo es que eso de vaciar una palabra ya me había pasado antes, ya lo he hecho varias veces, pero de manera inconsciente. Soy incapaz de hacerlo voluntariamente, si pienso en hacer que una palabra no signifique nada, no puedo.
Recuerdo que me ha pasado varias veces con una misma palabra, Puerta. No sé por qué, de repente comencé a dudar de que realmente existiese una palabra que se pronunciase “Puerta”. Me sonaba tan extraña en los labios, tan extraña como si estuviese diciendo una palabra en algún extraño dialecto en plan arameo o esquimal. ¿Realmente esa cosa de madera rectangular y con un pomo metálico, sujeta a la pared con bisagras y que oscila, que sirve para cerrar una habitación, realmente se llama puerta? ¿Se dice puerta, o me estoy volviendo loca y estoy hablando en algún idioma que me acabo de inventar yo sola? ¿ Y por qué, si realmente se dice “Puerta”, por qué se llama “Puerta”? Podría llamarse de millones de maneras diferentes...¿ Por qué en inglés se dice “Door”?¿Y en francés “Porte”?¿Y en italiano “Porta”?¿Y en alemán “Tür”?¿Y en finlandés “Ovi”?¿Y en holandés “Deur”?¿Y en islandés “Dyr”?¿Y en polaco “Drzwi”?¿Y en portugués „Porta”?¿Y en sueco „Dörr”? ¿Y por qué será de una manera diferente en todas y cada una de las demás lenguas que existen en el mundo? ¿Por qué existen tantas lenguas diferentes? ¿No sería mejor comunicarnos todos en la misma?.
Seguí pensando en el tema un buen rato, y empecé a agobiarme un poco porque, por más que lo intentaba, no conseguía que la palabra „Puerta” volviese a tener sentido para mí. Y, por más que lo intentaba, no lo conseguía. Entonces me di cuenta de que en la mayoria de las veces, no existe relación alguna entre una palabra y lo que designa, y que por tanto nuestra lengua podría haber sido completamente diferente, y que ha sido formada de manera totalmente arbitraria.
Hasta que dejé de pensar en el tema, la palabra no cobró sentido de nuevo en mi cabeza. Es una sensación bastante desagradable, y creo que si eso le pasase a alguien pero no con una palabra sino con todo un idioma, además de que se volvería loco de agobio, se le olvidaría como hablar... Tiene que ser horrible, en realidad. Espero no tener que pasar por eso, y que l más que olvide sea si Puerta existe o no.
Aunque recuerdo que también me pasó con Corcho, una vez...
Vaciar una palabra de sentido
Bueno la experiencia es algo muy interesante, pero la práctica lo es un poco menos, ya que de nuevo, es difícil, con una sola experiencia, dar para escribir seiscientas cincuenta palabras, a sin que añadí algunos matices de mi cosecha, en principio, vacié de sentido la palabra cartera, comencé por preguntarme que es una cartera, para que servía, como era su tamaño, su forma, el color, tras realizarme este cuestionario, me llevo a la parte más difícil, anular por completo cualquiera de las respuestas que tenía alrededor tras algunos minutos diciéndome a mí mismo que esto no es una cartera, es solo un objeto sin nombre, la palabra cartera se desasocio de significante y significado, y cartera, ya en verdad, casi termina por no usarse, pero para darle algo más de vidilla a la experiencia, decidí intercambiar los sentidos de las palabras, llamarle a la cartera altavoz, al altavoz cartera, y así a algunas cosas más, que después relataré, entonces tras un esfuerzo considerable, conseguí de manera consciente llamar al altavoz cartera y a la cartera altavoz, en principio no fue nada del otro mundo, pero después vino el darles el significado, eso ya era otra historia, porque ya me dirás tu si es normal tras muchos años de tu vida, decir, enciende la cartera que escuche música o en el altavoz tengo 20 euros si quieres vamos y nos tomamos algo a algún bar o algo por el estilo, la verdad, no me digas que no suena un poco ridículo, bueno pues me avergoncé en un principio tanto, que decidí abortar la experiencia, pero tras meditar un rato, se me ocurrió la magnífica idea de a dos palabras, con distintos significados, pero parecidos, como podría ser bolígrafo y lápiz, pues intentar cambiarles los nombres, llamando al bolígrafo, lápiz, y al lápiz, bolígrafo, en principio costo algo más llegar a cambiarles los significados, me parece que estuve alrededor de 10 o quince minutos solo para cambiárselos, pero después fue otra historia, la verdad no sé si más triste o peor mejor que la otra, porque cuando empecé fue algo más interesante, ya que el bolígrafo y el lápiz realizan la misma función, escribir, y desde luego cuando hacías las frases, pues como que tenían un poco más de lógica porque básicamente usaba la misma frase para las dos cosas, voy a coger el bolígrafo para escribir una carta, y si me equivoco, borrare con la goma, y voy a coger el lápiz rojo para subrayar el tema de historia que preguntó en el examen, entonces hay si tenía un sentido mejor, pero lo bonito era al definir, los objetos como tales, y comencé, bolígrafo, objeto normalmente de madera, con una mina en su interior, que se usa para escribir, y claro te quedabas, ¿madera? ¿Mina?, la verdad no concordaban mucho con las definiciones que conocíamos, pero si con la imagen nueva que le aviamos dado a bolígrafo, después ocurrió algo aún más curioso con la nueva definición de bolígrafo, lápiz, y comencé, lápiz objeto de plástico en la mayoría de las ocasiones, con una barra de tinta, de cualquier color, en su interior, que se usa para escribir, claro pasaba nuevamente lo mismo, con la definición antigua no concordaba, pero con la nueva imagen de lápiz, por supuesto que sí, pero y cuando ya decíamos dame el lápiz y cogías el bolígrafo, o pásame la goma que me e equivocado escribiendo con el bolígrafo, entonces ya sonaba algo más ridículo, si desde luego fue una experiencia de lo más interesante, pero como casi todas un poco ridícula, lo bueno es que me llevo a la conclusión de que ciertamente casi en el momento en que vemos un objeto le unimos una palabra, correspondiente a la complicación, que asemeja el objeto, como por ejemplo el ornitorrinco, una palabra poco sencilla, para un animal poco sencillo, o luz, una palabra sencilla, para algo sencillo.
Tiresias

Esta experiencia es muy típica en una tarde cuando no se tiene nada que hacer y te pones a decir la misma palabra muchas veces, podemos utilizar cualquier palabra: amor, esperanza, camión, león, otorrinolaringólogo, frigorífico, mono, sol, luna, planeta, gato, perro, grifo, novio, pizza, verdura, tomate, lechuga, altavoces, camiseta, terreno, montaña, sierra, pájaro, extraterrestre, Juan, Marcos, Lucía, Sofía, filosofía, corazón, valor, móvil, internet, guerrero, estuche, bolígrafo, hoja, cuartilla, papelera, basura, ratón, mochila, libreta, libro, coche, violín, rosa, zapato, camisa, pantalón, espejo, bañera, calcetines, armario, mano, brazo, cabeza, neurona, músculo, proteínas, vitaminas, agua, naranjada, cámara, micrófono, caja, reponedor, torillo, vaca, cerdo, cabra, caballo, jirafa, tigre, leopardo, puma, ñu, botella, alcohol, felpa, diadema, esparadrapo, huella, huevo, tortilla, mujer, hombre, niño, oro, plata, pulsera, orla, piedra, perder, cuenta, colaboración, unir, solo, pollo, tonto, listo, fuego, bombero, segundo, pasar, pensar, enamorar, día, conocer, mariposas, volar, mundo, merecer, lejos, poder, estar, mañana, noche, sonrisa, robar, sombra, calor, vaina, hilo, jardín, querer……..podría seguir poniendo palabras pero creo que ha quedado suficientemente claro a lo que me refiero  jajaja.

Bien, ese mismo día que el profesor dijo lo de la experiencia la hice por la tarde porque no tenía nada mejor que hacer mientras chateaba por tuenti  =), utilice la palabra esperanza, no sé cuántas veces la pude llegar a repetir  pero fueron bastantes,  todo estaba bien hasta que empecé a decirla cada vez más rápido y llegó un momento que me paré en seco y pensé: ¿ qué estoy diciendo, no puede ser, no entiendo nada , pero si estaba diciendo la palabra esperanza como que ahora lo que estoy soltando por mi boca no tiene sentido ? fue algo raro la verdad y me pareció buena idea probar con otra palabra, esta vez elegí la palabra amor, hice el mismo procedimiento que con la palabra esperanza, es decir primero lento y después más rápido, después de un rato diciéndola rápido observo que sucede lo mismo que con la anterior palabra y me extraño, porque  aunque ya lo había hecho mucho antes esto nunca me había parado a pensar  que la palabra pierde por completo su significado, ya que yo siempre lo he hecho con monja y es bastante gracioso porque acabas diciendo jamón jajaja y antes de seguir  repitiendo la palabra pierde su significado por completo me empezaba a reír y la volvía a repetir pero me pasaba lo mismo porque era algo muy gracioso que una palabra pudiera convertirse en otra asín sin más era algo que por lo menos a mí me hace bastante gracia.

Pues asín me tire dos días incluso se lo dije a mis padres que lo hicieran y al principio me decían que no que era una tontería pero al final después de ser pesa y estar encima de ellos , que si esto… que si lo otro, cedieron a realizar la experiencia al principio se p araban y se empezaban a reír como yo , pero les decía que no se rieran que si no lo iban a seguir repitiendo hasta que les saliera y cuando conseguí ,después de diez minutos que pararan de reírse y empezaran a repetir las palabras enserio se quedaron flipando porque nunca se habían fijado que la palabra pierde su significado por completo y que no saben lo que dicen hasta se le empezó a mi padre a trabar la lengua, eso fue algo muy gracioso jajaja, y mi hermano también se puso a repetirlo y el pobre no podía aguantar la risa porque nada más que ver la estampa de mi padre y mi madre diciendo algo que ni se entendía , mi hermano por otro lado y yo también  me puse a repetirlo otra vez porque,  por fin hacíamos algo en familia todo juntos, y por si fuera poco llame a mis abuelos por la noche y les dije que me lo repitieran por teléfono y nos metimos una pecha de reír que eso no era normal, aquel día siempre lo voy a recordar.                                                                                          

 

A mi me ha pasado muchas veces eso de repetir tantas veces una palabra que al final acabas vaciando de significado la misma palabra que te has propuesto repetir tanto. Por ejemplo repetir tantas veces la palabra "casa" que acabas preguntándote a ti mismo de dónde viene esa palabra, por qué se llama así, a quién se le ocurrió ponerle ese nombre... Incluso cuando comenzamos a repetir esta palabra estamos muy seguros de lo que significa pero a medida de que la repites una y otra vez te das cuenta de que no sabes exactamente lo que es y necesitas acudir a algún diccionario o algo para ver que es lo que significa .
Además, como he dicho antes, te planteas su origen y esto depende un poco del punto de vista que tengas, en parte si es religioso o no. A continuación voy a explicar un poco cómo sería el punto de vista desde diferentes formas de pensamiento:
Esta podría ser una posible respuesta desde el punto de vista de una persona atea, es decir, que no cree en Dios:
- A veces intentas imaginar que persona, animal o cosa de la prehistoria se aburría tanto como para ponerse a imaginarse el nombre de todas las cosas que veía e intentas remontarte a aquel tiempo en el que ese echo sucedió, aunque en realidad no sabes (y creo que nadie sabemos) remontarte tanto tiempo atrás, llegando a imaginar el echo de como surgió la palabra, su significado y todo lo que ello implica en esta sociedad, en este mundo.
Es algo interesante de pensar, te imaginas a una personita por allí poniéndole nombres raros o que le hacían gracia a todo lo que veía, como si fuera un juego de niños en el que salias de paseo y empezabas a imaginar cómo podría llamarse todo lo que te ibas encontrando sin darte cuenta de que ese juego de niños que estabas llevando a cabo podría tener a lo largo de la historia una gran transcendencia para las generaciones futuras, es más no pensabas ni que hubiera tantas y tantas generaciones futuras que después de ese "juego" que tú llevaste a cabo una vez estuvieran ahí sentadas en su casa, delante de una pantalla de ordenador, en el sofá,... planteándose cómo se te llegó a ocurrir que ese edificio de una o pocas plantas destinado a que una familia habitara en él se llegara a llamar "casa", c-a-s-a . Y ni por asomo te imaginabas que ese juego que estabas haciendo iba a aportar tanto a la humanidad como nos aporta ahora, esa forma, ese "saber" como se llaman las cosas aunque en realidad no tienes ni idea de como esa simple palabra que al fin y al cabo después de repetirla tantas veces no sabes ni lo que significa, ha llegado hasta ti.
Como he dicho anteriormente podemos mirar las cosas desde diferentes puntos de vista, el siguiente que voy a exponer es desde el punto de vista que Dios si que existe:
- Si crees en Dios crees que Él ha creado el mundo y todo lo que nos rodea y te paras a pensar que si al crear las cosas se le iban ocurriendo nombres y así como por imaginación suya todo lo que nos hemos encontrado a nuestro alrededor tiene ese nombre. En realidad es muy similar a lo anterior, la única diferencia que aparentemente veo es que a lo que antes llamábamos "personita" , sin saber qué o quién era, ahora lo llamamos Dios, a fin de cuentas la historia se podría repetir pero cambiando los personajes.

Al fin y al cabo en nuestros pensamientos (o por lo menos en los míos) siempre hay "algo" que dependiendo del punto de vista a través del cual queramos mirar las cosas, podemos llamarlo "Dios" o podemos llamarlo "personajito", le va dando nombre a todo lo que nos rodea a su antojo. Es como un ser que hace mucho tiempo hizo lo que le vino en gana y decidió que un edificio de una o pocas platas destinado a una que una familia lo habitara se denominara casa, o que un instrumento que sirve para escribir que tiene en su interior un tubo de tinta especial y, en la punta, una bolita metálica que gira libremente se denomine bolígrafo y así podría seguir poniendo tantos ejemplos como palabras hay.

¿Esto? Para mí no es nada nuevo, aunque suene un poco raro, lo he hecho muchísimas veces, unas dándome cuenta después y preguntándome: ¿Y qué leches significaba esto?; y otras simplemente repitiendo mucho la palabra, pero luego pasaba a otro tema y no me paraba a pensar. Pues bien, en esta experiencia un tanto extraña, como todas las otras, voy a explicar cómo me siento, cómo reacciono y las consecuencias que conlleva.
Varias veces, estudiando, me he parado un segundo y he cogido una de las palabras sobre las que iba el tema, pongamos un ejemplo: enfermedad. Como me suelo distraer bastante, me puse a repetir esta palabra muchísimas veces, en mi cabeza, luego en voz alta, cantando incluso; hasta que llega un momento en el que no sabes lo que estás diciendo; sientes que no entiendes tu lenguaje, y puedes incluso llegar a cambiar el orden de la palabra (fermedaden, medadenfer y dadenferme) suena muy extraño, lo sé, pero me gusta. Me gusta sentirme rara pensando solo en una sola palabra, en su significado. Que claro, después de hacer esto, evidentemente le pierdes el sentido a la palabra y ya no te acuerdas de lo que significaba y sientes en tu cabeza como que has perdido una parte de algo que sabías, un ‘’pequeño saber’’. En verdad, es un cacho de tontería como la copa de un pino, pero ¿nunca te has parado a pensar que ocurriría si de verdad se queda vacía de significado la palabra? ¿Se perdería en el espacio? ¿Dejaría de existir? ¿Y si todos le diéramos un nuevo significado a esta palabra? ¿Y si llegara un momento en el que hemos decidido cambiarle a todas las palabras el sentido? Desde mi punto de vista, yo creo que sería un caos… porque ahora para aprenderte otra vez todo lo que significa cada palabra… Imagínense, ahora queremos ponerle a la palabra ‘’pez’’ el significado de ‘’coche’’ y a ésta, el significado de, por ejemplo, ‘’calculadora’’: -Oye tía, ¿te has traído el coche para las cuentas del examen de matemáticas? –Que va… me lo he dejado en el pez de mi padre esta mañana. Suena súper raro, ¿verdad? Pues yo que sé, ¿y si en algún universo paralelo la gente que habita allí utiliza las palabras al revés que nosotros? Bueno, podríamos seguir haciéndonos preguntas sin respuesta, pero voy a seguir contando sobre lo que me pasó el otro día en clase de filosofía.
Estábamos dando la clase, y como de costumbre, Fernando no paraba de confundirnos con sus palabras filosóficas, preguntas retóricas y demás. Estábamos hablando del tema de la verdad, de cuál es la verdadera verdad, si existe o no, si siempre mentimos o solamente nos equivocamos… En fin, que llegó un momento en el que vacié sin querer la palabra ‘’mentira’’ de sentido, porque no habíamos parado en toda la clase de hablar de eso. Entre que el profesor la repetía muchísimas veces, para hablarnos y preguntarnos sobre ella, y los alumnos preguntábamos y nos poníamos en crítica todo el rato; yo, de tanto oír la palabra, ya no sabía qué sentido tenía decirla. Empecé a pensar: ¿Qué significa de verdad ‘’mentira’’? ¿De dónde viene esta palabra? ¿Cómo hemos llegado a denominar a algo que es ‘’mentira’’? ¿Podríamos atribuirle otro significado distinto? Cuando ya pasa un ratillo después de volverte como medio ‘’loco’’, digamos, vuelves a la realidad, y te olvidas de lo que ha acabado de pasar. Es como un momento momentáneo de poner todo lo que te rodea en duda, pero cuando no le encuentras respuesta, lo dejas y sigues con lo que estabas haciendo antes de pensar en todo esto. Yo, personalmente, recomiendo esta bonita experiencia, porque te hace reflexionar bastante, y ponerte en duda sobre algunas cosas en las que jamás te hubieras parado a pensar. Y hasta aquí la experiencia filosófica de hoy, espero que les haya gustado, un saludo.

Seguro que alguna vez te has parado a pensar “¿qué significa esta palabra?”

Buscas el significado de la palabra, y te da más palabras como respuesta. Pero, ¿eso te sirve?

Sigues buscando la palabra adecuada para definir la palabra que no entiendes, o que quizás has vaciado de sentido. ¿Vaciar de sentido? ¿Qué es eso? Vaciar de sentido una palabra es cuando al repetir tanto la palabra, la palabra pierde todo su sentido, su significado, y piensas ¿qué significa esta palabra? O quizás no sabes ni lo que estás diciendo, porque la palabra ya no tiene sentido al decirla, por lo que la palabra ha perdido su significado. ¿Y no  crees que esa palabra sonaría mejor si la dijeses de otra manera o de otra forma? Quizás si intentases pronunciar la palabra de otra forma, la palabra adquiera otro significado o vuelva a conseguir su contenido. La palabra podrá volver a concordar en alguna frase, o con otras palabras.

Repite muchas veces una palabra, una y otra vez la misma palabra, tras la misma palabra, y así todo el rato, palabra tras palabra, hasta que te hagas un lío y no sepas qué decir o cómo decirla. Ya verás que la palabra se vacía.

Seguramente te quedes parado al decir, “ostras, es verdad, la palabra ya no tiene sentido”. Qué cosas más curiosas las que pueden pasar por nuestra propia mano. Somos capaces de una palabra quitarle todo su significado con tan solo repetirla muchas veces o pronunciarla una y otra vez. Palabras, palabras, y más palabras… Eso es lo que nos rodea, y lo que debemos de tener claro. Deberíamos saber el significado de todas las palabras para que ninguna de las palabras se queden sin significado, para que ninguna palabra se vacíe y digamos “¿y esta palabra qué significa? ¿Esta palabra qué es? ¿Y esta palabra por qué la estoy diciendo?” Acabarás hecha un lío sin saber siquiera lo que estás diciendo. Tan solo palabras y palabras sin sentido, vacías. Totalmente palabras vacías de sentido.

Con tanta palabrería, las dudas surgen con las palabras, y ahora yo tengo una cuestión un poco rara. ¿Qué significa la palabra “palabra?...

Bueno, dejando la palabra “palabra” atrás.

Las palabras constan de significante, y también de significado. El significante de la palabra (vamos a cambiarla) “felicidad”, se compone de las grafías f-e-l-i-c-i-d-a-d, y de los sonidos f/e/l/i/c/i/d/a/d, y podemos definirlo como un estado de bienestar, de alegría… Pero,  ¿por qué es la palabra “felicidad” define a tal significado, por qué ese es su significante y no otro? ¿Por qué a ese significado no se le atribuye la palabra “miedo” o “silla”? Imagínate. Silla: estado de alegría, bienestar. No concuerda, ¿verdad? ¿Y por qué la palabra “felicidad” sí que pega para esa definición y la palabra “silla” para nada, y parece una locura? Quizás es porque estamos tan acostumbrados desde pequeños a asignar una palabra a cada definición, o mejor, a asignar una definición a cada palabra, que nos parece ilógico cambiarlas así como así, o escuchar una palabra que defina algo distinta a la que estamos acostumbrados a oír. No nos gusta que nos cambien a lo que estamos acostumbrados desde que nacemos, pues nos parece raro y extraño. Entonces, ¿la palabra “felicidad” ha nacido, ha sido creada para definir tal término, ese significante para ese significado? ¿Ha sido así desde que las letras se crearon, o quizás ha sido fruto del azar? Tal vez, alguien se aburría y se dedicó a asignar palabras sin sentido a los significados, y por eso existen distintas lenguas, porque son palabras absurdas que solo entiende aquella persona a la que se le explica. ¿Quién te dice a ti que “felicidad” es mejor que “happiness”? Si vaciamos las palabras de sentido, es porque no tienen sentido alguno, tan solo una función asignada por alguien que decidió que así fuera. Las palabras son tan solo un significante y un significado unidos por azar.

VACIAR UNA PALABRA DE SENTIDO.

Muchas veces, he pensado no en el sólo una palabra , sino también en las personas… Muchas veces me he preguntado ¿ por qué esta persona se llama así? ¿por qué la conozco? y no le encuentro sentido a su cara , como si fuera una persona desconocida… Con las palabras me pasa igual , supongo que las palabras se llamarán así porque una persona o varias lo decidió , pero… ¿ por qué decidieron llamarlas así y no de otra manera? ¿ por qué una silla se llama así? . Son cuestiones que me hago de vez en cuando y a las que no encuentro solución.  A muchas palabras si les encuentro sentido , como las palabras que en sí mismas ya nos dice el significado , como por ejemplo tapadera. Pero la verdad es que hay palabras que jamás entenderé por qué se escriben así . Este tema durante muchos años no me lo he planteado pero ahora que me lo planteo pienso que no hay nada que defina a las palabras. Se dicen así porque alguien ha decidido que sean así , no por ninguna razón de parecido . Muchas palabras en distintos idiomas suenan muy parecido pero hay otras que para cada idioma tienen un término pero… ¿por qué? ¿por qué en un idioma es de una forma y en otro de otra?  Si se supone que la mayoría de los idiomas vienen de uno común… ¿ por qué estas palabras son diferentes? Si por ejemplo idiomas que provienen del latín y para un mismo termino cada uno utiliza una palabra… Muchas veces no tiene sentido pero la verdad , para buscarle sentido a el significado de las palabras hay que pensar durante muchas horas . Quizás se llamen así por casualidad .. ¿ pero y si no se llaman así por casualidad? ¿y si hubiera una razón por la cual se llamaran así y no de otra forma? Las personas que las inventaron las asimilarían con alguna realidad , ya que me extrañaría que se les ocurriera de repente una palabra y así naciera , pensarían el por qué. ¿Y si estas palabras no las creó una sola persona si no que las creo la sociedad? Quizás esto venga de hace muchos años , de cuando los hombres primitivos mediante sonidos designaban objetos … ahora no se puede demostrar que sonidos designan cada realidad pero ¿y si nuestros antepasados crearon las palabras? ¿ y si con la evolución de los años los sonidos fueron uniéndose para así formar las palabras que conocemos hoy en dia? La verdad , es todo un poco incierto. Muchas palabras puede que vengan de esos sonidos pero ¿ y las realidades nuevas que en la antigüedad no existían? Por ejemplo , teléfono , seguramente este nombre se lo pondría su inventor pero … ¿ por qué razón? Seguramente sería por su composición o por su utilidad , pero para ponerle ese nombre ha tenido que haber otra persona que haya inventado la palabra con la que se designan los elementos que tiene el teléfono. Por lo tanto yo creo que una palabra no se llama así por casualidad , sino que ha habido diferentes factores que han hecho que se den unos términos para designar finalmente a estas realidades. Yo creo que si esos objetos no hubieran existir , quizás nunca hubiéramos escuchado esas palabras en cambio habrá palabras que nunca escucharemos porque designan realidades que no existen o quizás si se descubren en un futuro , adoptaremos estas palabras a nuestro vocabulario y podremos designar un nuevo termino mediante una nueva palabra

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