FILOSOFIESTA

HACIA LA FILOSOFÍA DESDE LA DIVERSIÓN Y HACIA LA DIVERSIÓN DESDE LA FILOSOFÍA

No solo el antes sino el durante y el despues. ¿Qué pasara cuando me muera? ¿quién irá a mi entierro? ¿Qué sentirán? ¿Cómo será eso de morirme? ¿Qué sentiré? ¿Paz? ¿Indignación? ¿nada? ¿Y los demás?....relfexiona desde un modo concreto, nada general como un conjunto de frases ya pronunciadas, hechas...

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Respuestas a esta discusión

Pues realmente he pensado un monton de veces en esto. Yo no tengo miedo a morir si no al como , a mi me da igual realmente pase lo que pase despues yo se que mi vida si no plena le ha faltado poco, por lo menos lo voy a intentar, a lo de quien ira a mi entierro pues seguro que menos de las personas que espero. A mi os parecera una tonteria pero si que me gustaria saber lo que pase ese dia, por que hay estaran las personas que de verdad me aprecia. Se quienes son pero quizas haya alguien que me aprecia y no lo sabia y me porte mal conesa persona, lo de como sera eso de morirme, pues la verdad que no me lo imagino, sera como nacer pero al contrario pero ¿quien se acuerda de las sensaciones que tuvo cuando nacio? en fin que realmente me gutaria asistir a mi entierro (asistir voy a asistir, sabeis a lo que me refiero)
La verdad que nunca en la vida he pensado que un día tendría que llegar a hacer un comentario de texto extenso sobre este hecho.Creo que es una nueva experiencia que voy a tener y la verdad que me ayuda a ver que es ley de vida,que por mucho que yo no quiera y me venga abajo cada vez que lo pienso que tiene que ser asi,que todo el mundo se va a morir ya que no hay ningún remedio para luchar contra ello.Pero quizás también molesta eso de no saber cuando,y que te llegue de repente sin tener ni idea.Pero mientras llegue lo mas tarde posible mejor.
Y ahora bien ¿Que pasará si me muero? Creo que es una de las preguntas que si me he podido hacer algún día en tardes en las que no tienes nada que pensar y te entran curiosidad sobre preguntas como esta y muchas otras relacionadas con el mismo tema. La verdad que es demasiado difícil de responder ya que es una pregunta sobre mi muerte y mi entierro,es decir, algo que yo no voy a poder ver, algo que yo no voy a poder vivir,y que solo lo van a poder ver mis seres queridos.Pero supongo que será un entierro como otro cualquiera, aunque yo no quiero que me entierren prefiero que me incineren ya que creo que eso de meterte en una caja y estar hay bajo tierra muchos años, con gusanos, aunque ya no estaré viva y no lo podré sentir pero creo que es algo muy desagradable,y pensar que cuando pasen muchos años mis huesos lo tiraran o los darán a algún sitio.Por eso prefiero que me incineren ya que es algo mas sencillo y más rápido total no me voy a enterar ni de una cosa ni de la otra. Y mis familiares supongo que le dolerán menos, porque ya una vez que te mueres, de nada sirve que vayas al cementerio todos los días, a llevar flores, ya que lo que mas vale es el comportamiento que hayas tenido cuando esa persona estaba viva pero una vez muerta, ya no se va a enterar de nada,y si lo tratastes mal en su momento ya no le vas a pedir perdón por nada ya que no se va a enterar,aunque esta claro que es satisfactorio subir al cementerio y dejarle flores a tus seres queridos es una muestra de cariño, pero creo que lo que mas demuestra el cariño fue como te comportastes con esa persona cuando vivía. A mi entierro irán todo mi entorno y toda esa gente que de verdad le importo y que lamentarían mi muerte.No me sorprendería quien fuera ya que es un momento en el que se olvida todo lo pasado ya sean peleas, enfrentamientos y se lamenta la muerte de alguien que por mucho que la quisieras o por mucho que la odiaras nunca querrías que le llegara a pasar eso tan fuerte. Se sentirán igual que en cualquier otro entierro no creo que nadie vaya a dar saltos de alegría por mi muerte, ya que es un momento de tristeza y lamento.Supongo que lo de siempre, es un palo demasiado fuerte,y mi entorno y sobre todo mi gente mas cercana pues lo pasara peor y lamentaran mi muerte.Depende de la persona pues lo pasara mejor, peor ya que depende mucho del sentimiento que tengan hacia el fallecido, del carácter que tenga y sobretodo del estado de animo que esa persona tenga.Ya que si es muy sensible llorara más que otra persona que es mas fuerte y que lo sabe llevar mejor.Eso de morirme creo que será algo nuevo y no se si será algo bueno, malo hasta que no llegue el momento no lo puedo sentir, por eso no tengo ni idea, pero supongo que será un momento triste(o quizás no) y nuevo.Yo me sentiré tranquila ya que se que he tenido una vida muy buena y satisfactoria y que no he hecho nada muy malo que no me pueda perdonar, también sentiré paz porque podré descansar aunque también un poco de indignación por haberme muerto pero entiendo que a todo el mundo le llega la hora.


Singer.
¿Qué pasará cuando me muera?, ¿qué sentiré?, ¿me echarán de menos?, ¿voy a estar viendo que ocurre en la tierra una vez muerta?....son preguntas que muchas veces me planteo, pero nunca soy capaz de responder, creo que es algo que no está al alcance de nuestras manos…
Creo que los minutos antes de mi muerte, van a ser los minutos más tristes de toda mi vida, siempre y cuando la muerte esté ya anunciada porque tengo una enfermedad, si mi muerte viene de forma repentina, me atropellan, me clavan un cuchillo…va a ser algo que puede que me duela o puede que no, pero si me muero, me gustaría saber si la gente que está a mi alrededor sufrirían por mi perdida mucho o poco. Supongo que habría de todo, mis más allegados, familiares, amigos cercanos…supongo que sufrirían mucho, pero los conocidos…bueno...una muerte más.
Cuando me muera quiero que me entierren, por supuesto, antes de eso, que donen mis órganos, todos los que se puedan aprovechar, porque si con mi muerte irremediable, puedo salvar a otras personas, me parece algo admirable.
Si yo estuviera viendo desde ahí arriba mi entierro, la misa, el traslado al cementerio, a la gente…me gustaría saber quien está presente, porque ahí puedo darme cuenta de los verdaderos amigos que he tenido en vida, y si me fuera posible, cuidar de ellos, para que no les pasara nada.
Ahora estoy presenciando mi entierro, estoy viendo la misa, veo a mis hermanos llorar, mis hijos, familiares…y ahí está él, mi marido, el hombre del que siempre he estado enamorada siempre, el hombre con el que me hubiera gustado vivir muchos años más, pero la vida es así, cuando te llega el momento, te llega. Veo a una de mis tres amigas, ha venido con otros amigos de la infancia, con los que he pasado tantísimas cosas, diversiones, peleas…y los que siempre han estado en mi corazón. Ella está con sus hijos y su marido, íntimos amigos de la familia. Se ha acordado mucha gente de mi, era muy querida. Y sí están, no las encontraba, mis otras dos mejores amigas, éramos inseparables, y ahora, ya solo son dos…
Ha llegado el final de la misa y se escuchan dos llantos, mis hijos pequeños, la niña y el niño, pero veo que están en buenas manos, su hermano mayor está con ellos, estoy segura de que estarán bien.
En el cementerio, hay menos gente, solo los más cercanos a mí, mis mejores amigas, mi familia y mis amigos más queridos. En el fondo estoy feliz, porque mis familiares no están solos, tienen el apoyo de toda esa gente que se ha acordado de mí en este momento. Gracias.
Ya cada uno está en su casa, mis hijos están en casa de sus tíos, porque son incapaces de entrar en nuestra casa, donde siempre hemos estado todos juntos, pasan unos días con mis hermanos, pero llega el momento de volver a casa, aunque sea con uno menos. Estoy segura de que ya nada volverá a ser como antes, pero yo estoy aquí, los estoy viendo diariamente, los protejo, y me da pena que ellos no lo puedan saber.
Ahora mismo no siento nada, solo soy capaz de pensar, no siento mis brazos, mis piernas…nada, es una sensación muy extraña.
Pasan los días, los meses…y todos siguen con sus vidas, no se pueden estancar en mi muerte, están aún tristes, de vez en cuando se les escapan unas lagrimillas a mis hijos, a los tres, a mi marido, a mis amigas…pero no pasa nada, así acabaremos todos.
Hay una cosa que me ha sorprendido mucho, mi marido ha sido muy fuerte, y un muy buen padre desde que yo no estoy, han tenido el apoyo de muchísima gente, pero siempre han sido ellos, han sido una piña, los cuatro juntos, estoy muy orgullosa de ellos y muy tranquila.
Pero aquí ha llegado mi final, ya estoy segura de que saldrán a delante.
Imaginarme mi muerte ha sido muy difícil, siempre me he imaginado mi boda, mi vida cuando nacieran mis hijos, pero nunca mi muerte, ha sido una experiencia no muy buena, porque no me he sentido bien, pero me ha servido para darme cuenta de lo mucho que yo sufriría si alguien de mi entorno muere.
Tengo la esperanza de que cuando me muera no haya razones para llorar si no que las personas que me conozcan esten felices de verme partir y que el amor que yo haya sembrado en el mundo no perezca y siga vivo en las personas. No quiero que me conozca mucha gente por mi nombre, sino que mucha gente lleve siempre el recuerdo de que alguien les dio amor un dia. Seguro que eso de morirse no es nada y cuando sepas que vas a morir sentiras una de dos o plenitud por una vida plena o desesperacion por todo aquello que no hiciste y ahora antes de morir te arrepientes.
Puff, me resulta realmente raro responder a esto. Es algo duro también para mí. Antes me había preguntado alguna vez como seria cuando muriera, pero planteado de esta forma, nunca antes. Nunca había imaginado mi cuerpo en el féretro, sin ninguna movilidad, sin VIDA. Además todo maquillado para dar mejor imagen. Es algo realmente fuete. Además me imagino con esta cara de 16 años que me caracteriza. No puedo concebir una imagen de cómo sería de viejo porque aún no lo he sido. ¡Que raro es todo! Más o menos puedo imaginar la gente que iría a mi entierro. La gente que realmente me quiere, otros que ni siquiera tenía la idea de que me apreciaban, y otros tantos, que lo harían seguramente por cumplir, ¡bueno por cumplir! Que dos lagrimas en ese momento, y nada más. Me siento un poco nervioso mientras escribo.
Me imagino a mis padres pasándolo realmente mal. Toda la gente en el tanatorio, dándoles el pésame. Además de mis padres, mas gente con un profundo mal estar. Y mi cuerpo tras un cristal, siendo visto por todo el mundo, sin ni siquiera una pequeña sonrisa, totalmente serio y envuelto por sabanas blancas. Después del tanatorio, la misa y todas esas historias, llegaría el momento de hacer algo con el fiambre.
Aun no estoy totalmente seguro de lo que quiero que hagan con mi cuerpo cuando fallezca. Muchas veces me pregunto, ¿Qué más da? Si ya estoy muerto, es más el valor que pueda tener para los vivos, que el valor que tiene sobre uno mismo. Por poner un ejemplo para que me entendáis, al elegir si van a incinerarnos o a quemarnos, o cuando vamos a elegir un nicho, no es igual que cuando vamos a escoger una casa o un coche. Al final el nicho solo sirve para resguardar tu cuerpo, donde ya ni siquiera estas tú, sino lo que eras antes. Por esta razón, ¿no deberíamos dejar que nuestros seres queridos hicieran con nosotros lo que quisieran? Al fin y al cabo, van a ser ellos los que acudan a “hacernos una visita”. De todas formas si tuviera que escoger en este preciso instante me decantaría por la incineración.
Ahora si, puedo proseguir imaginando como me llevarían a los hornos y me iría consumiendo y quemando, hasta solo quedar hecho cenizas. Me cuesta llegar a imaginarlo del todo porque lo veo como un futuro algo lejano, aunque, ¿quién sabe? Quizás me muera mañana.
Respecto a que sentiría, no lo se, nadie lo sabe. Quizás nada. ¿Al fin y al cabo todo se acabó no? Todos formamos parte de una cadena, ¿no es así? ¿Quizás tenga un alma que transmigra a otro lugar? No lo se. Ante este tipo de cuestiones me declaro escéptico. A muchas preguntas ninguna respuesta segura. ¡Es imposible saberlo!
Lo que si puedo imaginar, es lo que ocurrirá aquí, en el mundo real. Como suceso global no supondría absolutamente nada, El Universo es tan increíblemente inmenso. Repercutiría sobre todo a mi entorno. Como he dicho antes la gente que me aprecia me recordará, sobre todo mis padres.
Desgraciadamente es una experiencia no muy lejana, pues conozco a personas muy cercanas a mí que han perdido a alguno de sus hijos. La experiencia no la sufro yo, pero he podido ver lo duro que resultó y sigue resultando para ellos, sus padres. ¡El Era una gran persona!
Porque creo que lo peor no resulta para el que muere, sino para el que sigue con vida, por eso pienso que no deberíamos de ponernos tanto en la situación de la persona que ha muerto, sino en quienes estén padeciendo esa perdida.
Ya para terminar solo decir que no esta mal reflexionar sobre estos temas, pero creo que hay que vivir la vida plenamente y pensar menos en estas cosas, ¡que ya llegara!
Una experiencia única donde las haya. Yo soy también de esas personas que no tienen miedo a morir, porque a fin de cuentas el fin de nuestra vida es ese: la muerte. No entiendo a la gente que vive angustiada por este tema, creo que hay que verlo como algo natural porque si estás todos los días pensando en ello, acabarás por obsesionarte y entonces si que se convertirá en un problema. Por eso me gusta esta experiencia, porque a nadie se le pasa por la cabeza ponerse a imaginar como sería su muerte y es bastante curiosa de hacer.
Sería bastante lógico empezarla pensando como sería la forma en que moriría: ¿algo bastante trágico o una muerte natural? Cada cual elegirá lo que quiera, mi elección es la siguiente:
Comienzo pensando que el día de mi muerte es un viernes, no se porque pero es el día que me viene a la cabeza. Pues bien, es un viernes cualquiera, donde yo me levanto por la mañana decidida a vivir un día más de mi vida. Sin embargo pronto sabría que eso no iba a ser así. Como todos los días voy al colegio, contenta por ser el último día de la semana. La mañana se me pasa bastante rápida y al escuchar por fin el timbre de la última hora, me siento genial: el fin de semana comienza.
Es ya viernes por la tarde cuando llega la hora de salir. Ese día voy sola, normalmente me acompaña una amiga. Como me encanta escuchar música, decido ponerme el mp4 mientras que me dirijo hacia el lugar de la cita con mis demás amigos. Voy con unos minutos de retraso y aligero lo más que puedo. Los gemelos me duelen de andar tan rápido e incluso me entra flato. Con las prisas por llegar lo más pronto posible, cruzo la calle sin mirar ni siquiera el semáforo. Total, esa calle la conozco bastante y es muy raro que pasen muchos coches. Pero parece ser que el destino no comparte mi opinión y es entonces cuando el trágico suceso ocurre .Al llevar el mp4 puesto, no logro escuchar los avisos de la gente, y es tan solo cuestión de segundos que un coche que circula a más velocidad de la permitida, no consigue frenar a tiempo y me atropella. Mi cuerpo sale despedido hacia delante y cae sobre el duro asfalto. No soy capaz de explicaros que sensación se vive cuando te ocurre algo así y tampoco sé si se siente algún tipo de dolor. Yo pienso que el período de tiempo que transcurre entre que nos dan y caemos, somos conscientes de que nos han dado, pero pongo en duda si en verdad sientes el golpe, porque ¿y si caes y mueres instantáneamente? ¿Hay alguna décima de segundo en la que aún tengas capacidad de razonamiento y de recordar que te acaba de ocurrir? Son cuestiones bastante curiosas que te hacen pensar sobre como serán los últimos segundos de tu vida: ¿Sabes que te estás muriendo o sin embargo no sientes nada? ¿La muerte se experimenta en verdad? Nadie lo puede contestar porque aún no ha vuelto nadie que haya muerto para contárnoslo. Es algo que solo averiguaremos cuando nos llegue nuestra hora.
Bueno, mi experiencia continúa y ahora me imagino cuando me están enterrando. Mi cuerpo metido en ese ataúd que yo lo considero un agobio, pero como cuando estás dentro no sientes nada pues da igual. Toda mi familia se encuentra en mi velatorio y puedo ver como de vez en cuando unas lágrimas caen por sus mejillas. Es un claro ejemplo de que me echan de menos Están todos, no falta nadie. Es la primera vez que están todos reunidos y sin embargo es por una causa triste. No se porque pero me resulta bastante raro. Me veo a mi misma blanca, con los ojos cerrados y me entra un escalofrío por el cuerpo. Que momento más duro de soportar, cuando hay que despedir a un ser querido. La misa termina pronto y llega mi parte más odiada: el entierro. Estar metido en un hueco en la pared no es que sea una experiencia de lo más relajante, pero como ya he dicho antes cuando mueres no tienes capacidad de razonar y no sientes nada, por lo que da igual donde te metan, al fin y al cabo lo único que quiere tu alma es poder descansar en paz por fin.
Imaginarme mi muerte la verdad que no es nada bonito, porque la muerte es algo que a mi personalmente me da muchísimo miedo. Y escribir unas 700 palabras sobre este tema creo me que me va ha hacer soltar alguna que otra lágrima, ya que soy muy sensible y el simple hecho de pensar que voy a dejar de ver a mis personas queridas me hace ponerme muy pero que muy triste y más si me lo estoy imaginando, como es el caso.
El día de mi muerte lo imagino un día bastante nublado y con muy mal tiempo. ¿Por qúe? Pues la verdad no lo se, supongo que los días así los relaciono con los sentimientos más tristes y menos deseados, porque, desde mi punto de vista, un día de verano con calor y con el buen tiempo que hace en esa estación hace a las personas más felices y les hace tener más ganas de salir y de disfrutar de la vida. Bueno sigo con el día de mi muerte… Me imagino, porque es lo que yo en verdad deseo, que mi muerte es una muerte muy poco dolorosa y natural, sin haber sufrido ninguna enfermedad maligna ni nada malo antes, tanto por mi como por las personas que me rodean, que no me gustaría ver como tienen que sufrir mi enfermedad o por tener que convertirme en una carga para los demás. Para ser más concreta me imagino que siendo ya una viejecilla me acuesto y no amanezco a la mañana siguiente. Mis hijos o mi marido se dan cuenta de mi muerte y lloran, lloran amargamente y sufren, se que parece un poco feo que me imagino a mis familiares tristes y eso, pero es la verdad es como me lo he imaginado yo y siendo aún más sincera y aunque parezca un poco egoísta claro que me gusta pensar que las personas que me quieren van a llorar el día de mi muerte porque van a sentir tristeza. Aunque por otra parte no me gustaría verlos tristes, es decir sus vidas no acaban el día de mi muerte, tienen que seguir con sus vidas aunque a lo mejor les cueste.
Mi entierro me lo imagino como algo muy íntimo y emotivo. Acudirán a el mis personas mas queridas y mas cercanas. Todos sienten un enorme y profundo dolor y aunque muchos intentan disimularlo no pueden. Mi hija quiere decir unas palabras en mi recuerdo, pero aunque lo intenta ansiosamente no puede y se derrumba. Quien si puede hablar y dedicarme unas palabras es mi hijo ya que es un hombre bastante fuerte. Y bueno… no tengo muy claro si me gustaría ser enterrada o incinerada. Pero esta experiencia me la estoy imaginando con el hecho de que estoy siendo enterrada. Como última voluntad dejo bien claro que si me entierran quiero que los órganos que aun tenga bien y puedan servir a otras personas para vivir sean donados. A si que mis familiares llevan a cabo mi ultimo deseo y donan mis órganos.
Y después de mi muerte me imagino o me gusta imaginar que dejo un vacio en la vida de mis mas queridos pero que siguen adelante con sus vidas, teniéndome siempre en su recuerdo y viviendo eternamente en sus memorias.
Miles de veces he pensado esta cuestión, y seguramente que todos vosotros y vosotras pues también, pero creo que nunca llegaremos a saber lo que nos pasará antes de nuestra muerte. Pero no como en algunos casos concretos, en los que te amenazan si no les das una cosa o te matan, y no se las das y mueres; o en otros casos cuando estás enfermo y te informan los médicos que te queda un mes o así de vida o por fenómenos meteorológicos como un volcán o inundaciones o terremotos, etc. Reflexionando sobre este tema, no creo que nadie sepa lo que le pasará cuando llegue su hora.
La verdad es que hablar sobre la muerte o sobre lo que nos pasará (aunque sea una realidad que debemos aceptar) no me gusta para nada el tema ni hablar de la muerte me parece un tanto precipitado pero también una realidad que tenemos que asumir porque los seres humanos somos conscientes de que hemos nacido para morir. Y quien sabe si nos reencarnaremos…
Tenemos que pensar de alguna manera aunque no nos guste (como por ejemplo a mi) que nos vamos a morir, que hemos nacido para vivir y para morir. Y ¿por qué? Pues nadie lo sabe. Tenemos que pensar que es ley de vida. Yo sí que tengo miedo a morir, me da pánico pensar que algún día no estaré aquí y no podré vivir para contarlo, me da rabia no estar de nuevo con las personas a las que quiero y amo, me da muchísimo miedo pensar que ya no podré estar en lugares maravillosos incluso no estar con la naturaleza y otros seres vivos.
Si pasara algo después de la muerte, ¿lo podríamos saber? Yo pienso que no lo podremos saber, o alo mejor en un futuro lo podremos saber pero de momento no podemos saber nada...
La muerte es así como el fin de la vida.
¿Qué ocurre a los seres humanos tras la muerte? Realmente, lo que se preguntan es qué ocurre con las facultades mentales de la persona que ha fallecido. Unos creen que se conservan gracias al espíritu que impelía a su mente, elevando su estado de conciencia a realidades aun mayores, otros creen en la migración del alma de un ser humano tras su muerte a un plano físicamente inalcanzable.
Si yo me muriese yo creo que vendrían a mi entierro los que me quieren y me aman, como por ejemplo la familia y amigos. ¿Qué sentirán? Yo pienso que sentirían rabia al no poder verme o rabia incluso algunos también rabia por no haberme dicho todo lo que me tenían que decir, como todo lo que he sido para ellos o ellas o darme las gracias incluso por haber estado siempre ahí y también darme las gracias por haber echo sonreír a algunas personas que lo necesitaban en momentos difíciles. Algunos miedo por haberme perdido, porque ahora les tocaría a ellos o dentro de poco o quizás mucho pero les tocará (nos tocará a todos). Alguna soledad porque hay personas que para ellos o ellas lo soy todo o soy su mitad o soy una gran parte de su vida. Para otros quizás nada porque no soy para ellos nada. Para algunos otros quizás sientan tristeza porque me conocían pero no lo suficiente y se sientan como hundidos. Para otras personas alo mejor sientan felicidad porque les caiga mal.
¿Qué sentiré? Se supone que no sentiré nada ¿no? Estaré para eso muerta y no podré sentir nada porque ni si quiera aún sabemos si hay vida después de la muerte. No seré capaz de vivir para contarlo. ¿Qué pasa cuando te mueres? ¿Se siente algo? Yo pienso que no se debe de sentir nada porque un ser vivo es aquel que puede realidad las tres funciones vitales: nutrirse, reproducirse y relacionarse; entonces al estar muerto ya no puedes realizar ninguna de las funciones dichas anteriormente incluso pienso, que no puedes sentir ni pensar, vamos no pueden ser un ser vivo serías un ser muerto ¿no creéis?

Saludos, Popper!
Bueno, pues... Lo contaré como si fuese una historia en primera persona, en presente, para poder transmitir mejor mis sentimientos, pensamientos...
Voy andando por la calle, Mp4 en mano, y corriendo, ya que he salido un poco más tarde de mi casa y no llego a tiempo a clase. Cruzo un paso de peatones que carece de semáforo, y como no viene ningún vehículo, miro hacia el aparato para cambiar de canción, ya que la que suena ahora mismo no me trae muy buenos recuerdos. Consigo encontrar una, "Querida alma gemela". Una débil sonrisa surca mi cara, pensando en el chico al que quiero. De pronto, un coche sale de una callejuela a toda pastilla, y colisionamos sin que me de tiempo a reaccionar y apartarme, ni al conductor tiempo de frenar. Siento durante unos pocos segundos un gran dolor en mi costado derecho, pero de repente, nada. Ni dolor, ni pinchazos... ni siquiera noto el cosquilleo que sentía en las piernas a causa de la carrera. "Que raro", pienso.
Me siento sobre el asfalto, y miro a mi alrededor. El coche ha frenado, y el conductor, un hombre que rondará los 30 años, se acerca a mi muy pálido. No para de repetir en voz baja: "Ay, Dios mío, que la he matado". Sonrío, y me incorporo para decirle que no se preocupe, no me ha pasado nada, me encuentro perfectamente. Pero ese hombre ni se ha fijado en que no sigo en el suelo.
De pronto, un ligero pensamiento me ronda: "¿Y si he muerto? ¿Y si mi cuerpo está en el suelo, y por eso no siento el dolor?" Mi expresión cambia la sonrisa por una cara de miedo, y poco a poco giro la cabeza y miro hacia abajo. ¡Noo! ¡No puede ser!
Con la sensación de estar llorando, pero sin que nada salga de mis ojos, vuelvo a mirar. Lo que allí veo es mi cuerpo, rígido, pero aún caliente, tendido en el suelo, cubierto por sangre, que sale de varias zonas, pero sobre todo de la cabeza. Me arrodillo junto al que hasta ese momento había sido mi cuerpo, y rozando la mejilla, la miro a los ojos, aún abiertos. El contacto entre alma-cuerpo es una sensación extraña, como si introdujese la mano en un recipiente con agua fría.
Un corrillo de curiosos se acerca para ver lo sucedido. El hombre, temeroso, no se despega de mi cuerpo sin vida, ya que sabe que, una vez que le ha visto la cara, si huye, será peor. Alguien coge su móvil y llama al 112, otros se giran, con lágrimas en los ojos, mientras que los más morbosos disfrutan con la imagen proporcionada gratuitamente.
Mi... No sé si decirle asesino, ya que no lo ha hecho intencionadamente, se inclina hacia mi bolsillo, coge mi teléfono móvil, y marca el último número con el que hablé, que casualmente ha sido mi madre. Ella, al enterarse de la noticia, se la oye gritar y llorar, y dice que ya viene.
No, no quiero que venga, no quiero que lo vea y sufra...
A los pocos minutos, llega mi madre a lo lejos, corriendo, y con lágrimas surcándole las mejillas.
Se arrodilla junto a mi cuerpo, y lo abraza, llamándome para que le conteste, y desesperándose por que no lo hago. A lo lejos suena una sirena de una ambulancia, que para justo allí. Los camilleros dicen que lo sienten mucho, pero que he fallecido, mientras que mi madre se lanza con rabia hacia ellos, por no reanimarme.
Un hombre llega, parece ser que alguien importante, y dice que el levantamiento de mi cuerpo puede proceder. Me meten en la ambulancia, tapada por completo. Mi madre sube a mi lado, y yo me siento junto a ella. Le acaricio el pelo, y le digo que no se entristezca, que estoy bien, pero ni siente mis caricias ni escucha mis palabras.
Me meten en una sala del hospital, y empiezan a examinar mi cuerpo. Comentan que qué pena, tan joven... Pero nada más, hablan de sus vidas, de que el sábado la enfermera iba a ir al cine con su novio, el médico iba a tomarse la tarde sabática, y otra de las enfermeras tenía guardia.
Mi madre, mientras, llama a mi padre en la sala de espera y leda la noticia... También llama a los familiares más cercanos, que se encargarán de transmitirlo al resto de la familia, supongo. Llama también al colegio. Le dan el pésame, pero eso no la consuela en absoluto.
Tiempo más tarde, trasladan mi cuerpo al tanatorio, para que lo velen mis familiares. Durante todo el día vienen conocidos, seres queridos a los que no volveré a ver, ni podré hablar con ellos, ni compartir experiencias. Me siento impotente por no poder hacer nada para calmar su dolor, que comparto. Es extraño… tengo sentimientos, pero sin embargo no sensaciones. Es decir, que las cosas de la mente permanecen conmigo, pero las cosas del cuerpo no. No me duele nada porque no tengo nada que e duela, pero si sigo sintiendo afecto, cariño, pena…
Un poco más tarde llegan algunos amigos míos, penosos. Pero no llega aquél al que quiero… ¿Le habrán avisado? En el fondo no quiero que venga, me sentiría fatal ver si sufre o no, pero por otra parte me siento un poco egoísta y me molesta el hecho de que no haya venido a despedirse de mí.
Me acerco a mi mejor amiga y le susurro el nombre del chico al oído. Espero que me oiga, aunque no sepa qué es, y caiga en la cuenta de que le tiene que decir que venga. Ella llora aún más, así que dejo de torturarla. Llega la noche, y mientras que algunas personas se van yendo, otras permanecen junto a mis padres brindándoles apoyo. Ha venido gente a la que no conozco, no sé si para hacer bulto, porque conocen mucho a mis padres, o para qué.
Mi móvil, que está en posesión de mi madre, comienza a sonar. Miro el número, pero no lo conozco. Instintivamente, a la vez que mi madre descuelga para hablar, me acerco para escuchar.
Una voz masculina pregunta por mí, y mi madre le da la noticia. No, no me lo puedo creer. ¡Es él! Qué tonta soy… ¿Me alegro de las malas noticias? ¿Disfruto con su dolor? No, no es eso, sino la alegría que siento de saber que el chico, en el fondo, se ha preocupado por mí.
Al día siguiente, de mañana, se disponen a enterrarme. Hay mucha gente, la gran mayoría fueron los que vinieron ayer. No quiero que sufran, ¡que esto sea un sueño, por favor! Él, con su mirada llorosa, está tras un grupo de gente, mirando a lo lejos, como si no quisiese molestar. Mi amiga le agarra del brazo y ambos se abrazan, consolándose el uno al otro, pero con la muerte no hay consuelo que valga.
Bueno, así es como me imagino yo que sería mi muerte. Cada cual, que piense lo que quiera, pero creo que en el fondo, aunque no quisiéramos que la gente de nuestro alrededor sufriera, seguro que nos molestaría si no viniesen ciertas personas a despedirse de nosotros.
Imaginar que me muero. Es algo bastante duro de pensar y de imaginar. A mí siempre me ha resultado muy doloroso el pensar sobre la muerte y llegar a la única y cruda realidad: me voy a morir tarde o temprano. En parte entiendo que podáis pensar “puff que persona tan cobarde, si todos sabemos que nos morimos para que comerse la cabeza”. Pero no es que le tenga miedo es que no entiendo de que sirve la vida entonces si al final nos vamos a morir. ¿Qué fin tiene la vida en realidad? Es algo que me preguntaré toda la vida y que al final llegaré a decir que la vida es, por decirlo de alguna forma, “el gran viaje del alma”. Pero bueno, no nos desviemos del tema.
Ahora mismo me estoy imaginando como será mi muerte, y me vienen mil formas de morir: accidente de coche, escape de gas, incendio, ahogada, infarto, etc. Pongamos como ejemplo que moriré en medio del mar. Creo que ese momento es el más difícil de toda la vida, por lo menos a mi me lo parece. Esos instantes que creo, se pueden hacer eternos. Ahí será posiblemente la vez que intentaré sobrevivir hasta con la última chispa de fuerza que me quede en mi interior. Verdaderamente intentaré salvarme como sea y donde sea porque será el último momento que viva aunque cuando llegue el momento no lo vaya a saber. Me estoy imaginando en la situación que estoy describiendo: el barco en el que viajaba se ha hundido y solo hemos sobrevivido 50 de los 265 pasajeros que íbamos. Pero ahora tenemos un problema: no hay botes para llegar a tierra firme y los chalecos salvavidas se los ha llevado la marea. Me estoy sujetando a un trozo que se ha desprendido del barco, exactamente no se de qué parte será, estoy demasiado agobiada y asustada como para pensar en ese tipo de cosas. El frío me está helando la piel muy rápidamente y siento como poco a poco se me van quedando rígidas las extremidades. No me quedan casi fuerzas pero yo lucho una y otra vez por nadar como sea hacia algún lugar para salvarme. Pero no obtengo ningún éxito. Lo sigo intentado una y otra vez pero ahora mis fuerzas son nulas: mis piernas no obedecen a mi cerebro, se han quedado inmóviles y el resto del cuerpo le sigue en este proceso de rigidez. Sinto como mis labios son como hielo irrompible y mis pestañas me pesan. A su vez me empiezo a dar cuenta de que aquí acaba mi historia, donde dejo a todos mis seres queridos como mis padres, mi hermana, mi novio,...Y siento miedo. Miedo de no volver a sentir nada ni poder ver de nuevo a mi familia. Y una gran impotencia por no haber podido salvarme a mí y al resto de personas que viajaban conmigo.
Ahora me estoy imaginando mi funeral. Como yo querría que me incineraran, así lo han hecho. Nada más imaginármelo me duele, aunque sé que cuando esté muerta no sentiré ningún dolor.
Todos han pasado por casa para dar el pésame a mi familia. Los veo tan tristes…y lo peor es que algunas de esas personas no las había visto desde hace bastantes años y ahora por “cumplir” se presentan en mi casa como si de verdad sintieran dolor. Pero no puedo dejar de pensar en mi familia…los veo tristes y no quiero que lo pasen tan mal, a mi también me duele verlos así. No soporto la idea de morir sin haber podido decirles lo mucho que les agradezco la vida que me han dado. Aunque ya se lo haya dicho pero seguro que no lo suficiente. Siento de nuevo esa impotencia de no poder hacer nada en estos momentos tan difíciles.
Me imagino, o eso intento, una última cosa: mis sentimientos después de muerta. NADA. NADA…NADA. Por mucho que intento imaginar si sentiré algo…lo único que encuentro es NADA. No siento nada. Supongo que lo único que me espera después de la muerte es que mi alma descanse, sin necesidad de desear ni de sufrir.
En verdad he pensado muchas veces esto, el qué pasaría, cómo me sentiría, intentar solucionar el misterio de qué hay después de la muerte… Éste tema, la verdad es que es muy difícil de explicar, porque sabemos tan poco de él, que pasa nuestras capacidades y aparte, me da un poco de miedo ya que no se qué hay después de todo esto, si voy a sentir algo, cómo voy a ver las personas, si me voy a reencontrar con otras que ya he perdido y que en un futuro perderé porque es ley de vida… Siempre intento evitar todas éstas preguntas, pero irremediablemente, siguen en mi cabeza, ya que son grandes problemas que suelen invadir al ser humano y aunque no lo queramos no podemos evitar que en algún momento de nuestra vida, nos invadan éstas cuestiones.

¿Cómo moriré?, pues la verdad que no tengo ni idea, Pero la manera en la que me gustaría morir, sería en mi cama y durmiendo, que no tenga que sufrir días esperando mi muerte y tener que estar en un hospital aguardando a que me lleve con ella, creo que morir en tu cama y durmiendo es la más feliz dentro de la que cabe; la verdad es que como he dicho, esa sería la manera en la que me gustaría morir, ya que no sufriré, pero por otra parte pienso que a mis familiares les cogerá de sopetón y sería mucho más triste y doloroso para ellos que si me vieran en un hospital sabiendo que me queda poco de vida, ya que si me ven en el hospital, con el tiempo se van acostumbrando a que voy a morir y no les cogería desprevenidos y no sería tan doloroso pienso yo.

Espero no experimentar el dolor en mi muerte, desearía que fuera lo más natural posible y que no sufriera, pero eso en verdad, no lo elijo yo desgraciadamente.

Respecto al ¿qué sentiré cuando me esté muriendo?, yo supongo que no me daré cuenta porque de buenas a primeras expiraré por última vez y ya no sabré mas y no se si sentiré algo después de la muerte es que no tengo ni idea; la verdad que me gustaría seguir vivo después de la muerte, que hubiera una segunda vida, pero es algo que nunca sabremos hasta el día que nos muramos. Una pregunta que me hago muchísimas veces es: ¿lo que siento, mis sentimientos, mi capacidad de razonar… dónde irán a parar después de morirme? Ésta es la pregunta que más me inquieta de todas, porque me gustaría saber adónde irá a parar todo lo que soy, todo lo que siento, todo lo que razono, todo lo que sé...

Después de morirme, creo que todo será un mar de lágrimas por todos los que me conocen, aunque en verdad, antes de morirme les diré y les intentaré concienciar, que no pasa nada y que cambien esas lágrimas por sonrisas, y que piensen que no soy el único que ha muerto en este mundo y que al fin y al cabo todo el mundo muere y que ya nos veremos en unos años. Les diría tales cosas, para que no lo pasaran mal y no sufrieran.

A mi entierro irá la gente que realmente me quiso y que ha estado ahí para lo bueno y lo malo, una cosa, sí que me gustaría y sería que fueran a él con colores vivos y no apagados y tristes como son el negro, azul oscuro… precisamente por eso, porque no quiero ver a nadie triste, sino feliz, porque la vida sigue y no se puede mirar todo el rato hacia atrás, sino mirar hacia el futuro, y el provecho que puedes sacar de él, ya que si te quedas estancado en un punto de la vida, para mí es que estás muerto en vida, porque ésta es para vivirla y no para estar triste por las situaciones amargas que se hayan podido presentar en ellas.
En verdad he pensado muchas veces esto, el qué pasaría, cómo me sentiría, intentar solucionar el misterio de qué hay después de la muerte… Éste tema, la verdad es que es muy difícil de explicar, porque sabemos tan poco de él, que pasa nuestras capacidades, es una cosa que apenas o nada podemos experimentar, porque tu no sientes creo yo como te mueres simplemente notas un momento de estar vida y repentinamente uno de no sentir para nunca más ése estado de vida, y aparte, me da un poco de miedo ya que no se qué hay después de todo esto, si voy a sentir algo, cómo voy a ver a las personas, si me voy a reencontrar con otras que ya he perdido y que en un futuro perderé porque es ley de vida… Siempre intento evitar todas éstas preguntas, pero irremediablemente, siguen en mi cabeza, ya que son grandes problemas que suelen invadir al ser humano y que como he dicho, intento evitar para no preocuparme y que debido a esto mi vida sea siempre triste; la vida hay que pasarla feliz y evitar en la medida de lo posible éste tipo de cosas que nos preocupas y nos consumen

¿Cómo moriré?, pues la verdad que no tengo ni idea, Pero la manera en la que me gustaría morir, sería en mi cama y durmiendo, que no tenga que sufrir días esperando mi muerte y tener que estar en un hospital aguardando a que me lleve con ella, creo que morir en tu cama y durmiendo es la más feliz dentro de la que cabe; la verdad es que como he dicho, esa sería la manera en la que me gustaría morir, ya que no sufriré, pero por otra parte pienso que a mis familiares les cogerá de sopetón y sería mucho más triste y doloroso para ellos que si me vieran en un hospital sabiendo que me queda poco de vida, ya que si me ven en el hospital, con el tiempo se van acostumbrando a que voy a morir y no les cogería desprevenidos y no sería tan doloroso pienso yo.

Espero no experimentar el dolor en mi muerte, desearía que fuera lo más natural posible y que no sufriera, pero eso en verdad, no lo elijo yo desgraciadamente.

Respecto al ¿qué sentiré cuando me esté muriendo?, yo supongo que no me daré cuenta porque de buenas a primeras expiraré por última vez y ya no sabré mas y no se si sentiré algo después de la muerte es que no tengo ni idea; la verdad que me gustaría seguir vivo después de la muerte, que hubiera una segunda vida, pero es algo que nunca sabremos hasta el día que nos muramos. Una pregunta que me hago muchísimas veces es: ¿lo que siento, mis sentimientos, mi capacidad de razonar… dónde irán a parar después de morirme? Ésta es la pregunta que más me inquieta de todas, porque me gustaría saber adónde irá a parar todo lo que soy, todo lo que siento, todo lo que razono, todo lo que sé...

Después de morirme, creo que todo será un mar de lágrimas por todos los que me conocen, aunque en verdad, antes de morirme les diré y les intentaré concienciar, que no pasa nada y que cambien esas lágrimas por sonrisas, y que piensen que no soy el único que ha muerto en este mundo y que al fin y al cabo todo el mundo muere y que ya nos veremos en unos años. Les diría tales cosas, para que no lo pasaran mal y no sufrieran.

A mi entierro irán la gente que realmente me quiere y que ha estado ahí para lo bueno y lo malo. La gente me gustaría que fuera a él no con trajes de colores apagados, sino de colores vivos, no soy el único que ha muerto en esta vida, ni seré el último, y hay que pensar que la vida sigue, y no se puede estar encadenado a los momentos pasados, los cuales han sido tristes.

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