FILOSOFIESTA

HACIA LA FILOSOFÍA DESDE LA DIVERSIÓN Y HACIA LA DIVERSIÓN DESDE LA FILOSOFÍA

Es fácil, o al menos lo parece. Imagina que mondas una manzana. No, antes tienes que imaginar qué manzana, qué textura, qué color, qué sabor. Ahora comienza. No, antes tienes que pensar en el cuchillo, cómo es el mango, cómo el filo, color, etc... Ahora sí puedes. ¿O no? ¿por donde empiezas? ¿con qué mano? ¿qué forma adquiere la piel cortada? ¿te has dejado alguna parte sin mondar? ........y más y mñas y más. ¿es posible mondar una manzana con la imaginación?

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Respuestas a esta discusión

Aunque parece algo que no tiene excesiva complicación, cuesta bastante imaginarlo. Yo para empezar, he intentado dejar mi mente en blanco, porque si no me cuesta bastante poder imaginar algo. La primera vez que lo he intentado, he comenzado bastante bien pero me he distraído y he tenido que empezar de nuevo. La segunda vez tampoco lo he conseguido, parece que aún tenía cosas más importantes en mi cabeza en las que pensar. Pero ha sido a la tercera cuando por fin he conseguido concentrarme y meterme de lleno en esta peculiar experiencia.
Lo primero que he hecho ha sido elegir que tipo de manzana utilizaría para esta experiencia. Pues bien, aunque usualmente cuando decimos la palabra manzana, nos viene la imagen de una manzana de color rojo, la primera que yo he imaginado era de color verde. No se si será por algo en especial, posiblemente sea porque cuando como manzana siempre es verde, por lo que por la costumbre, tendré asociado este color a dicha palabra. Pero bueno, continuemos con la experiencia. Ya tenía visualizada la manzana verde en mi mano y faltaba coger un cuchillo para cortarla. El cuchillo que yo he elegido es uno que tengo en mi propia casa, más que nada porque me es más fácil pensar en un cuchillo que ya conozco a tener que inventármelo. Mi cuchillo tiene el mango negro y es de sierra, porque aunque se puede cortar una manzana con un cuchillo de punta redonda, es mucho más rápido con el que yo he dicho y dado que nosotros siempre estamos buscando la comodidad, es el cuchillo que me ha venido a la cabeza en un primer momento. Cojo el cuchillo con la mano derecha y la manzana con la izquierda y hago un pequeño corte diagonal en la superficie fría de la manzana. Entonces, con suaves movimientos, voy desplazando el cuchillo hacia la izquierda, viendo como poco a poco la cáscara va cayendo a la mesa y la manzana se queda sin nada que la proteja. La última cáscara cae y por fin tengo en mis manos la manzana completamente ``desnuda´´. La miro, le doy vueltas y veo que tiene una parte que no está buena. Decido quitársela ya que mi intención es comérmela. Continúo revisando a ver si tiene algo extraño, pero parece ser que está bien. Comienzo pues a cortarla en trozos. De nuevo hago un pequeño corte en diagonal, pero esta vez no desplazo el cuchillo hacia un lado, si no que lo empiezo a hundir hacia abajo, haciendo bastante fuerza ya que la superficie está bastante dura. Cuando el cuchillo está a la mitad, algo obstaculiza su paso, posiblemente el hueso. Lo intento otra vez a ver si ahora consigo llevar el cuchillo hasta el final, pero de nuevo se queda atrancado en el hueso. Lo empujo con bastante fuerza y por fin el cuchillo corta el hueso y llega hasta el final. Ya tengo mi primer trozo cortado y el corte de éste ha hecho que la manzana ya no sea una, sino la mitad. Gracias a este corte, puedo ver el centro de esta fruta, que aunque todos pensemos que no tiene importancia y nunca nos paremos a observarlo, deberíamos dársela porque es a partir del pequeño hueso que contiene en su interior el que la manzana exista. Parece algo insignificante, pero si lo asociamos con las personas, tenemos algo igual: es a partir de la unión de dos células el que nosotros existamos, y a eso sin embargo si que le damos más importancia.
Continúo con la experiencia y hago otro pequeño corte en el otro lado. De nuevo sigo la misma dinámica de antes: empujo el cuchillo con bastante fuerza hasta el final. Esta vez tengo más suerte y no me encuentro con el hueso. Termino cortando los demás trozos, todos en el primer intento. Se podría decir que lo que me queda ya no es una manzana, es como ya he dicho antes, su hueso. Entonces observo los trozos ya cortados y pienso como hace tan solo un instante todos ellos se encontraban unidos formando algo material, en este caso una fruta. Los miro y me doy cuenta de que aunque siguen siendo trozos de manzana, no los veo como antes, como cuando se encontraban unidos. Se podría decir pues que la manzana, para ser vista como en nuestra imaginación, tiene que estar completa, porque cada partícula que la forma le da algún tipo de sentido que hace que cuando decimos la palabra manzana, nos imaginemos una manzana sin cortar.
Esta experiencia filosófica es un tanto difícil ya que cuesta muchísimo dejar la mente en blanco, sin pensar en nada, y tener que imaginar como mandarías a una manzana.Yo para empezar como ya he dicho deje la mente en blanco, que me costo muchísimo, pero lo consegui.Pero una vez que ya conseguí dejar mi mente en blanco, cada vez que me ponía a pensar en como hacerlo me distraía ya que es algo sin sentido. Lo intente una y mil veces pero bueno alfinal , como dice el refrán , el que la sigue la consigue, y yo lo consegui.Pues bien, me centre y pensé primero en como seria la manzana, aunque hay manzanas amarillas, rojas y verdes, yo me centre en las verdes ya que son las que más me gustan y las que mi madre me compra, el cuchillo seria con el mango negro con unas rajas plateas, de tamaño media,ya que para la manzana no tiene que ser excesivamente grande, pero con la punta muy afilada para que no me costara nada hacerlo, me gustaría que estuviera recién afilado para que así fuera mas fácil. Cuando ya tengo el color de la manzana, verde, el color del cuchillo, negro, su estructura, con el mango negro y con rayas planteadas, recién afilado y con la punta muy fina. Empezaría a hacer esta experiencia filosófica , pero el cuchillo lo cojo por el mango , claro, pero¿y la manzana?¿La cojo de una forma o de otra? ¿ Le quito el rabillo o no? Una vez que tengo como cojerla que supongamos que la voy a coger en vertical, Sigamos con la mano, ¿Con que mano? Con la derecha o tal vez con la izquierda. Yo personalmente la cojería con la izquierda y el cuchillo con la derecha ya que manejo muchísimo mejor la derecha que la izquierda, acto seguido ,me pongo a pelarla y ¿Qué forma adquiere la piel? Pues yo casi siempre que mondo una manzana ,la piel siempre va junta haciendo la forma de la manzana, la mandaría entera y la piel se quedaría conjunta y la tiraría, aunque dicen que la piel da vitaminas pero a mí no me gusta, después la miraría y si ya me dejado alguna parte sin mondar , sin darme cuenta , la mondo y termino. Seguiría con la manzana en la mano izquierda, tiraría la piel y en la mano derecha el cuchillo, y una vez que ya tengo todo esto cojería un plato y empezaría a cortar la manzana y la pondría en el plato , pero otra vez vuelta a lo de antes, ¿Cómo cojo la manzana? ¿Con que mano?¿Me Ayudo de la encimera? ¿ O Lo hago con las dos manos? Yo personalmente cojo mi manzana y la voy cortando en trozos medianamente grandes asta que ya se queda en el hueso que las partes que se pueden cortar las corto y lo demás ya no sirve con lo cual lo tiro, la tiraria a la basura y ya mi manzana una vez que esta cortada y puesta en el plato estaría dispuesta para comer.Y esta es mi experiencia en la que tarde un poco en concentrarme y alfinal lo conseguí y esto es lo que mas o menos pensé.

Yo creo que esta experiencia filosófica, claro que se puede hacer, ya que con la imaginación podemos pensar y hacer todo. Porque solo es cuestión de paciencia, tiempo y ganas. Pero creo que esta experiencia particularmente solo me ha servido para ver que la imaginación la tengo y que cuando quiera puedo imaginarme todas las cosas, es una buena experiencia pero creo que no de las mejores de todas porque con otras he aprendido mucho mas y me dado mucho mas cuenta de cosas que no sabia y con esta es algo normal . Pero la verdad que me ha gustado hacerla y me sentido bien conmigo misma sabiendo que aunque no me podía concentrar porque pensaba que era una tontería pues con esfuerzo y ganas lo he conseguido y este es mi breve resumen de cómo ha sido mi experiencia.


Singer.
Voy a imaginarme el como pelaria una manzana con la imaginaciòn.En primer lugar voy a coger una de las màs gordas que he comprado en la fruteria pues creo que me costará menos trabajo que las pequeñas pues podré cogerla mejor.Voy a coger una que sea roja y brillante y voy a comenzar a ir pelandola lo primero que voy hacer es comenzar por la parte alta de la manzana y voy a rodear el hueco del rabillo, està muy dura y se me resbala pero poco a poco comenzarè a ir mondandola, voy despacio vaya que como està dura y no estoy muy acostumbrada pues me puedo hacer un corte en la mano y me tenga que ir para el hospital directa y si tengo que hacerlo y me tienen que echar puntos pues se acaba el pelar la manzana.Asì que en principio empezarè con cuidado.El color es tan rojo que a veces me deslumbra y el cuchillo tengo que afilarlo pues corta muy poco.No me cunde porque la piel està muy dura y muy resbaladiza y ya he estado a punto de cortarme, esto no cunde nada.En el trozo que he cortado voy a cortar un pequeño trozo, para ver el sabor que tiene, lo corto y me lo echo a la boca y està un poco dura pero como los dientes los tengo bien.Pues la trituro demasiado bien y observo que està un poco dulce y a la vez muy dura.Pero voy a seguir mondando la manzana y por la parte central hay un punto negro, voy a intentar quitarlo,empiezo y veo como en el punto negro habita un gusano, este me dice que por favor no se la quite toda que yo tambièn tengo que comer y si no me dejas nada me voy a morir de hambre. Pues el gusano un poco triste me miraba y le dejè un pequeño trozo para que se lo fuese comièndo poco a poco.Seguì mondando, el mango de el cuchillo estaba muy duro y era de pasta al hacer presiòn con la manzana me hice una ampolla en el dedo.Pues que trabajo me iba a costar continuar pelando la manzana.El mango era de color azul y el filo no estaba bien afilado y en este momento llamè a un afilador para que me lo afilara y poder terminar mas pronto porque de esta forma voy a echar toda la tarde.Pronto vino y lo afilò y el cuchillo ya cortaba casi demàs, seguire mondando manzana y ya tengo la mano cansada , la mano derecha y ya llevo un buen rato.,ahora voy a utilizar la mano izquierda, pero con esta mano me cuesta mucho màs.No me apaño pero tengo que seguir porque si no me voy a echar toda la tarde.Como tanto rato hecho pues la manzana va tomando otro color cuàndo comencè el color era màs blanco ahora es màs amarillento y por algunos lados se va poniendo casi negro.Que problema de manzana.La piel que me va saliendo de pelarla la dejarè para que se la coman los conejos pero con el color tan negro que està tomando veremos haber si estos la quieren.Ya estoy casi terminando y me queda muy poco por mondar pero me queda la parte de abajo esta parte me va a costar màs trabajo pues tengo que repasar todo el lado de abajo de la manzana.Es muy dificil de mondar una manzana con la imaginaciòn porque cuàndo una persona tiene creatividad pues le cuesta menos trabajo de imaginarse las cosas pero si la creatividad no es muy abundante en la persona, de nada va a servir que yo me esfuerze en imaginarme por que de ello voy a contar muy poco. La imaginaciòn a veces muchas personas no la tenemos muy desarrollada y es por eso que para hacer todos estos trabajos cuesta un montòn pero yo voy a intentar hacerlo de la mejor forma que pueda con el simple hecho de intentarlo creo que ya hemos podido dar un pequeño paso. Otras personas tienen tanta facilidad que en poco rato han hecho un libro y no han pelado una manzana si no que han pelado con la imaginaciòn un buen manzanal.A sì que si es posible mondar la manzana con la imaginaciòn o por lo menos yo lo he hecho.
En realidad no me ha costado mucho imaginar mondar una manzana, pero si reconozco que ha habido veces en las que me desconcentrado y ha sido bastante complicado seguir, así que vuelta a empezar.
Mi manzana era una manzana roja, de esas que te entran por los ojos nada mas imaginártela, bueno empecé pensando en cómo podía mondar una manzana sin verla físicamente, así que cogí una manzana y la miré durante unos segundos, una vez que tenia la manzana metida en mi mente, comencé a pelarla, le quité la piel poco a poco, me imaginé fondo blanco y la manzana ahí en medio, la cascara iba cayendo al fondo blanco, pero no se quedaba en ningún lado, si no que caía al vacío. Hasta que llegó el momento en el que no me quedaba más piel roja.
La manzana estaba completamente blanca. Y entonces fue cuando comencé a quitarle trocitos de carne. También se iban cayendo al vacío, poco a poco me iba quedando sin manzana y solo veía una manzana, o mejor dicho, lo que me quedaba de ella y una mano que salía de la nada. Esta mano iba quitando todo lo que componía la manzana, hasta que llegó el momento en el que a la manzana no le quedaba más carne que la que le que tenía que quedar entre los huesecillos.
Aún tenía el rabo y la base superior con la inferior y los huesos en el centro. Opté por quitarle el rabo, y empecé a cortar en rodajas la manzana desde abajo hasta arriba. Le quité la base, luego carne con huesos, mas tarde los huesos caían y por último me quede con un trozo que acabó cayendo puesto que era parte de la manzana
La manzana desapareció entera, y solo se veía el blanco de fondo, ni los restos de piel, ni de carne, ni huesos ni el rabito.
Esto me llevó a pensar que la manzana no era más que lo que nosotros vemos, cuando la manzana se queda sin nada de lo que la compone no es nada.
me ha sorprendido mucho tener esta reflexión, ya que yo pensaba que las cosas eran las cosas por lo que son en sustancia, no por el exterior, y esto me ha llevado a pensar que no, que lo que hace que algo sea, es su exterior, una manzana, la piel, la carne, los huesos el rabo, una silla, las patas el respaldo el asiento...y así con todo, pero también tiene su interior, para que sirve, es decir su finalidad, aunque eso no sirve nada si no se tiene lo exterior.
Ha sido una experiencia un tanto productiva, ya que me ha hecho pensar cosas que yo no pensaba. Y me ha gustado mucho saber que puedo pensar otras cosas por medio de estas pequeñas reflexiones.
Bueno, la tarea no parece muy difícil. Imaginar pelar una manzana con la mente no debe ser muy difícil, más difícil me parece cortarla bien. Empecemos…la manzana que yo me he imaginado es una de esas preciosas manzanas rojas y brillantes, suaves como el terciopelo, las que en las fruterías siempre ponen para llamar la atención de los que van a comprar. Agarro la manzana con la mano izquierda y el cuchillo con la mano derecha. El cuchillo que he elegido es para mí, el mejor para la fruta, el del mango de madera marrón y de filo liso, sin sierra, bien afilado para que corte bien la piel de la manzana.
Pero antes de empezar ¡que bien huele esta manzana! Ya tengo ganas de probarla… la he escogido bonita, sin “pupas” como yo le digo, ni golpes, es perfecta, como la del cuento de Blancanieves. Ha llegado el momento, estoy sentada en la mesa de la cocina, con mi manzana sobre el plato y me dispongo a cortar mi manzana. Comienzo por la parte de arriba, la de alrededor del rabito, el dedo gordo apoyado en la manzana y con los otros dedos sujetando el cuchillo, le doy un corte y empiezo a mover la manzana hacia la derecha para que con el cuchillo pueda seguir quitándole la piel. Se ve ya la carne de la manzana blanca y dulce. Sigo haciendo cortes procurando quitar toda la piel de una sola pieza, como he visto millones de veces hacer a mi padre. Voy dando vueltas a la manzana y quitándole la piel poco a poco, una vez que he quitado la parte más cercana al rabito, y cuando me encuentro toda la primera circunferencia limpia, sigo un poco más abajo, procurando quitar la piel lo más fina posible, y sin romperla. Llego a la parte más gorda de la manzana, y parece la más fácil, no hay nada que impida seguir pelando la manzana. Escucho el sonido típico al cortar la manzana, ras, ras, ras, voy viendo como la piel se va quedando como una espiral encima de la mano derecha, para que no estorbe para seguir cortando. Lo estoy consiguiendo, estoy cortando la piel de una pieza, pero de repente, uff, casi lo estropeo. Con la emoción de terminar de hacerlo bien he llegado a una zona en la que el corte se ha hecho más fino y casi se rompe la piel, así que he hundido más el cuchillo y he procurado hacer un corte mas ancho para que no me vuelva a pasar. Casi estoy terminando, estoy llegando al final y…. ¡lo conseguí! Mi manzana ya está pelada casi de un tirón, sólo faltan los extremos. Ahora, con la punta del cuchillo y con mucho cuidado de que no salga por el otro lado o dé un corte muy fuerte, quito la zona de alrededor del rabito de manera que este también vaya fuera. Para eso, cojo la manzana con la mano izquierda pero por la parte de abajo para dejar más a la vista la de arriba y con el cuchillo inclinado doy un corte, hundo el cuchillo en la crujiente manzana y le doy vueltas con la mano izquierda hasta que queda completamente limpio. Siempre que hago esto, o veo como lo hacen otros, me recuerda las virutas que quedan del lápiz cuando se le saca punta, supongo que será porque queda una forma triangular, como una pequeña tienda de campaña con su rabito en medio.
Solo queda la parte de abajo y podré disfrutar de mi maravillosa manzana. De la misma manera que con la parte de arriba, cojo ahora la manzana por la parte de arriba, para que la de abajo quede a la vista, y con la punta del cuchillo hago un corte parecido, mientras sigo girando la manzana con la mano izquierda.
Y estoy dispuesta a disfrutar de su sabor. Meto el cuchillo a lo largo por uno de sus laterales de arriba abajo para que salga un trozo grande, redondo por abajo y curvada por arriba, y con la mala costumbre de no dejar el cuchillo me lo acerco a la boca, le doy un mordisco, y noto como cruje en la boca y como, al masticarla, el zumo de la manzana llena la boca, me encanta.
No sé si lo habré hecho bien o mal, he intentado imaginarme como lo haría paso a paso, y de tanto hacerlo….voy a comerme una manzana ahora mismo, pero le diré a mi madre que lo haga por mí, que ella lo hace mucho mejor y más rápido que yo.
No puedo evitar imaginar una manzana roja, siempre la he imaginado así, ni verde, ni amarilla, ni incandescente, sino roja.
Todo se reduciría, a una manzana con grandes proporciones, un cuchillo, donde me encuentro (la cocina) y me necesito a mi mismo, para poder mondarla.
Seguro que la manzana la tendría cogida con la mano izquierda, pues yo soy diestro, y la pelaría con la mano derecha.
El cuchillo consta de un mango de madera y se desliza perfectamente.
Empiezo a pelar la manzana, poco a poco conforme se escucha “crusss” cruss” mientras la mondo lentamente. Me imagino en mi cocina, con un silencio absoluto, cortando la manzana. No es difícil de predecir que no la cortaría bien, empezaría haciéndole brechas, y la terminaría dejando “defectuosa”. Todo porque no suelo pelar una manzana. Es mucho mas fácil comerla con la piel, por un lado no hay que pelarla, y por otro, los médicos dicen que es mas sano para el transito intestinal, así que pelándola la destrozaría viva. Me imagino una manzana grande, regordeta, con buena proporción de agua, con importantes nutrientes que muy pronto digeriría. Iría cortando desmedidamente, sin pensar por donde empezar ni por donde terminar. Así que me encontraría ante un dilema al llegar “al culo de la manzano” “al rabito” y ahora que hago también lo corto, pienso… no quizás será mejor dejarlo porque igualmente no voy a comerme eso ultimo. Así que dejo esa zona y sigo cortando con cierta alevosía, dando ciertas muestras de las poquitas veces que he pelado una manzana, y con cierto cuidado para no cortarme. Poco a poco, poco a poco, asta que alcanzaría mas ese deseado final. Y por fin podría decir, ¡aleluya! ¡He terminado! Y surgiría la manzana con más desperfectos del mundo, pero que me da igual ¡porque me la voy a zamparaaar!
Imagino que estoy en la cocina y estoy cogiendo del frutero una manzana roja, no amarilla bueno es una de esas manzanas que al final parece que es rosa creo que a esas manzanas se les dice “royal”.
Me dirijo al fregadero para lavarla, y su textura es muy suave.
Cojo un paño de cocina azul y blanco que es el que estaba encima de la encimera y la seco muy bien para que no quede ni una gota.
No es una manzana muy grande más bien es pequeña y pienso que será dulce porque no tengo ganas de comerme una manzana ácida.
Estoy abriendo el cajón y me decanto por coger un pelador tamaño más o menos mediano bueno no se si hay peladores de otros tamaños eso sí el mango es de color rojo.
Tengo la manzana en la mano izquierda y el pelador en la mano derecha.
No se si quitarle o no el rabito pero, al final se lo quito será más fácil para pelarla.
Estoy empezando a pelarla de arriba a abajo pero ya se me ha caído un trozo muy pequeño de piel, continúo por donde lo había dejado y he pelado el trocito que quedaba y coloco el pelador justo en el trozo que viene a continuación y la pelo de arriba abajo y me sale perfecto el trozo entero así sigo hasta que llevo media manzana pelada pero cuando empiezo el otro lado ya si se empieza a resbalar el pelador y veo que utilizar este objeto no es lo mío a si que he ido a coger un cuchillo de pelar de los de toda la vida con la punta redondeada sin dientes y con el mango negro que es lo más fácil para pelar una manzana y es el que siempre utilizo para todo no sé por qué hoy me ha dado por coger un pelador.
Esta vez voy a pelarla en forma redondeada, es decir, dándole vueltas a la manzana empezando por la parte superior y en dirección hacia la izquierda, la estoy girando, espero que no se me rompa y….¡vaya! para qué habré dicho nada la tira se ha caído, ya no digo nada más, que se rompa cuando se tenga que romper. He vuelto a empezar pero no estaba prestando atención y lo he hecho mal porque un trozo mediano de piel ya se ha caído sobre el plato que tenía sobre las piernas pero bueno no importa sigo pelándola y otro trozo más grande se ha caído y otra vez empiezo, ya me queda solo la mitad y otra vez se cae un trozo, es muy largo ¡qué bien! el único de todos los que he cortado y al final ya he quitado toda la piel. Le estoy dando vueltas a la manzana para ver si he dejado un trozo pero no dos o tres puntos pero son muy pequeños sólo hay que cortarlos, pero lo que si veo es un trozo de manzana más oscura del resto será algún golpe que ha recibido ya sea en el supermercado o porque le ha caído un granizo,… pero ya lo he cortado y se ha quedado el hueco de ese trozo.
Estoy poniendo la manzana de pie encima del plato para cortarla por la mitad pero cuesta un poco el corte justo en el centro ya que el corazón de la manzana está muy duro y parto cada mitad en dos trozos y corto la parte que justo era el centro de la manzana porque hay restos de pepitas y ya está la manzana pelada y cortada.
He mondado esta manzana y con la imaginación porque es para filosofía porque a mí me gusta comer las manzanas con la piel y dándole mordiscos y en verano sobre todo me encanta comerlas bien frías y que estén muy duras en lugar de maduras maduras.
En primer lugar imagino en el lugar en el que estoy, en principio mi mente me dice que estoy en mi habitación pero luego en la cocina. Después de esto intento buscar una manzana, pero en la cocina hay muchas y de varios colores, por lo tanto tengo que escoger una de estas cuántas. Las hay de color rojo, verde y de color amarillentas.
Cuando voy a escoger una me paro a pensar y me pregunto cuál de éstas cogo, pero el problema es que mi mente se pone a darme opciones y a pensar sobre ellas. “Si coges una manzana roja y sus respectivas, estas discriminando e ignorando las demás manzanas y por el contrario si coges una de las manzanas de color amarillo o verde, que también son muy buenas, estarás ignorando o discriminando las rojas, entonces, ¿cuál cogo?.
Es difícil pensar en esto, porque la pregunta hace referencia a que si tu escoges a una persona, existen muchísimas personas distintas a ti y a la persona que has escogido para compartir tus momentos, tus emociones, sentimientos, etc … Por eso antes de “mondar cualquier manzana” debemos “pensar en el resto de manzanas porque aunque parezca una simple manzana, es algo más que una manzana”, al igual que comparándola con la explicación sobre las personas.
Entonces llego a una conclusión, decido mondar una manzana de cada color, primero cogo la manzana de color amarillo y pienso en una manzana que tiene estás características “ es de tamaño medianamente grande y es muy suave y blanda” entonces esta manzana necesita un cuchillo afilado pero de poco corte ya que es una manzana suave. Esta manzana se atribuye a la realidad con las personas que necesitan atención ya que son muy sensibles y se pueden deprimir con gran facilidad. La siguiente manzana es la de color verde “ esta manzana es un poco mas chiquitita que la otra, suave y un poco más dura . Por lo tanto necesita un chuchillo que sea afilado, y que corte medianamente en condiciones. Esta manzana se le atribuye a personas normales, con sus “prontos y rabietas” y con sus “situaciones a veces de sensibilidad e indignación”. Y por último más tarde cogo la manzana roja que tiene estas características “ la manzana es pequeñita, dura y no es suave. Por lo tanto la manzana será muy difícl de pelar, hasta tal punto, que ni si siquiera al coger un cuchillo “jamonero” la manzana no se puede pelar y así, mi mente me impide pelar la manzana de cualquier manera. Esta manzana se atribuye a personas con un carácter duro, y que por mucho que intentes ayudarlas según ellas pueden hacerlo todo sin ninguna complicación.
Pues bien, en cuanto al sabor de la manzana , la manzana amarilla tiene un sabor muy dulce y especial, es como si comieras algo que nunca has probado en tu vida. Tiene un saborcito azucarado y al terminarte esta manzana quieres otra. La manzana de color verde es una manzana de sabor “normal” ni muy dulce ni muy áspero, es la típica manzana que sueles comer a diario, si es que comes algo de fruta, pues la manzana normal a veces dura al masticarla pero normalmente buena. Y por último te encuentras con la manzana roja….no sabes que hacer ya con esta manzana, está dura, sin pelar, pero esto no significa que esté madura, sino que no se puede pelar. Entonces después de pensar en distintas posibilidades y descartar las “NO POSIBLES”, solo me queda una, está última consiste en lavar la manzana y pegarle un mordisco para comprobar el sabor. Pues bien después de pegarle el mordisco, mi boca penetra en la manzana y el primer gusto que siente es un gusto dulce y muy jugoso, está buenísima, pero conforme te adentras , pegando mas mordiscos el sabor se vuelve áspero, mucho más que el de un pomelo hasta tal punto que tienes que escupir lo que seguías masticando y decides tirar la manzana.
Con esta explicación que intento dar sobre las manzanas, hago referencia a su vez a que existen personas de todo tipo, pero existen personas con un carácter muy duro que parecen muy buenas al principio pero más tarde son otra cara, a la hora de la verdad. Sin más espero que os haya gustado la explicación que mi mente me daba de esta experiencia filosófica, ahora… os toca a vosotros imaginar, ¿Qué pensáis e imagináis?

Pelar una manzana con la mente...
Es la hora de cenar más o menos las 9 de la noche,he comido pizza,un flan con nata y ahora voy a comerme algo de fruta.Abro el congelador y en el segundo estante en el interior de una fiambrera de plástico de color amarillo está toda la fruta que mi madre compró ayer en el mercadona:melocotones,albaricoques,mandarinas y manzanas todas ellas de un color verdoso.Siento un escalofrío debido al frío del congelador y sin pensarlo dos veces cogo una manzana y cierro el frigorífico.
Parece que tiene un poco de migillas sin importancia pero me dispongo al lavarla antes de pelarla y comérmela.Una vez lavada toca pelarla.Abro el primer cajón de los cinco que hay justo debajo de la hornilla de bitrocerámica y….mmm….me he equivocado de cajón, el de los cubiertos no es el segundo sino el tercero jaja bueno una vez ya abierto eligo un guchillo,no muy grande,algo normal para pelar una simple manzana,encima de la encimera coloco dos papeles de esos de propaganda para no mancharla mucho,soy una chica limpia eso es bueno ¿no? bueno toca de una vez pelar la manzana,primero me dispongo a coger el guchillo con la mano derecha,bueno es normal,soy diestra,empiezo a introducir este por la parte superior de la manzana intentando cortarla en sentido derecho porque digo intentando porque ¡vaya guchillo he cogido!puf no voy a terminar nunca al final me comeré la manzana mañana ya verás,pues eso he vuelto a eligir otro de estos guchillos que hay en mi cocina esta vez me he asegurado bien de que corta como debe hacerlo,he probado antes en un pedazo de pan,este sí sirve.No hay duda.
Ya con un guchillo en condiciones me dispongo de nuevo y una vez más a pelar mi manzana,con las ganas que tengo porque parece de esas que me gustan a mí.Esta vez si empiezo a pelarla bien,en sentido derecho y anda se va formando un caracol,no se porque pero todos nosotros cuando pelamos una manzana intentamos pelarla de tal forma que la cáscara llegue al final sin roperse,es decir,del tirón y eso voy hacer a ver si una vez por todas lo consigo,todavía voy casi por el principio pero antes de seguir le voy a cortar el rabillo ese que tiene,no lo suelo quitar pero esque esta vez…uf..es larguísimo me estorba un montón,ya he intentado dos o tres vez seguir pero esque¡siempre está en medio!no sabía que un simple rabillo de manzana daría tantos problemas,en verdad tiene gracia jaja bueno total que lo he quitado y lo he tirado a la bolsa de basura que hay en el lavadero.Sigo intentado haber si pudo pelar de una vez la dichosa manzana,quizás debería haber cogido otra…ya voy casi por la mitad y voy bien aunque justo en este punto siempre se me corta la cáscara pero esta vez no…siento como el frío de la verde cáscara me roza la mano derecha ,está helada claro debido al frío del frigorífico y al agua del grifo que estaba congelada pero ¡espera! la cáscara se está partiendo en unos segundos lo hará y no quiero porque aunque sea una simple tontería es un pequeño reto que me propongo muchas noches y me da un poco de coraje la verdad,tengo que actuar pero ¡ya! giro rápidamente el guchillo y delicadamente consigo seguir pelando mi manzana sin problema alguno..bueno unos poco si que tengo.
Espero que este dulce,me encantan las cosas dulces y también bastante la fruta aunque a muchas de la personas no.La cáscara de la manzana sigue deslizándose poco a poco y a la vez bastante rápido.Ya estoy acabando pero mi madre me interrumpe un momento para decirme que si por favor puedo ir a abrir la puerta que han tocado al timbre y ella está ocupada.Pasan unos segundos y ya estoy de nuevo en mi cocina con mi manzana en frente,sigo por donde lo había dejado y por fin he pelado la manzana,es cierto que pelar una manzana es algo muy cotidiano aunque no tanto con la mente pero está vez reconozco que en este pequeño tiempo me ha hecho sacarme de mis casillas pero por suerte la manzana está deliciosa.

Esta es la primera experiencia filosófica que realizo. La verdad, cuando la leí , me pregunté ¿y esto para qué? ¿para qué sirve? ¿qué tiene que ver con la filosofía? Pero me dije a mi misma que es una de las experiencias que más fácilmente podía realizar, así que me dispuse a intentarlo. El imaginarme pelar una manzana lo veo algo un poco extraño, cuando decidí ponerme a realizarlo me sentí como diciendo…¿tantas palabras puedo sacar yo de esto? Pero esa pregunta sólo podía tener una respuesta si hacía una cosa: intentarlo. Así que me dispuse a imaginármelo. Lo cierto es que creo que en mi imaginación pasó todo más rápido que si hubiese sido en la realidad. Todo lo que me imaginé comenzó de esta manera: Yo estaba enfrente de la mesa de madera de mi cocina, sentada en uno de los asientos de mi cocina. La mesa estaba vacía, solamente estaba una manzana y un cuchillo a su derecha. La manzana era de tamaño normal, de color verde con unas cuantas virutitas oscuras en la piel. Es la típica manzana que siempre hay en mi casa. Me la imaginaba fría, como recién sacada del frigorífico. El cuchillo también pertenecía a la cubertería con la que siempre como. Era de metal con el mango de color negro. Con la mano izquierda cogí la manzana y con la mano derecha cogí el cuchillo. Inqué levemente el cuchillo por la parte de arriba de la superficie de la manzana. Cuando ya estaba enterrado un poco del cuchillo, decidí deslizarlo al lado izquierdo para ir rasurando la manzana. Se iba levantando esa piel verde con virutitas negras e iba dejando debajo la pulpa, de color blanco amarillento. Hacía un sonido muy agradable mientras se deslizaba. Con la mano izquierda empecé a girar la manzana mientras empujaba muy poquito el cuchillo con la derecha. Ya estaba casi una franja entera de color blanco y agaché el cuchillo para empezar a pelar la manzana un poco más abajo. Realicé el mismo procedimiento de girar la manzana y empujar muy poquito con el chuchillo. Se iba cayendo poco a poco una gran tira de piel con una forma de espiral, similar a la tira de madera que sale de los lápices cuando le sacas la punta con el sacapuntas. Había terminado esa franja también, me dispuse a repetir el procedimiento por la tercera. Ya iba por la mitad de la manzana. Media manzana verde, media manzana blanca. La superficie blanca estaba menos redonda, menos perfecta que la otra. Según qué franja, cambiaba un poco su nivelación. Justo cuando terminé la franja de en medio imaginé que la espiral de piel se cortaba y caía. Así pues, realicé otra vez el proceso de incar levemente el cuchillo y empezara deslizarlo como al principio. Me aburría. Imaginar algo así no es algo que sea divertido y lo cierto es que se hacía largo. Continué girando y girando la manzana, desprendiendo esa espiral de piel, haciendo ese sonido el cuchillo de deslizarse por ese material que tiene dentro la manzana. Como al principio, tres franjas más y se cayó la espiral. Imaginaba cómo había quedado la manzana. Sí, se podría decir que la había pelado, pero quedaban dos pequeños restos de piel, tanto arriba como abajo, y de los dos salía una especie de tronquito diminuto. Imaginé que pelaba lo poco que le quedaba de piel y cuando la apenas quedaba nada, di por terminada la pelación de la manzana. La manzana posterior me la imaginé más fea, menos perfecta que al inicial. Puede tener que ver con eso que a mí las manzanas me gusta comérmelas con piel. Sentí que el tiempo que había invertido en imaginar ese proceso había sido un poco perder el tiempo, pero como tampoco había invertido nada más que un minuto y pico o cosa así, pues no me molestó ni nada. La experiencia en sí me ha dejado desconcertada. Imaginarse algo así es raro, bastante raro. No es de personas normales imaginar eso en vez de imaginar otras cosas. No me ha aportado nada, al menos que yo sepa. Pero haberlo realizado, lo he realizado. Puedo decir incluso que me ha dado antojo de manzana pues tengo hambre y me gustan mucho. 

Mi manzana, es una manzana perfectamente redonda, de un color rojizo y con un rabillo no muy largo. Despues de cogerla con la mano, voy a la cocina a por un cuchillo, pues estaba tumbado en el sofá de mi padre viendo la tele, una vez que abro e cajón de los cubiertos, cojo el cuchillo que no tiene mucha punta de color rojo, que es el mejor para mondar y pelar la fruta.

Una vez ya en el sillón, me siento y miro fijamente la manzana, empiezo a pelarla intentando que caiga la cascara en unas ondas perfectamente dibujadas pero, NO!!! Se me ha roto la cascara, e intento de nuevo pelarla perfectamente, pero se me vuelve a romper, es imposible que consiga pelarla perfecta, una vez ya pelada, le quito el rabillo de arriba, y empiezo a cortarla por trozos y me la voy comiendo.

Como me he quedado con más hambre, voy a la cocina a por otra, ésta ya no es de color rojizo, sino verde, que mi madre la había comprado en la frutería de debajo de mi casa. Me voy al sillo, y con el mismo cuchillo y con mas cuidado empiezo a pelarla, y parece que esta sale con mayor faiclidad, todo era cuestión de cuidado, asi que sigo pelándola y EUREKA! Termino de pelarla con unas ondas perfectas. Una vez pelada, se me olvida coger un plato, que ahora me apetece comérmela ahí. Voy a la cocina y cojo un plat de la encimera, lo llevo a la mesa y me siento. Una vez sentado la corto y la dejop en trozitos pequeños en el plato. Se me ha olvidado el tenedor, pero como no tengo ganas de volver a levantarme, cojo el de los macarronesy lo limpio con una servilleta. Ya esta limpio! Ahora empiezo a comerme la manzana que tanto me ha costado pelar J

Esta experiencia ha sido magnifica, espero volver a pelar muchísimas mas manzanas con la mente durante toda mi vida. Te hace pensar como nunca antes has llegado a hacerlo.

He elegido esta experiencia porque aparentemente no parece una difícil comparada con otras que hay , pero una vez puesta en ella , ¿es tan fácil como parece? , me pongo a pensar y sería mejor coger y comérnosla directamente con la piel , como nos aconsejan la mayoría de los médicos , pero ya que nos lo ha propuesto el profesor voy a explicar como fue mondando la manzana a continuación :

La primera manzana que se me ha venido a la mente es de color amarillento , debido a que son las que me suelo comer después de la comida como una pieza de fruta , y para mondarla he escogido un cuchillo de color negro , los que suelen haber en mi cada , con el mango liso liso, sin sierra, bien afilado para que corte bien la piel de la manzana y sea más fácil girarla con este , porque con uno de sierra para mi sería más complicado , aunque también acabaría en algún momento de pelar la manzana , pero en este caso he decidido coger la manzana con la mano izquierda y el cuchillo con la derecha , debido a que soy diestra.

Se me ha venido a la imaginación que como bien antes he indicado que me la suelo comer después de la comida , pues que estoy con mis padres y mi hermano en la cocina comiéndomela , ya que hemos acabado todos de comer y es hora de la fruta ¡ñam ñam! , entonces voy y me dirijo a empezar a pelarla , y comienzo por la parte inferior , así dejo la parte del rabito al final debido a que se lo quito normalmente.
Dispuesta a pelarla de un solo tirón , le voy quitando la piel despacio y con cuidado ya que me gusta la forma que va a adaptando la piel de la manzana al pelarla. Así que voy dándole vueltas y oliendo su magnifico olor que me entra hasta por las entrañas.
Ahora voy por la parte del medio , donde esta toda la carne de la manzana , pero aquí es cuando la lio , debido a que mi padre me está diciendo : ¡venga da le más rapidez a eso chiquilla que te van a dar las uvas! , pues con la presión he acabado partiendo la cáscara , pero bueno que se le va a hacer , no pasa nada ya que la cascara al fin y al cabo no es lo que nos comemos.
Así que cojo la piel que se rompió , la tiro a la papelera y vuelvo a mi silla , cojo el cuchillo y continuo por la parte que me he quedado. Voy avanzando ya queda menos del cuarto de la manzana por pelar y intentado que mi padre no se ponga más furioso debido a que soy de esas personas lentas para pelar la manzana.
¡Por fin! He llegado al final , ya solo queda por arrancar el rabito ¡uf! . Así que como solo es esto lo que queda cojo y se lo arranco corriendo y sin olvidar que tengo que revisarla por si se me ha escapado pelar algún trozo la reviso, pero como tardo y tanto tiempo en pelar la manzana ya se me han pasado hasta las ganas de comérmala , pero ya que he realizado todo este esfuerzo , cojo y me doy un gran bocado hasta acabar de comérmela enterita y a disfrutar de su sabor.

No se si habré explicado mi experiencia más o menos como se pedía , peor he realizado todo un esfuerzo para desarrollar mi imaginación y sacarle el máximo provecho ala manzana imaginaria.Y lo único que requiere es paciencia, tiempo y ganas de activar nuestra imaginación.Y me doy cuenta de que una vez comida la manzana ya no era lo que era antes , ya solo me queda su hueso , ha perdido su forma , debido a que yo me la he comido.

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