FILOSOFIESTA

HACIA LA FILOSOFÍA DESDE LA DIVERSIÓN Y HACIA LA DIVERSIÓN DESDE LA FILOSOFÍA

Es todo imaginado ¿o no?. Se trata de que imaginemos que el mundo acabará en 20 minutos. Que esperemos pacientes la llegada del gran momento. Porque el gran moment podría realmente llegar. ¿o no?. No sentamos y esperamos. Contamos el tiempo. No hace falta despedirse de nadie porque no va a pasar nada ¿o sí?

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Respuestas a esta discusión

Esta experiencia es difícil de responder, se tendría que vivir de forma real para saber realmente que se siente.

Supongo que lo primero que haría sería reunirme con las personas que más admiro y despedirme de ellas una a una, no solo reuniría a mis amigos, familiares etc, supongo que también reuniría a las personas con las que he tenido problemas, supongo que todos tenemos una segunda oportunidad y en este momento tan importante de que se va a acabar el mundo tenemos que dejar los problemas apartados de la realidad.

Sobre todo en este caso tengo que mantener la calma ya que el fin del mundo no solo llegará para mí sino también al resto de personas del mundo. Empezaría saludándolos a todos uno a uno no demasiado tiempo ya que dispongo solo de 20 minutos para hacerlo, hablaría con mi familia y le agradecería todo lo que han hecho por mí y por mi hermano, después hablaría con mis amigos intentando amenizar un poco hablando de las cosas que habíamos hecho y todo aquello de lo que nos divertía mucho, dedicaré unos 10 minutos en despedirme de las personas con las que estoy reunido. 5 minutos para ir a el tejado de mi edificio, lugar donde yo voy de vez en cuando y reflexiono sobre las cosas, hasta ahora nadie sabe que voy a ese lugar, iría hacia allí para recordar a todos mis familiares y amigos que he perdido en la vida, intentado alegrarme porque de alguna forma me iba a reunir con ellos una vez pasados los 20 minutos, en ese lugar pienso sobre las cosas que hago a la semana ya que no suelo subir a diario, sobre las cosas en las que me tengo que centrar y superarme.

Los 5 últimos minutos bajaría con los demás y compartiría cariño y felicidad con ellos ya que no me puedo llevar un mal sabor de boca y un estado de agobio y sufrimiento cuando el mundo se acabe, no sería justo ni para mí ni para las personas que están conmigo. Dedicaría también 2 minutos para acercarme a la persona por la que mis sentimientos se pelean y realmente siento la necesidad de pasar una buena temporada con esa persona , aunque el mundo se acabase en 2 minutos intentaré que esos 2 minutos se convirtieran en una eternidad aunque creo que eso sería imposible, finalmente me abrazaría con todos intentando pensar que nada va a ocurrir pero eso es imposible puesto que ya sabemos que el mundo iba a terminar en apenas 50 segundos, diría una frase en voz alta diciendo: ¨ gracias por todo nos vemos dentro de un rato ¨. Me habré quedado pendiente de haber hecho muchas cosas y haberlas vivido pero bueno con esto me podría morir tranquilo pensando en que no he hecho el mal a nadie y nadie tiene la intención de hacérmelo en ese instante. Pasados los 50 segundos me abrazaría fuerte cerraría los ojos y moriría en paz, viendo que la muerte es algo natural que aunque se quiera o no se quiera llegará de un momento a otro, un ser imparable que es tanto positivo como negativo a nivel emocional, no creo que me pasase lo que pasa en todas las películas, toda mi vida se me pasa en un instante, no daría tiempo a recordar tantísimas cosas y tantas vivencias, solo recordaría ese momento con la máxima tranquilidad y lo vería como algo natural. Entonces en ese caso podría morir tranquilo y lleno de felicidad total y absolutamente plena.

Cuando hablamos sobre esta experiencia en clase ,  buf se te ocurrían muchas cosas y muy pocas a la vez , ¿qué hacer? ¿Despedirte de tus amigos , tu familia , las personas que te rodean ; es decir , tus personas queridas? O por el contrario no decir nada y esperar silenciosamente tu muerte . y si simplemente  recuerdas todos los momentos buenos que has tenido en el camino de tu vida y te quedas con eso.

Bueno , he de decir que esta experiencia conlleva una gran complejidad por dos razones : la primera porque es difícil imaginar lo que harías si te quedaran 20 minutos de vida , es difícil pensarlo si no estás en la propia situación y la cual asi mismo es muy difícil que suceda que sepas el tiempo que te queda de vida porque si tenemos un cáncer o una enfermedad degenerativa podemos saber que nos quedan un par de años , meses o incluso semanas de vida , pero como he dicho es super complicado saber que te quedan 20 minutos y además de manera exacta

Y segundo es que yo creo que si nos dicen que nos quedan 20 minutos exactos de vida por diferentes razones , mucha gente no se lo creería y si es una creencia como cuando se decía que en el año 2.000 todos los ordenadoesr se romperían por el cambio de milenio y luego realmente no pasó nada , asin que habría una mayoría de gente que posiblemente no se lo creería y no haría nada especial en sus 20 últimos minutos de vida

Hacer que el mundo dure 20 minutos, sinceramente es algo sumamente complejo pero bueno si es real y te dicen eso yo personalmente no sabría que hacer o a donde ir y  me pondría muy nervioso. Lo que he hecho ha sido poner el reloj a las 2 del mediodía y pensar que a las 2.20 iba a morir.

Pues bien , lo más coherente que he pensado en hacer sería despedirme de mi familia , mi madre y mi hermana que estaban conmigo en la casa y llorar juntos , después llamar a mi padre que estaba en el trabajo y despedirme también de el, a mi tío y mi tía que estarían en sus casas diciéndoles que no se preocupes que nos veremos en el más alla y por último llamar a mis mejores amigos deseándoles un buen futuro y consolándolos y a los no tan amigos hablando con ellos por wassap en los diferentes grupos despidiéndome con una sola frase: Os quiero , soys grandes.

Realmente me gustaría hacer en ese momento la actividad que más emción adrenalina suelte pero claro , no tendría tiempo a ir o viajar hasta el lugar en que se encuentra , asi que lo más fácil y mejor es hablar y despedirte de las personas que quieres y que ciertamente están cerca tuya

Otra pregunta incuestionable , cuando acaben esos 20 minutos de vida a dónde iremos a parar , seguiremos todos juntos, llegaremos a la muerte en el más allá , nos juntaremos con toda la sociedad de la historia muerta o no   qué será de nosotros y nuestra alma…

 

La verdad que al hacer esta experiencia he sentido una angustia enorme por no saber qué hacer , que pasará con las personas que quieres porque no quieres que ellos sufran a dónde ir si lamentarse o no lamentarse , si recordar viejos tiempos los cuales siempre fueron mejores….

Aconsejo que todo el mundo sin excepción alguna haga esta experiencia , porque quieras o no te hace pensar y revalorar si estas haciendo las cosas bien , si vas por el camino adecuado y si valoras todas las cosas que este mundo te ofrece y las cuales muchas de ellas están a tu servicio o disposición, que el tiempo es muy valioso , que lo debemos aprovechar al máximo porque la vida son 2 dias , que debemos formarnos para poder alcanzar el éxito , hacer lo que queremos y nos gusta y llegar en definita a una vida mínimamente feliz con sus problemas e inconvenientes durante el poco tiempo que estemos aquí. 

-Minuto 20: me acabo de enterar. Reflexiono sobre si de lo que me acabo de enterar puede ser verdad o no. Entonces pienso que es mentira, pero en mi mente aparece ese y si es verdad.

-Minuto 19: me pongo a dar vueltas en círculo pensando que no me quiero morir, que aún tengo que vivir muchas cosas, y entonces pienso que puede que haya desperdiciado parte de mi vida, pero entonces dudo sobre lo anterior, porque si en ese momento yo era feliz no lo he desperdiciado, si no que he sabido disfrutar mi vida en cada momento, lo hace que me relaje.

-Minuto 18: pienso en si el fin va a ser doloroso o no, me pongo en el peor y decido que lo mejor es acabar con esto cuanto antes, pero no me siento capaz de llevar acabo mi auto ejecución, entonces pienso que soy cobarde por no ser capaza de quitarme del medio, pero de pronto pienso que eso es valentía, porque prefiero vivir hasta el último segundo aunque pueda sufrir.

-Minuto 17: estoy nervioso, miro el reloj cada dos por tres y el tiempo no pasa, quiero que lo que tenga que pasar pase de una vez, la paciencia nunca ha sido mi fuerte.

-Minuto 16: quiero hacer algo, pero no sé el qué, ¿me despido?, no me daría tiempo a despedirme de todos, ¿salgo a la calle a hacer algo?, no me daría tiempo a llegar a ningún lugar, coger el móvil o el ordenador sería tirar el tiempo; me siento en el suelo con la espalda apoyada en la pared.

-Minuto 15: pienso que mejor morir en el intento, antes de quedarme quieto, he decidido hacer galletas.

-Minutos 14-11: preparo la masa de las galletas y mientras mezclo los ingredientes, pienso en si la vida tendrá verdaderamente unos “ingredientes” indispensables y si su verdadera receta no va al gusto de cada cual.

-Minuto 10: meto la primera tanda de galletas en el horno y pienso que posiblemente nadie llegará a probarlas, pero que no necesito a nadie que se las coma y me dé un reconocimiento.

Minuto 9: decido sin saber por qué, seguir preparando las demás tandas de galletas, pero pienso que más vale prevenir que curar y que hombre precavido vale por dos.

-Minuto 8: tengo hambre y pienso en picar algo, pero decido que es mejor esperar a que las galletas estén hechas.

-Minuto 7: decido echar un vistazo a ver qué tal van las galletas.

-Minuto 6-2: recojo todo lo que he utilizado y lo limpio todo, para el próximo que venga detrás.

-Minuto 1: la alarma del horno suena.

Sí, me he puesto a cocinar galletas en mis últimos veinte minutos de vida y puede que consciente o inconsciente de ello, he hecho un repaso de lo que sería el camino que en teoría todos tenemos que  seguir en nuestras vidas, en los primeros cinco minutos se refleja lo que serían los primeros años de vida, la inocencia, la incredulidad, la esperanza, la confusión etc. Desde los catorce minutos hasta los once  sería más o menos los dieciséis años, la edad en que tenemos que empezar a tomar las decisiones que marcaran nuestras vidas. El minuto diez, vendría a ser la época universitaria, en que hacemos las cosas porque nos gusta lo que hacemos y no por el reconocimiento de los demás; el minuto nueve es ese momento de la vida en que empezamos a madurar y pensamos en el futuro que aunque siempre estaba lejos ahora se ve muy cerca; el minuto ocho es cuando acabamos de madurar y decidimos buscar la estabilidad emocional solos o junto a otra persona; el minuto siete sería cuando nos jubilamos y al mirar atrás vemos nuestro camino; los minutos seis, cinco, cuatro, tres y dos, es el momento en el que sabemos que lo hemos hecho todo en la vida y que ya solo queda esperar a que llegue ese momento que nos llega a todos y por último está ese minuto uno, que es cuando suena la alarma del horno, llega la muerte y no lo vemos como un fin ni como un comienzo, lo vemos como una culminación a nuestro camino que por muy largo que pareciera se ha hecho minúsculo en el tiempo.

 

                                                                                           

Lo primero es explicar el por qué elegí esta experiencia. Cuando mi profesor de filosofía Fernando nos dictó una serie de experiencias que había que hacer, ésta me resultó un tanto llamativa y una de las que vale la pena intentar para comprobar si el miedo me vencería o yo soy más fuerte que él.

Lo primero que hice fue subirme a mi cuarto, bajé la persiana para que hubiera la mínima luz posible que me permitiera ver un poco, cerré la puerta y eché el pestillo para que nadie entrara a interrumpirme. Una vez allí me senté en mi cama con un papel y un bolígrafo al lado para escribir todos los pensamientos, ideas, reflexiones o sentimientos que se me vinieran a la cabeza. Puse la música que a mí personalmente hace que me relaje bastante, música clásica. Cojo el móvil y pongo una cuenta atrás en 20 minutos. Y empiezo.

Está pasando el tiempo. En este momento quedan todavía los 20 minutos íntegros y puede que sean los últimos minutos de mi vida, ¿Por qué no? En los primeros minutos no sabía muy bien que hacer, pero cerré los ojos y respire hondo, muy hondo para poder concentrarme y le prestó atención a la música. Y es escuchando esta música cuando por fin consigo concentrarme. No habían pasado más de 3 o 4 minutos.

Me queda 16 minutos. Cuando cierro los ojos me acuerdo de todas las personas que a día de hoy forman parte de mi vida. Me acuerdo sobre todo de mi madre, también de mi padre, de mis hermanos y abuelos, principalmente. Luego todos mis amigos y amigas y mi “amigo especial” por llamarlo de alguna manera, ya no somos novios ni nada sólo amigos.

  Me acuerdo de algunos profesores o compañeros de clase que también me marcaron en su momento y que a día de hoy, algunos lo siguen haciendo.

Me quedan 12 minutos y ahora empiezo a ponerme un poco nerviosa. Solo me quedan 12 minutos para pensar en los momentos más bonitos o especiales para mí. Me vienen a la cabeza muchas imágenes y escenas: cuando mi padre y yo nos reímos de algo, cuando me pongo con mi madre a cantar haciendo segundas y terceras voces en el coche, tocando la guitarra con ella, las mañanas y tarde con mis abuelos, las risas y encontronazos con mis hermanos, las horas tan divertidas que he pasado con mis amigas y también el tiempo que paso todas las semanas con mi “amigo”.

Me quedan 8 minutos. Esta vez me vienen a la cabeza algunas personas que antes estaban en mi vida y que en este momento no están. Concretamente son: mi abuela, una niña a la que antes consideraba “mejor amiga” y un muchacho que estuvo el año pasado en mi clase y este año también, con el que tenía una relación súper especial y se rompió por algo que hizo. Nunca me pidió perdón o me dio ningún tipo de explicación  y a día de hoy digo que ha cambiado mucho y a peor… Me vienen ganas de llorar, aunque no lo hago (todavía).

Me quedan 6 minutos. En este momento de lo que me acuerdo es de frases que tanto amigos, como familiares y profesores me han dicho y me han marcado. Algunas de ellas son: “tu vales mucho, no puedes dejar que te haga daño”, “con esfuerzo, trabajo duro y humildad llegarás a ser una persona grande”, “tienes las cualidades necesarias para comerte el mundo”, “tienes las semillas para proponerte todo lo que desees”, “¿Por qué te conformas con ganar la liga, si puedes ganar la copa del mundo?”.

Ahora sí que se me escapan algunas lágrimas y en seguida me pongo a llorar, no sé si de nostalgia, rabia, o por saber que algunas de ellas son reales. Siento que no soy feliz, que tengo mil cosas que hacer, mil sitios por conocer, y dos mil conversaciones pendientes con ciertas personas.

Últimos dos minutos. Me siento triste, no puedo morir ahora porque sé que aún no he acabado todo lo que tenía que hacer en mi vida.

Y llega el posible último minuto de mi corta y fugaz vida. Entre lágrimas me tumbo en mi cama, me tapo con mi manta azul, y me abrazo a mi peluche favorito. Las últimas personas que se me vienen a la cabeza son mi padre, hermanos, abuelos, mis mejores amigas, y “mi amigo”.

No quiero morir, sin haberles dicho un par de cosas a cada uno de ellos.

Suena la señal que indica que ya han acabado los 20 minutos.

No sucede nada. Me seco las lágrimas, corro al salón, y le doy un abrazo muy muy fuerte a mi madre. Ella me dice: “yo también te quiero”.

HACER QUE EL MUNDO DURE 20 MINUTOS

Estoy escuchando música en la radio, me encanta Cadena Dial porque las canciones son en español y a mí me encanta la música, a todas horas estoy  con los auriculares puestos y escuchando música. Mamá está asando castañas en la cocina, papá está en el salón arreglando unos papeles y mi hermano está duchándose para disponerse a salir a buscar a la novia, de pronto se para la música, un comunicado urgente, el locutor dice que en veinte minutos un asteroide que cuadriplica a nuestro planeta va ha hacer impacto directo contra la Tierra y el mundo se destruirá por completo. Pienso que hoy no es el día de los santos inocentes y me soy cuenta que todo es verdad cuando llego al salón corriendo, enciendo la televisión y en todos los canales lo dicen, en 18 minutos el mundo será destruido y nadie sobrevivirá. Mi padre cambia la cara y llama a mí madre a voces para que venga a oír la noticia, aviso a mí hermano que sale de la ducha inmediatamente, coge el móvil y llama mi padre enseguida sale al rellano de la escalera para hablar con los vecinos, no se pueden creer la noticia, estamos muy asustados, la gente en la calle está desorientada, cogiendo los coches, todo es un caos. No obstante yo sigo escribiendo, quien  sabe si desaparecemos quedará constancia de los últimos momentos de la vida en la Tierra, aunque si se destruye no quedará nada, pero por si acaso. No quiero morir, estoy empezando a vivir, solo tengo 16 años, hay tantas cosas que debo hacer, que debo experimentar, que me quedan por descubrir: amar y ser amada, tener un hijo, compartir sus vivencias, y verlo crecer. Me arrepiento de no haber dicho más veces te quiero a quien se lo merece, haber desperdiciado los abrazos que me han ofrecido, por falta de tiempo. Dar las gracias, enfadarme, pedir perdón por enfadarme y pagar mi mal humor con quien no lo merecía (normalmente con mi familia) pero ya no puedo echar marcha atrás, solo quedan 10 minutos, en tan poco tiempo no puedo rectificar tantas cosas que hice mal y hacer tantas cosas como querría hacer en este momento. Son muchas  cosas que agradecer, tantas lágrimas derramadas sin sentido. Cuantas veces he pensado que me gustaría morir con mi familia, todos a la vez, así no sufriríamos ninguno y ahora que la muerte está cerca para todos, “no me quiero morir” es injusto, soy tan joven. Miro el reloj y solo quedan cinco minutos. Poco antes de la noticia estaba pensando que mañana me iba con “Cristo Vive” a Antequera, y que me encanta, en lo que me voy a llevar de ropa o lo que voy a echarme para comer y cenar. Mi madre hace un rato me estaba diciendo que la llame a menudo, que le mande fotos del viaje, que tenga cuidado, que no me separe del grupo para que no me pase nada. Ayer mi madre y yo estuvimos hablando del viaje de estudios a Londres, ella dice que es el viaje de su vida, que siempre ha soñado ir a Londres y que está muy contenta que yo haga ese viaje, que le mande muchas fotos. Que me porte bien con las familias que me van a acoger en sus casas a dormir.

Me di cuenta que mientras escribo estoy hablando sola como cuando escribí la experiencia de Filosofía de “llamarse a uno mismo”. Pienso por un momento que no debería de saber que el mundo se acaba en 3 minutos ya, pero solo lo pienso durante medio segundo. Me gusta saberlo y estar con mi familia, decirles las cosas que nunca antes les habría dicho y poder despedirme con ellos. No tengo tiempo de llamar a mis abuelos, mis tíos, mis amigos, ellos estarán con sus familias. Bueno parece que todo se acaba aquí, 3,2,1,0. Pego un rebote ¡es un sueño!, me he quedado dormida justo pensando que escribir en esta experiencia. Todo sigue igual, no hemos muerto, ni el mundo ha desaparecido. Estoy sudando, tengo el pulso alterado y el corazón a mil por hora .No ha sucedido nada, aunque bien pensando si, ha sucedido porque este sueño me ha hecho pensar en que debo ser mejor, que hay cosas en las que debo mejorar, que debo disfrutar cada minuto de mi vida por absurdo que parezca y no dejar pasar las oportunidades poque puede que no vuelvan.

   Cuando el profe dijo esta experiencia pensé vaya tontería ha dicho solo esperar 20 minutos y en ese momento me dije los paso jugando una partida al ordenador o viendo un video de ese tiempo, también podría hacerlo mientras escuchaba música, viendo la tele, o alguna actividad, pero justo en ese momento el profe dijo no podéis hacer nada mientras realizáis la experiencia. Solo tenías que estar sentado esperando veinte minutos sin hacer nada, como mucho podías mirar el reloj para ver cuánto quedaba. Cuando acabo de decir esta experiencia pensé esta experiencia será la última que hare, pero ahí estuve en casa de mis abuelos veinte minutos sin hacer nada, por suerte ese día se dieron varias casualidades que me permitieron hacerlo: no estaba mi padre diciendo que no perdiera tiempo, no había deberes, esa semana no quedaban exámenes y tenía que quedarme en su casa hasta las siete de la tarde.

   Mientras estaba haciendo dije será fácil no hay que hacer mucho solo esperar sentado en el sofá sin hacer nada solo ver la hora de vez en cuanto, pero cuando pensé llevo ya un tiempo esperando voy a ver cuánto tiempo ha pasado y solo llevaba un minuto, en ese momento no me lo podía creer y dije esto va a durar mucho. No sé cómo voy a aguantar tanto tiempo sin hacer nada, si apenas he podido aguantar un minuto aquí sentado. Fueron pasando los minutos y yo pensaba ¿por qué he tenido que hacer esta experiencia? seguía pasando el tiempo y yo intentaba estar tranquilo para no enfadarme ni demostrarle a mi hermano que era una tontería la experiencia. Pero continuaba pasando el tiempo y yo seguía igual de cansado por no hacer nada así llevaba por lo menos diez minutos, pero luego recordé que tendría que estudiar lo cual me reconfortaba un poco. Ya se acercaban los veinte minutos y eso me gustaba pues ya me quedaba poco para acabar con esa tontería y se acercaba la hora de merendar y descansar de unos tres días agotadores, pero eso no cambiaba la situación de estar más aburrido que cualquier otra cosa, además estaba impaciente pues quería terminar ya con esta experiencia y no volver a tener que hacerla nunca más. Los últimos cinco minutos fueron los más rápidos y entretenidos pues a mi hermano le fastidiaba que fuera diciendo quedan tres minutos para que acabe el mundo, eso me reconfortaba un poco pues él me fastidiaba todo el rato con cosas suyas en cualquier momento da igual que esté haciendo deberes, en el centro juvenil y sobre todo cuando estoy estudiando mientras él está aburrido.

   Por fin se había acabado llevaba veinte minutos sin hacer nada no sé cómo lo había conseguido porque yo soy una persona muy impaciente y cuando acabe me extraño pues apenas aguanto nada ni siquiera unos pocos minutos de espera ya sea para entrar en el cine, la hora para que empiece una peli, explicarle una lección de matemáticas a mi hermano, ni aunque me dijeran que me fueran a pagar por hacerlo.

   Ahora que ha pasado un tiempo desde que hice la experiencia miro atrás y veo que he perdido un tiempo que podría haber utilizado para estudiar lengua u otra asignatura, lo único bueno que he sacado de esta experiencia en que puedo ser más paciente de lo que creo. También esta experiencia me ha enseñado que no por mucho desees algo va a llegar antes pues en los primeros minutos estaba deseando que acabase ya esa tontería, como dice el dicho popular: ``no por mucho madrugar amanece más temprano´´ 

He elegido esta experiencia porque aunque al principio parezca aburrida, luego te das cuenta de que es muy útil ya que tienes que pensar muy bien lo que harías si esta situación llegara a suceder en realidad. Para realizar esta experiencia me senté en una silla de mi cuarto y cogí un reloj y me dispuse a comenzar la actividad, los primeros 5 o 10 minutos fueron fáciles yo que en todo momento tenia controlada la situación y sabia que era una actividad, no un hecho real, aun así permanecí sentado. Aun así, me puse a pensar que si fuera real con quien hablaría, a quien llamaría, con quien pasaría mis últimos momentos, también pensé en el terror que tendría la gente en las calles, los crímenes que se cometerían, el descontrol que habría en general, pero bueno, al fin y al cabo, nada de esto era real, es una actividad. Pasados 5 minutos, ya casi acabada la experiencia, pensé en algo que jamas me imagine que podía llegar a pensar, y es que,¿y si da la casualidad de que el fin del mundo ocurre cuando pasen estos veinte minutos? Demasiada casualidad, pero y si ocurre. Entonces, muy alterado por la situación y sintiendo una gota de sudor recorriendo mi mejilla me puse a pensar en las cosas buenas y malas que he hecho en vida, las cosas por las que seria recordado, sentí una gran pena y tristeza por tener que decir adiós a mi familia y amigos que me rodeaban por lo que decidí no hacerlo, en su lugar permanecí sentado, rezando para ser perdonado por mis pecados y que perdonara los de toda mi familia y conocidos. Quedando dos o tres minutos para el final de la experiencia me llegue a creer hasta tal punto la situación de que el fin del mundo ocurriera que no podía soportar la presión, cada segundo que pasaba veía mas y mas cerca el fin de todos los seres humanos por la Tierra, pensaba en como acabaría el mundo tal y como lo conocemos, seria de una forma rápida, o acaso de una forma insufrible y dolorosa para los seres que la habitamos, este pensamiento me hizo ponerme todavía mas nervioso, y quedaban solo 2 minutos, pensé que ya no había vuelta atrás y me resigné a que ocurriera lo inevitable, convencido de que al mundo le quedaban dos minutos y que no se podía hacer nada deje de estar nervioso, y me sentí triste, me plantee si verdaderamente había aprovechado mi vida o si la había desperdiciado, me pregunte para que servía el esfuerzo, o el ir al colegio para estudiar o incluso la realización de esta experiencia, si al final todos vamos a morir, de cualquier forma, por muy absurda que parezca y en cualquier momento. ¿Por que no vivimos el presente con alegría?¿Por que nos preparamos para un futuro si puede que este nunca llegue? Seguía mirando el reloj cada segundo con la intención de que el tiempo se congelase pero esto no paso, seguí pensando y dándole vueltas a diversos temas protagonizados por la existencia del ser humano y su objetivo en el mundo, me metí tanto en estos temas que no me di cuenta de que cuando terminé habían pasado ya 23 minutos. Lo normal en ese momento seria alegrarse, pero yo no lo hice, porque esta experiencia me hizo ver que esto puede darse y al igual que mis 20 minutos habían acabado, los de otra persona podrían estar acabando o no haber hecho mas que empezar. Esta experiencia me hizo ver que no somos nada en comparación con la inmensidad del universo, que la destrucción de la Tierra supondría lo mismo que la de una mota de polvo relacionándolo con el infinito universo y que hay que disfrutar el día al máximo por si no hay un mañana

Pues aunque parezca curioso esto es algo que me planteado aunque no seriamente pero después de ver tantas películas siempre uno se pone en situación y piensa que haría en tus momentos de vida , como te sentirías al ver que tu tiempo se acaba , si estas satisfecho con lo que has hecho , vienen los remordimientos , las cuentas pendientes , etc. .. Todo en esos momentos se intensifica.
Voy a contar mi vivencia personal todo comenzó una noche en la que por causa del aburrimiento empezó a darle más vueltas de lo normal al coco , como coloquialmente se llama el caso es que empecé a imaginar que me pasaría si el mundo acababa esa misma noche al principio me hizo un poco de gracia porque me resulto un poco patético que un sábado en vez de estar por ahí como el resto de gente , estuviera imaginándome tal paranoillas pero al cabo de un rato me metí de lleno en el papel , incluso por un
De repente ahí estaba yo, era como una especie de sueño por un momento cerré los ojos para que todo fuera aún más real y lo vi claro por un momento sentí esa angustia, me quede como paralizada, nunca había sentido esa sensación o algo similar, a la vez sentí un miedo intenso y una impotencia inimaginable ya que era algo que esta fuera de mi alcance y eso me angustio mas.
Conforme iban pasando los minutos hacia una especie de recapitulación de mi vida intentando analizar cada momento vivido, mis errores cometidos, todo lo que nunca fui capaz de hacer y sobre todos la inmensa lista de cosas que aún tenía pendientes por vivir. Creo que lo más doloroso fue pensar en todos mi seres queridos, familia, amigos... todo lo que habíamos vivido y quedaba por vivir y lo más doloroso pensar que no volvería a ser así por lo menos en esta vida.
Quedaban cada vez menos minutos y cada vez se acercaba más el momento y miles de preguntas y miedos rondaban mi cabeza al seria doloroso, sentiré algo, y la duda más grande y que desde siempre me ha rondado la cabeza es el hecho de si hay algo detrás de esta vida como una especie de limbo por llamarlo de alguna manera en la que de alguna forma puedas reunirte con tus seres queridos.
El reloj marcaban los dos últimos minutos de mi vida bueno y a la vez del resto de la humanidad, fue como si hubieran pasado horas, días e incluso semanas, no veía el momento cada vez había más desesperación y agonía en mi quizás incluso aunque suene un poco retorcido, tenía una pizca de curiosidad por saber realmente que sería ese gran momento llamado muerte.
Creo que el último minuto consistió en la fase de aceptación ya que no quedaba más tiempo y mucho menos tenía ese poder para poder cambiar este trágico destino , realmente en este escaso minuto , creo que el más aprovechado de mi vida , me vacié de recuerdos malos , remordimientos o por decirlo así tareas pendientes para poder centrarme y dejar solo en mi mente aquellos recuerdos que hasta entonces me habían mantenido vivo y suena irónico dicha frase porque realmente creo que eso es lo que me hizo estar viví.
Abrí los ojos y ya había pasado un minuto más de lo esperado y allí estaba sentada en la cama con los puños apretados, todo seguía tal cual, había sido una simple idea pero vaya idea…
Lo que más me ha sorprendido de esta experiencia es lo poderosa que puede llegar a ser la mente.

He elegido esta experiencia porque me gusta calentarme la cabeza y más con este tipo de cosas que me gustan tanto. Sinceramente no sé qué escribir, porque es tan difícil pensar que el mundo se puede acabar en tan solo ¡20 minutos! Estamos locos o qué, pero bueno, a ello voy.

Me levanto como todos los días a las 7 de la mañana para ir a mi instituto cuando de repente en Europa FM hacen un comunicado de que en 20 minutos llegan a la ciudad de Granada, millones de zombis procedentes de Europa y que por el número se acabará en 20 minutos en el mundo tal cual lo percibimos. Pienso para mí, que guapada mi sueño hecho realidad, pero cuando me llama mi hermano y también me lo dice entonces ya veo que es verdad y que me sueño se ha hecho realidad, y solo me quedan 19 minutos para buscar provisiones, armarme, buscar a mis seres queridos, agruparlos y crear un fortín en mi casa para que no consigan pasar los zombis.

Me visto de bulla y corriendo, cojo mi bate de béisbol y voy a por mi padre, lo recojo y veo que mi hermano acaba de llegar, y ya solo quedan 16 minutillos para el fin del mundo, cogemos unos tablones de madera y los ponemos en la puerta de la calle por dentro para por si acaso alguien viene a saquearnos que tampoco puedan entrar, cerramos todas las ventanas, las verjas y las persianas a tope, y nos queda el cuarto de hora más duro de toda nuestra vida.

Se lo explicamos a mi abuelo y a mi abuela ya que es ahí, en su casa, donde nos vamos a quedar y se ponen bastantes nerviosos, pero es normal, son zombis que vienen a comernos, pero yo y mi hermano estamos muy tranquilos porque sabemos del tema.

13 minutos y la tele, tras dar su último aviso de que permanezcamos en casa, se apaga y se va la luz, y se empiezan a escuchar gritos de personas, y bueno, se nos empieza a acelerar un poco el pulso, abrimos las ventanas para ver qué pasa, y vemos gente por la avenida corriendo y gritando: ¡Ya vienen! ¡Ahhh! Gracias por el aviso, pero por el bien de todos, no grites mejor.

11 minutos  y nos damos cuenta de que no hemos cogido provisiones, mi hermano y yo salimos corriendo en dirección al Carrefour, para ver si encontramos algo, cuando llegamos, ya nos quedan 9 minutos tan solo, y la gente estaba saqueando todo sin miramiento alguno, entramos cogemos todo lo posible y salimos corriendo, y en 7 minutos nos ponemos en la puerta de mi casa y nos quedamos flipados porque no hay un alma en la calle, y de tanto silencio que hay, se pueden escuchar a los zombis como se acercan.

Últimos 5 minutos de nuestro mundo, tal cual lo conocemos, y parece que los zombis corren más que en las series, porque ya empezamos a escucharlos intentando entras por las viviendas y escuchamos los primeros gritos de dolor, bastante desagradable, pero bueno, no podemos salir, sino, nosotros también formaremos parte de esa masacre.

3 minutos y no sé como pero han conseguido romper la primera puerta, y yo creo que es porque son tantos que no hay quien los pare, miramos por la mirilla y se espachurran por tal de entrar en mi casa, solo nos queda una puerta de defensa y no tienen intención de parar, cogemos a mis abuelos y a todos, y nos vamos al patio, echamos la cancela y mientras la echamos, vemos que consiguen echar la puerta abajo, y nos miramos mi hermano y yo, como diciendo, hasta aquí hemos llegado, y nos empezamos a abrazar todos, y los zombis intentando echar la cancela abajo, ya solo nos queda un minuto para el fin.

La echan abajo y..

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